El déficit fiscal en 12 meses a setiembre se ubicó en 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB) —en los 12 meses a agosto era de 4% del PIB por un efecto calendario generado con el pago de utilidades del Banco República, mientras que en los 12 meses a julio era de 3,6% del Producto—, según indicó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en un comunicado emitido en la noche del viernes. Por lo que sin el efecto de agosto, el déficit fiscal muestra cierta estabilidad. Se trata de uno de los datos que sigue de cerca el gobierno y sobre el que tiene objetivos.
No obstante, ese déficit fiscal en 12 meses a setiembre de 3,7% del PIB se debió a que los “ingresos de fondos al Fideicomiso II de la Seguridad Social (FSS II) acumulados a setiembre de 2026 representaron 0,4% del PIB”.
Por lo que, “el resultado fiscal del gobierno central-BPS excluyendo los ingresos al FSS II se ubicó en (un déficit de) 4,1% del PIB”, añadió el MEF. El déficit equivale a unos US$ 3.513 millones.
Más allá del déficit del gobierno central-BPS de 4,1% del PIB, el déficit primario (antes del pago de intereses de deuda) en 12 meses a setiembre se ubicó en 1,8% del PIB (unos US$ 1.544 millones).
El pago de intereses de deuda fue de 2,3% del PIB en 12 meses a setiembre, manteniéndose incambiado respecto al año móvil cerrado a agosto, según indicó el MEF.
Los ingresos del gobierno central-BPS se redujeron en 0,1% del Producto a 27,4% del PIB en 12 meses a setiembre, por “una leve disminución de la recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) y de ‘Otros ingresos’ del gobierno central”, indicó el MEF.
Los gastos primarios alcanzaron a 28,8% del PIB en el año móvil cerrado a setiembre, estables respecto a los 12 meses cerrados a agosto.
En tanto, el resultado de las empresas públicas en los 12 meses a setiembre fue equilibrado en términos del PIB, “mejorando 0,2% del Producto respecto al acumulado anual cerrado a agosto, debido a la disminución de las existencias de crudo y derivados de Ancap”, explicó el MEF.