El proyecto del Banco Central (BCU) que obliga a los bancos a informar a los clientes que abran o tengan cuentas en dólares sobre “los riesgos derivados de las variaciones en el tipo de cambio, por las cuales podrían recuperar menos de lo que depositaron en términos de la moneda local”. El ahorrista deberá firmar y declarar “haber leído y entendido lo informado sobre el riesgo de tipo de cambio”.
El presidente del Central, Guillermo Tolosa, ya había adelantado esta iniciativa para ayudar a desdolarizar la economía y había ejemplificado que este tipo de información podía ser como los octógonos que traen los alimentos y marcan el exceso de sodio, de azúcares, de grasas o de grasas saturadas.
Varios bancos privados consultados por El País prefirieron no hacer declaraciones sobre este tema.
De todas maneras, fuentes de los bancos privados dijeron a El País, que la banca básicamente está de acuerdo con el objetivo de “desdolarización” que ha planteado del BCU, pero les “genera ruido” este proyecto de normativa (que está en consulta pública hasta el 15 de junio), en la medida en que destacar los “riesgos de tipo de cambio” al cliente que abra o tenga cuentas en dólares podría generarle inquietudes o cierta sorpresa, sobre todo a los no residentes.
Las fuentes señalaron que los bancos privados ganan mucho más cuando los clientes depositan dinero en pesos, en gran parte porque la tasa en esa moneda es más alta y porque prestan todos los pesos que reciben y hasta necesitarían más para prestar. En tal sentido, les convendría que el gobierno fomente cuentas en pesos, pero a través de mecanismos que no generen inquietudes en el mercado, señalaron.
La visión de Tolosa y lo que había dicho Scotiabank
En varias conferencias que ha dado al respecto en 2025, Tolosa ha señalado que Uruguay está entre los tres primeros países del mundo de mayor porcentaje de dolarización de sus depósitos (a fin del año pasado el 73% del total estaba en la moneda estadounidense). Y apuntó al riesgo que ello conlleva. “El tipo de cambio introduce ruido y volatilidad en mi capacidad de consumo local”, señaló Tolosa y agregó que por este motivo, durante los últimos 30 años, los uruguayos perdieron casi la mitad de su poder adquisitivo. “Así de dramático es lo que estamos dejando arriba de la mesa los uruguayos por no confiar en nuestra propia moneda”, dijo Tolosa.
En entrevista con El País publicada el pasado 11 de mayo, Maximiliano Saporito, CEO de Scotiabank, manifestó que “más allá de que muchas veces resulta como un poco intenso el planteo (el del BCU), es válido y se entiende”. Aún así, agregó que “el tema de la rentabilidad en pesos y en dólares tiene que ver con el período que uno toma. Si uno toma un periodo lo suficientemente largo, desde la pre-crisis 2002 para acá el peso le ha ganado el dólar. Podría ser válido. Ahora, ¿cuál es el horizonte temporal de depósito y de ahorro de un cliente? Eso lo sabe el cliente que viene con sus ahorros. Entonces, es válido el planteo en términos de cómo yo te construyo los periodos, pero en definitiva yo te puedo construir un montón de periodos donde eso no se dio de la misma manera”.
Saporito comentó que “el Central después no va a venir a indemnizarnos si las cosas no suceden como se prevé y la rentabilidad en dólares en un período determinado cuando un cliente quiera salir es mayor que en pesos”.
Tolosa ha destacado la importancia de la desdolarización de los depósitos, en la medida en que el sistema bancario uruguayo está “exportando” unos US$ 12.000 millones (para colocarlos en títulos del Tesoro estadounidense), lo que no sucede en otros países.
El Central ve que con una inflación en niveles bajos en Uruguay, es una oportunidad para impulsar la “desdolarización” de la economía e incentivar la utilización del peso.
En diciembre pasado, el directorio del BCU tomó dos resoluciones respecto al régimen de encajes para incentivar que los bancos capten más depósitos en pesos. Los encajes son el porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Central y no pueden destinar a crédito. A mayor tasa de encaje, mayor es el porcentaje de dinero que queda inmovilizado sin poder ser prestado por los bancos. Así, los encajes en pesos que eran de 15% para depósitos hasta 30 días, 3% para depósitos entre 30 y 90 días, 2% para depósitos entre 90 y 180 días y 1% para depósitos entre 180 días y un año, pasaron a ser 0% para los plazos mayores a 30 días a partir de marzo pasado. La otra modificación es en lo que el BCU les paga a los bancos por los encajes. Por inmovilizar ese dinero, el Central remuneraba a los bancos el 60% de la Tasa de Política Monetaria y desde el 1% de marzo la remuneración que paga el Central es del 100% de la Tasa de Política Monetaria (es decir 5,75% actualmente).
En el caso de los encajes por depósitos en dólares, se mantienen en 28% para depósitos a menos de 180 días y en 20% para depósitos a más de 180 días. Pero, bajó la remuneración de esos encajes. En vez de pagar la tasa de la Reserva Federal (Fed) menos 50 puntos básicos para encajes del 28%, pasará a pagar la tasa de la Fed menos 100 puntos básicos.
A su vez, el gobierno prepara otras medidas como la obligatoriedad de la “nominación” de los precios al público en pesos o en Unidades Indexadas (UI) a la inflación en las viviendas promovidas en principio. Otra medida establecerá que las empresas deben publicar los precios en moneda nacional (pesos y/o UI), más allá que también lo hagan en dólares.