Parlamento: balance económico del Senado presentado por Cosse registra déficit de más de $ 44 millones en 2025

La vicepresidenta recordó, como sucede siempre en el primer año, que se manejó con el Presupuesto del gobierno anterior; Sendic y Argimón no habían registrado déficit.

Vicepresidenta de la República, Carolina Cosse.
Cosse. La vicepresidenta presentó el balance del año en un documento en el que sostuvo que se mantuvo el “principio de austeridad” en la cámara.
Foto: Estefanía Leal / Archivo El País.

En medio del tratamiento de la Rendición de Cuentas presentada por el Poder Ejecutivo al Parlamento a fines de junio, el Senado dio a conocer sus resultados financieros de 2025. Concretamente, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, presentó esta semana la “Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal de la Cámara de Senadores”, documento en el que se detallan gastos como los sueldos de legisladores y funcionarios, así como el resultado neto del año.

Este último, según consta en el informe, cerró en 2025 con un déficit de unos $ 44 millones. En el texto, Cosse recuerda que este primer año de la legislatura -así como el funcionamiento del Estado en general- se rigió por el presupuesto quinquenal aprobado durante el gobierno anterior.

Más allá de eso, asegura que “los gastos corrientes a valores constantes se han mantenido en el mismo nivel, cumpliéndose con los principios de buena gestión, austeridad, control y transparencia”.

Principales egresos económico

Sueldos de funcionarios y partidas de secretarios

Los principales egresos económicos que tuvo el Senado -cuyo resultado neto fue de $ 1.655 millones- el año pasado fueron en concepto de sueldos, que en el caso de los legisladores fue de $ 204 millones (más de US$ 5 millones) y en los funcionarios de $ 1.063 millones (cerca de US$ 27 millones). El tercer mayor gasto fue por “partidas de secretarios de legisladores y de sectores parlamentarios”, por unos $ 147 millones.

Más allá de este podio, otros egresos que figuran son aquellos por la Ley N° 15.900, que regula las pasividades de la seguridad social (jubilaciones y pensiones), con una cifra de $ 42 millones.

“Los resultados de este ejercicio muestran que el Senado cuenta con una administración que gestiona el presupuesto de manera eficaz, cumpliendo con el marco normativo y con respeto por los fondos que la sociedad le confía”, agrega la presidenta de la cámara alta.

Consultadas por El País, fuentes del Senado y del entorno de la vicepresidenta argumentaron que la razón principal del déficit es la entrada en vigencia del nuevo Presupuesto en 2026, lo que fuerza a la administración a funcionar con el anterior, en este caso el aprobado por el gobierno de Luis Lacalle Pou.

Otro factor señalado fueron los retiros incentivados de funcionarios (beneficios económicos que se pagan mensualmente para promover el retiro voluntario antes de tiempo), un gasto que ascendió a casi $ 132 millones.

Desde el sector de Cosse enfatizaron que el déficit de $ 44 millones refiere a una “diferencia presupuestal” heredada de la legislatura pasada, “al prever el rubro de retiro incentivado que ellos mismos votaron”. “No se puede hablar de déficit porque el Senado no ejecutó $ 540.534.825 que tenía presupuestados (417.128.000 de sueldos y 123.406.000 de gastos)”, apuntaron.

De acuerdo con un relevamiento realizado por El País, en los inicios de las legislaturas anteriores no hubo casos de déficit en el primer año. En el período pasado, el balance de 2020 presentado por la entonces vicepresidenta, Beatriz Argimón, arrojó un superávit de casi $ 29 millones; el año anterior había sido de casi $ 54 millones.

Lo mismo ocurrió con Raúl Sendic en su primer año como vicepresidente durante el gobierno de Tabaré Vázquez, en 2015, con $ 21 millones positivos. Asimismo, en 2014 -cuando el vicepresidente era Danilo Astori- el resultado también fue favorable, con poco más de $ 28 millones.

No obstante, hubo otros casos en los que el Senado mostró un saldo deficitario. Por ejemplo, en 2017 -año en que Sendic renunció y asumió la vicepresidencia Lucía Topolansky-, el registro indicó un saldo negativo de $ 19 millones. Sin embargo, los siguientes años bajo la presidencia de Topolansky en la cámara mostraron saldos positivos.

Este jueves, el balance fue tratado en la Comisión de Presupuesto del Senado, con la presencia del secretario redactor, José Pedro Montero, y la contadora Karla Ripoll, quien se refirió a los retiros incentivados, según la versión taquigráfica a la que accedió El País.

“El año pasado sí hubo un gasto importante porque en el primer año de la legislatura hay muchos legisladores que lo piden. En cuanto a los gastos, es cierto que se mantuvieron más o menos estables. Las inversiones también; no hay grandes diferencias entre los dos ejercicios. La diferencia que sí hay es en sueldos, porque en el primer año se juntan los retiros incentivados de los que se fueron en la legislatura anterior y los de los que se van cuando termina la legislatura”, explicó. En la comparación con otros años, este gasto también figura. Por ejemplo, en 2020, con Argimón, fue de $ 71 millones.

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