Mariana Pomiés, directora de la consultora Cifra, fue entrevistada este viernes en el streaming En Clave País y habló, entre otros temas, de un reciente estudio de opinión pública sobre la popularidad de diversos referentes de la política partidaria. Ese trabajo muestra que "el que está hoy en mejor situación es Luis Lacalle Pou, aquel que guardándose en gateras se está preservando de todo este barro de los últimos meses". En paralelo, indica que el presidente de la República, Yamandú Orsi, ha bajado su nivel de simpatía "sensiblemente" respecto al año pasado.
Los números de la aprobación de Yamandú Orsi y la interna del Frente Amplio
Orsi, de hecho, tiene popularidad con saldo negativo: 34% lo aprueba y 52% lo desaprueba. Así y todo, es entre los dirigentes medidos del Frente Amplio quien cuenta con "mejor imagen", ya que la vicepresidenta, Carolina Cosse, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y el intendente de Montevideo, Mario Bergara, tienen peores guarismos.
La vigencia de Luis Lacalle Pou y el escenario de la Coalición Republicana
En la Coalición Republicana, además de Lacalle Pou, el único con saldo positivo -según Cifra- es el senador colorado Pedro Bordaberry, con 45% de aprobación y 43% de desaprobación. Tanto los senadores blancos Javier García como Sebastián Da Silva, así como el colorado Andrés Ojeda, reúnen más visiones negativas que positivas.
Acerca de Lacalle Pou, Pomiés dijo que "la suerte que tiene es que nadie le está disputando el liderazgo hoy" porque "en el resto de los blancos no hay liderazgos claros que arrastren; los posibles líderes son muy respetuosos, nadie quiere ocupar el lugar de él".
Sobre la popularidad del expresidente incluso una vez fuera de la agenda pública, Pomiés recordó que para él la pandemia fue "un gran capital político" en su gestión porque la gente entiende que logró administrar "una crisis totalmente inusual". "Ese capital le duró mucho", comentó, y en contrapartida "Orsi no tuvo luna de miel".
"Antes solía pasar que había un tiempo de expectativas y de darle un changüí al presidente, pero en el segundo año eso se acababa y empezaba a deteriorarse", relató, no obstante en el caso del actual presidente ya después del primer semestre empezó una caída que se convirtió en "abrupta" desde inicios de 2026, incluso en el primer año de gestión. En el medio "pasaron una serie de eventos que ninguno en sí mismo es el detonante, pero la acumulación" fue determinante.
"Desde el año pasado ha tenido errores comunicacionales que no son solo propios; él sale a decir algo y viene otro del Frente Amplio a desdecirlo", describió. De todas formas matizó que este asunto "no es nuevo" en el Frente Amplio porque en los tres gobiernos anteriores de la izquierda "la principal oposición siempre estuvo en el Frente Amplio: era el MPP versus el astorismo o el PCU versus el MPP". La diferencia radica en que ahora ya no hay líderes como Tabaré Vázquez, José Mujica o Danilo Astori que "controlen" esos cruces.
Ahora los sectores están "siguiendo con el mismo juego", pero sin que nadie ponga el "parate", y eso "le está haciendo mucho daño al Frente Amplio", que enfrente tiene una oposición "mucho más activa" que en otros gobiernos de izquierda.
¿Esto significa que el Frente Amplio está perdiendo apoyo electoral? "Todavía no hacemos la pregunta de qué piensa de votar en las próximas elecciones porque la gente se enoja mucho", respondió Pomiés al describir que la ciudadanía "no quiere campaña electoral".
De todas formas consideró que "los dos bloques", tanto el Frente Amplio como la Coalición Republicana, "siguen teniendo sus pisos fuertes" y por fuera hay "un pequeño grupo que se mueve de uno a otro" y que ronda más o menos el 15% del electorado. "Ese grupo hoy está más enojado con la política, también está enojado con la oposición", aseguró Pomiés.
A su entender, "la oposición tiene dos roles" y la ciudadanía entiende que de momento está cumpliendo con uno solo. De momento está consiguiendo "marcar al gobierno" y "hacer las denuncias que tenga que hacer", pero le está faltando ser "un agente de propuestas".
El debate por la Rendición de Cuentas y el rol de Cabildo Abierto
En este sentido, fue consultada sobre la postura que tomaron los partidos Nacional, Colorado e Independiente de no votar en general la Rendición de Cuentas, decisión que fue anunciada en una conferencia de prensa conjunta semanas atrás. "No es bueno", respondió, y lo consideró una "estrategia arriesgada, en cierta medida hasta mentirosa". Esto último porque la Coalición Republicana alega que no votará en general pero si estará dispuesta a votar algunos artículos en particular, pero si no se aprueba en general "no se discute nada" en particular.
En este marco es que el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, dijo el miércoles en este mismo espacio que Lacalle Pou, cuando hable en un acto ante la militancia nacionalista el 9 de agosto, podría sugerir revisar esa postura para que los legisladores "no dejen al Uruguay sin Rendición de Cuentas". Pomiés comentó que no cree que el expresidente haga un planteo de esas características ya que su "estrategia de mantenerse al margen" ha sido "exitosa".
La posición de la Coalición Republicana "es un problema porque tenés que estar muy justificado para dar marcha atrás" y ahora "están jugados a que Cabildo Abierto vote" en general para pasar a la discusión en particular. "¿Pero si Cabildo no da esos votos qué va a pasar?", preguntó en referencia a que el Frente Amplio no tiene mayorías en la Cámara de Diputados y le faltan dos votos. Así las cosas, Pomiés dijo que blancos, colorados e independientes "le dieron el mango de la sartén a otro".
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