El directorio del Banco Central (BCU) -presidido por Guillermo Tolosa- tomó el martes la decisión de mantener (por segunda reunión consecutiva) la tasa de interés de referencia, también conocida como "el precio del dinero", en 5,75%, por considerar que no debía precipitarse. Además, evaluó la situación de la inflación, la economía, el impacto de la guerra en Medio Oriente y más. *
De esa decisión se desprende que el balance de riesgos para la proyección de la inflación se inclinó levemente al alza por los altos precios del petróleo, pero que Uruguay ha logrado amortizar los impactos. En marzo pasado, la inflación salió de su rango de tolerancia (de entre 3% y 6%), pero volvió a entrar en abril.
El BCU destacó en su comunicado del Comité de Política Monetaria (Copom) que ha mantenido las tasas de interés sin cambios, en gran parte porque la inflación está convergiendo en los objetivos, y además por cautela en relación a los impactos que puede tener el escenario internacional en el país.
Además, la teoría indica que en situaciones de emergencias suele suceder que la caída de tasas de política monetaria no logra reducir las tasas de los mercados de deuda, ya que las primas de riesgo suelen aumentar en tiempos difíciles.
En Uruguay, todas las tasas de mercados cayeron hasta febrero y se han mantenido bajas. Desde la guerra en Irán, las tasas en el país han subido menos que en Estados Unidos y continuará atento a los movimientos internacionales, cuyos impactos se han logrado amortizar, sobre todo los del aumento de los precios del petróleo dado que el país tiene casi toda su energía sostenida con fuentes renovables.
Desde hace un tiempo, el BCU quiere impulsar el crédito en moneda nacional (con tasas de interés bajas), y los datos muestran que ha aumentado la cantidad de créditos concedidos a empresas, hipotecario y automotriz.
En otro orden, la brecha entre las expectativas de inflación y la meta de 4,5% en Uruguay con los analistas y operadores se encuentra “cerrada”, y por eso se estima que el BCU procurará que los distintos sectores de la economía determinen sus precios en función de la inflación real y no basada en los niveles históricos, ya que esto es algo que se da especialmente en los sectores de salud y educación. Si bien estos sectores suelen tener niveles más altos que otros, la brecha podría ser mucho menor.
Uno de los puntos clave es que, debido a la resiliencia económica de Uruguay y por las medidas del BCU en los últimos tiempos, los datos muestran que el país pagaba unos US$ 1.000 millones en intereses (solo de deuda del Central) y ahora esa cifra bajó a US$ 600 millones.
(*) En una primera versión de este artículo se mencionó que "para el BCU la inflación podría estar algo por encima de la meta del 4,5% al final del período", lo cual no es correcto. A los lectores e involucrados las disculpas del caso.
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