"Estamos en la mejor época para ser emprendedor”, afirmó Gonzalo García Estebarena, CEO de la empresa tecnológica especializada en viajes, Despegar, ante un auditorio de 700 empresarios y representantes del gobierno —encabezados por el presidente Yamandú Orsi— en la Gala de Endeavor, realizada anoche en el Centro de Eventos del LATU.
Durante su charla, el ejecutivo reflexionó sobre el valor del emprendedurismo y el futuro del trabajo en plena era de la inteligencia artificial (IA). Su visión es que esta tecnología está cambiando el paradigma laboral y empresarial tal como lo conocemos hasta ahora.
García Estebarena destacó que comienzan a surgir empresas cuya estructura está compuesta por solo un “CEO más agentes” de IA. Si históricamente las grandes compañías se construían sumando estructura, oficinas y equipos, de cara al futuro el modelo “ideal debería ser casi de tamaño tendiendo a cero”, proyectó.
“Me creo que es posible que tengamos en el futuro empresas de CEO más agentes. Y si eso uno se lo cree, termina llegando a la conclusión de que el trabajo como lo conocemos —en relación de dependencia con grandes estructuras, las nóminas, los jefes— casi que parece una anomalía”, analizó.
Entre los ejemplos que mencionó como reflejo de esta tendencia aparece la propia Despegar. La compañía desarrolló SOFIA, un asistente de viajes con IA, que en un año ya ha vendido más que 400 tiendas físicas en la región y que crece entre 20% y 40% cada mes.
Así, la IA está desafiando los pilares en los que tradicionalmente se han basado las empresas para generar valor: el volumen de trabajo que puede hacer la tecnología supera a la de las personas, lo que provoca que “la cantidad de manos que necesito salir a buscar se reduce muchísimo”, y además con alto nivel de especialización. “No hay especialidad en la cual la IA no esté al nivel de las mejores manos hábiles que puedo salir a contratar”, aseguró.
¿Qué rol entonces le queda a los seres humanos por desempeñar ante el avance arrollador de la IA?
Según el ejecutivo, las características del trabajo del futuro serán cinco aspectos fundamentales. El primero es el gusto, es decir, saber cuando, por ejemplo, a un producto “la gente lo va a amar”.
Luego, mencionó el coraje de apostar, incluso poniendo en riesgo la reputación de la empresa al impulsar un nuevo producto.
La tercera clave es encontrar a los inversionistas y los clientes para ese nuevo desarrollo.
La resiliencia también será indispensable. Con ese concepto se refirió a la capacidad de las personas de “seguir apostando, seguir poniendo dinero y tiempo en una idea que capaz no va para ningún lado”.
Finalmente, los humanos deberán desarrollar la capacidad de orquestar, es decir, coordinar distintas soluciones de IA, así como también distintos proyectos, muchos de los cuales fracasarán y solo unos pocos sobrevivirán y escalarán.
“Lo que importa es todo lo que la máquina no puede hacer”, dijo el CEO. “Hoy, construir soluciones no es difícil ni caro. El problema es pensar qué quiero solucionar, qué quiero construir. Esa es la parte difícil donde creo que los emprendedores tienen un rol más importante de nunca”, agregó.
Por otra parte, el impacto de la IA tiene una implicancia geográfica. Si hasta ahora centros de innovación como Silicon Valley atraen negocios porque en su ecosistema se reúnen el talento y el capital, con la IA “es matemáticamente posible empezar a innovar mucho más en todo el resto del mundo, en lugares como Uruguay, de lo que era cuando esta tecnología no estaba”, remató.
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