"No entramos en un ciclo de alza de tasas", dijo el presidente del BCU y por qué es "el mejor momento de la historia" de los bonos

El Banco Central incrementó la tasa de referencia a 6% para encauzar la inflación hacia la meta. Su presidente, Guillermo Tolosa, destacó la menor volatilidad financiera del país.

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Guillermo Tolosa, presidente del Banco Central.
Ignacio Sánchez, El País.

El jueves el Banco Central (BCU) subió su tasa de interés de referencia (el "precio del dinero") en 25 puntos básicos hasta llevarla a 6% para que la inflación converja hacia su meta de 4,5% y las expectativas ancladas, luego de mantenerla durante cuatro reuniones seguidas de su Comité de Política Monetaria (Copom). Ayer, en una reunión con periodistas, el presidente del BCU, Guillermo Tolosa, señaló que "el incremento de la tasa de interés de referencia no significa que entramos en un ciclo de aumento de tasas; hay que seguir evaluando el aumento de los precios localizados y cuán resiliente sigue siendo la economía uruguaya”.

Aun así, Tolosa aclaró que no está descartada la alternativa de volver a subir la tasa en la reunión del Copom de noviembre o en la de diciembre, si así el directorio lo entiende necesario.

Por lo pronto, aumentos adicionales del "precio del dinero" en lo que queda del año dependerán de los próximos datos de inflación y de la evolución de la brecha del Producto Interno Bruto (PIB), esto es, la diferencia entre el PIB real y el potencial.

Analistas consultados por El País el jueves hicieron foco en "la otra cara de la moneda", en el sentido que la suba de la tasa de interés, por un lado, desacelera la inflación, pero por otro propicia el ahorro por sobre el consumo, justo cuando la actividad (del lado de la demanda) está jalonada por el consumo.

La pregunta que se hacen los analistas, entonces, es hasta qué punto favorecer el ahorro cuando eso va en contra de la recuperación de la actividad económica en este momento, además de encarecer el crédito; aspectos que el BCU está monitoreando.

El Central considera que una tasa de interés real de 2,5% es “neutra”, por lo que por encima de ese nivel, la política monetaria será “contractiva” y por debajo de ese nivel “expansiva”.

Con expectativas de inflación de 4,71% (promedio de analistas, operadores de mercado y empresarios) más una tasa real neutra de 2,5%, el “precio del dinero” que sería neutro es de 7,21%. Así, la actual tasa de referencia de 6% sigue siendo "expansiva", aunque un poquito menos que la anterior.

Para verlo de otra manera: actualmente la tasa de interés de referencia real es de 1,29% (6% de tasa de interés nominal menos 4,71% de promedio de expectativas de inflación a 24 meses).

Pese a la reciente aceleración de la inflación (pasó de 4,27% en 12 meses a julio, a 4,55% en 12 meses a agosto y a 4,68% en 12 meses a setiembre), Uruguay es el que ha estado más cerca de su meta de inflación este año entre un grupo de países comparados. Esto, a pesar de las fuertes presiones al alza de shocks externos (como el precio internacional del petróleo, impactos de la guerra de Medio Oriente en el transporte mundial de alimentos, entre otros).

Así, el desvío de la inflación respecto a la meta en setiembre fue de 2,55 puntos porcentuales en Perú, de 1,5 puntos porcentuales en Australia y en Brasil, de 1,1 punto porcentual en Chile, de 1 punto porcentual en Francia, mientras que en Uruguay el desvío fue de 0,18 puntos porcentuales.

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Reunión Copom.
Banco Central del Uruguay.

El Central aclaró dos temas: en primer lugar, que la meta de 4,5% de inflación que se ha marcado es a dos años (aunque se haya cumplido en distintos momentos antes de ese plazo), y que la suba de precios que hubo recientemente no fue generalizada, sino sobre todo en los bienes transables (aquellos que se comercian con el exterior) de la economía, por lo que el BCU prefiere hablar de “aumento del Índice de Precios del Consumo” (IPC) y no “de inflación” como tal, en este caso.

La inflación subyacente (que excluye elementos volátiles como la evolución de frutas y verduras, la carne y tarifas) está en 4,5% en los 12 meses a setiembre. Y en línea con la experiencia internacional, la suba de precios de los servicios continúa por encima de la de los bienes, aunque ambas muestran una tendencia compatible con la convergencia de la inflación hacia la meta de 4,5%.

El BCU insiste en la importancia de anclar las expectativas de inflación a la meta por tres razones: cuando los agentes del mercado confían que la inflación volverá o se mantendrá en la meta en el futuro, remarcan menos los precios hoy; además, los shoks transitorios tienen menos capacidad de propagarse al resto de la economía, y los inversores financieros y quienes extienden créditos requieren menos tasa de interés para cubrirse de aumentos de precios y depreciaciones de la moneda.

El 'chicotazo' de la turbulencia y los bonos uruguayos

Una mayor credibilidad en el Central se traduce, por ejemplo, en la evolución del rendimiento de los bonos uruguayos.

“Si comparamos con países avanzados, como Estados Unidos, Francia o Australia, y también con algunos de la región, como Perú y Chile, nuestro país tiene el bono emergente con mejor performance desde junio de 2025”, afirmó Tolosa.

Eso quiere decir que, según datos del BCU, no hubo ningún otro régimen monetario que madurara más —o “que se tornara más creíble”, según palabras de Tolosa— que el uruguayo en el último año y medio.

Banco Central del Uruguay
Banco Central del Uruguay.
Foto: Archivo El País

“Cuando empieza la guerra (EE.UU.-Irán), todos los bonos sintieron el ‘chicotazo’ de la turbulencia y la presión financiera más que Uruguay. La tasa de bonos aumentó desde julio de 2026, sobre todo en Francia (+115 puntos básicos) y en Estados Unidos (+79). En cambio, Uruguay (+36), Japón (+32) y Suiza (+19) tuvieron los bonos que menos aumentaron sus tasas, o sea, menos bajaron su valor”, observó.

“Es difícil de creer, pero hoy el mercado uruguayo es considerado más seguro, menos volátil y menos incierto que Perú, Chile y Estados Unidos. Uruguay paga significativamente menos en términos de la prima de riesgo que esos países, con respecto a los activos de referencia”, afirmó. Y continuó: “Esto no tiene precedente en la historia del país y no lo festejamos lo suficiente. Es el mejor momento de la historia para los bonos uruguayos”, dijo el presidente del BCU.

La mayor credibilidad del BCU también le permite a Uruguay —continuó Tolosa— endeudarse pagando 2 puntos porcentuales menos de interés que en los años en los que el régimen monetario no estaba del todo consolidado.

“También eso tiene un efecto enorme sobre las cuentas públicas, en particular para el Banco Central, donde vamos a reducir el déficit a la mitad”, anunció, precisando que este año el déficit del BCU pasará del 1% del PIB a 0,5% del PIB. Y también sobre el gobierno central, que cada vez más emite deuda en pesos.

“Todo esto derrama sobre el resto de las empresas de la economía, porque estas tasas son de referencia para los bancos cuando fijan los créditos a las empresas”, anotó.

Las proyecciones del Central

El BCU estima que la brecha del Producto (real versus potencial) se encuentra levemente negativa (es acotada) y que la misma se irá cerrando hacia el horizonte de política monetaria a dos años, con la actividad creciendo en torno a su tendencia. Esto significa que el BCU prevé que la actividad se irá recuperando a partir de este trimestre y en 2027.

“Estamos en el momento de mayor poder de compra de los uruguayos y sigue creciendo, en parte por las conquistas de inflación, porque se sigue creando empleo y el desempleo continúa estando bajo, entorno al 7,3%”, dijo Tolosa. Agregó que el crédito sube al 11,2%, habiendo espacio para crecer más.

Como riesgos latentes para la inflación al alza en el país, están: mayor persistencia de los aumentos en los precios de la energía, un efecto mayor al proyectado del shock cimático, o algún desanclaje de las expectativas de inflación. Por otra parte, las fuerzas de la inflación a la baja estarían dadas por una demanda menor a la que el BCU proyecta que modere las presiones sobre los precios y el fortalecimiento del real en Brasil.

Sobre la evolución del dólar, el BCU señaló que “podría moverse en ambas direcciones”.

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