"Uruguay no necesita inventarse como plaza financiera": experto ve boom de gestión patrimonial y oportunidades

La llegada de gigantes internacionales, los cambios tributarios y la apuesta por el mercado de capitales potencian al país como hub financiero regional.

Salvador Ferrer
El gerente general de Nobilis y expresidente del Banco República, Salvador Ferrer.
Foto: Archivo El País.

En los últimos años, la gestión de patrimonios en Uruguay cobró fuerza con el desembarco de nuevos jugadores y el fortalecimiento de otros ya existentes. La llegada del banco brasileño BTG Pactual (que tiene un fuerte componente en la materia), tras la compra de la operación local de HSBC, sumó un nuevo jugador internacional. Pero además, el banco BBVA creó una unidad de Global Wealth para clientes locales y regionales; el banco Itaú viene reforzando su propuesta en gestión patrimonial y el banco Santander ha profundizado su negocio de banca privada.

A eso se ha sumado la consolidación de firmas de asesoría de inversión y gestión de portafolios que administran desde Uruguay el dinero de personas de alto patrimonio neto, mayoritariamente argentinos, por lo que el país es un hub financiero regional.

En diálogo con El País el expresidente del Banco República (BROU) y actual gerente general de la firma especializada en gestión de patrimonios Nobilis, Salvador Ferrer afirmó que “Uruguay no necesita inventarse como plaza financiera: ya lo es”.

“Tenemos ahorro, confianza, capital humano y mucho patrimonio que ya se administra desde acá. Ahora tenemos además una agenda para mejorar la infraestructura y los instrumentos”, agregó.

El ejecutivo valoró “que instituciones internacionales de esa escala estén poniendo recursos y foco en la gestión patrimonial en Uruguay” porque “confirma que existe una oportunidad relevante”.

“Hay más competencia, naturalmente, pero también más inversión, sofisticación y atención sobre una industria que el país tiene condiciones para desarrollar mucho más”, añadió.

Para Ferrer, el fenómeno debería mirarse más allá de la competencia entre instituciones. “Uruguay construyó durante décadas algo que es muy difícil de construir: confianza. Tenemos estabilidad institucional, seguridad jurídica, apertura al movimiento de capitales, capital humano y un sistema financiero sólido. Eso nos permitió consolidarnos como una plaza desde la cual se administra mucho patrimonio. El desafío ahora es cuánto más valor podemos generar en Uruguay a partir de esa posición”.

Esto ha sido tomado por el gobierno. De hecho, el Ministerio de Economía y Finanzas viene promoviendo una mayor integración de los mercados bursátiles y cambios en la infraestructura de custodia de valores. El Banco Central (BCU) incluyó en su hoja de ruta 2026-2030 el objetivo de impulsar un mercado de capitales más profundo y accesible mediante reformas regulatorias, institucionales y operativas.

Bóveda de un banco. Foto: Archivo El País.

Ferrer, que lleva más de 30 en la industria financiera (25 de ellos en el banco Citi), señaló que “el salto es conseguir que una mayor parte de esa capacidad” de gestión de patrimonios en el país “genere actividad financiera e inversión desde Uruguay y ayude a financiar proyectos productivos. Si logramos conectar mejor el ahorro con la inversión, la oportunidad no es solamente para quienes participamos de esta industria: es una oportunidad para el país”.

"Esto no es bancos contra gestores"

En Uruguay prácticamente el 80% de los depósitos en los bancos están a la vista, es decir disponibles para el ahorrista sin generar ningún rendimiento por ese dinero. “Esa preferencia tiene razones históricas y culturales perfectamente comprensibles. Pero para muchas personas puede existir una parte de su patrimonio que no necesita estar disponible inmediatamente y que podría transformarse en ahorro gestionado, de acuerdo con sus objetivos, horizonte y perfil de riesgo", afirmó Ferrer.

Su experiencia al frente del BROU le permite, sostuvo, observar el tema desde ambos lados. “Los depósitos cumplen una función esencial y los bancos son una pieza fundamental del sistema. No se trata de cuestionar eso. La oportunidad está en que el ahorrista pueda distinguir entre el dinero que necesita líquido y aquel que realmente está ahorrando para el futuro", explicó.

La propia evolución de los bancos hacia el negocio de wealth management, banca privada, o gestión patrimonial, como quiera llamarse, agregó, refuerza esa lectura.

“Esto no es bancos contra gestores. Es una evolución del mercado. Si conseguimos que una parte de esa liquidez se transforme en ahorro gestionado, ampliamos las posibilidades para el ahorrista y también la capacidad de canalizar recursos hacia la inversión", remarcó el gerente general de Nobilis.

En Uruguay, además de los depósitos del sistema bancario se suma un patrimonio financiero muy significativo de los uruguayos invertido en el exterior, cuya magnitud es comparable —e incluso superior, según el perímetro considerado— a la de esos depósitos. A ello se agrega el patrimonio de clientes de la región que se administra desde Uruguay.

“Eso permite dimensionar la oportunidad. Una cosa es dónde se invierte —y es lógico que los portafolios estén diversificados globalmente— y otra es desde dónde se asesora, administra y custodia ese patrimonio”, sostuvo Ferrer.

Para el ejecutivo, una Caja de Valores moderna, segura y conectada con las grandes infraestructuras internacionales no es solamente una herramienta para hacer más eficiente el mercado, ya que puede elevar los estándares de custodia, trazabilidad y separación de activos. Eso fortalece la protección del inversor y, en definitiva, la confianza sobre la que se construye toda la industria”.

A eso se sumó un cambio tributario. El régimen del IRPF por la renta de activos en el exterior habilitó, bajo determinadas condiciones, una reducción de la retención del 12% al 8% sobre determinadas rentas e incrementos patrimoniales cuando intervienen responsables locales que verifican las condiciones de cumplimiento.

“Ahí es donde infraestructura, regulación y tributación empiezan a funcionar como un sistema. Una Caja conectada internacionalmente, mejores vehículos locales y un marco tributario que genera incentivos para canalizar la gestión a través de estructuras supervisadas desde Uruguay pueden crear razones concretas para que una mayor parte de esta industria se desarrolle localmente”, aseguró Ferrer.

“Una economía como la uruguaya necesita que sus inversores diversifiquen globalmente. Los portafolios van a seguir siendo globales, y está bien que así sea. La oportunidad es desarrollar desde Uruguay más asesoramiento, administración, vehículos e infraestructura que permitan al cliente acceder al mundo”, agregó.

Salvador Ferrer
Salvador Ferrer
Leonardo Mainé

Ese combo permite desarrollar más a Uruguay como centro de administración patrimonial, incluso para portafolios globales, y a su vez profundizar el mercado de capitales local.

“Lo importante es construir mejores puentes entre el ahorro y la inversión. Una infraestructura más desarrollada, buenos fondos y un mercado de valores más profundo pueden ayudar a canalizar ahorro hacia empresas y proyectos. Ese es el círculo virtuoso que deberíamos buscar: ahorro que se transforma en inversión productiva”, aseveró.

El ejecutivo entiende que si bien este desarrollo puede favorecer a Nobilis –una firma local que surgió de la integración de otras cinco del mercado local, algunas con mucha historia-, hay una oportunidad más amplia. “Por nuestra historia y nuestro foco en el inversor uruguayo creemos que estamos muy bien posicionados para esa etapa, pero el verdadero éxito sería que el mercado creciera mucho más que cualquiera de sus participantes”, estimó.

“Si llegan nuevos jugadores, los bancos profundizan su negocio de gestión patrimonial, aparecen mejores fondos, se moderniza la infraestructura y más uruguayos empiezan a gestionar profesionalmente sus ahorros, no estamos simplemente repartiendo de otra manera el mercado que existe. Estamos haciendo crecer el mercado”, concluyó Ferrer.

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