PN acusó a Ortuño de "destrucción del ambiente" y desde FA contestaron: "no se les cae la cara, tomamos agua salada"

Hubo incluso referencias a que el ministro "exigía ir en el ascensor solo" en la sede de Ambiente, y no compartirlo con "familias"; el jerarca lamentó las "descalificaciones" y defendió el proyecto de Casupá.

Ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño.
Ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño.
Foto: Archivo El País.

El compromiso de gestión que tiene el gobierno de Yamandú Orsi en materia de agua potable —la construcción de una represa en Casupá para reforzar el sistema de Aguas Corrientes— es desde hace meses motivo de confrontación política entre el Ministerio de Ambiente, que lidera Edgardo Ortuño, y la coalición republicana. Y esto se vio reflejado esta semana, cuando el secretario de Estado compareció ante la comisión de Presupuesto del Senado, convocado por la Rendición de Cuentas.

Ortuño fue acusado allí de "soberbio" y de ir en contra de, precisamente, la protección del ambiente, mientras el jerarca rechazó las críticas y volvió a argumentar a favor del proyecto que tiene entre manos para robustecer el abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana.

El primero en tomar la palabra, y ya cargar las tintas contra Ortuño, fue el senador blanco Sebastián Da Silva, quien cuestionó el "capricho ideológico y político inentendible" de avanzar con Casupá, un proyecto que calificó como "el peor error de la historia y del sentido común de los últimos años en Uruguay" y el "contrasentido más absurdo e insólito" que él haya conocido en su "vida de productor agropecuario".

"Lo único que va a hacer la represa de Casupá es agregar problemas a toda la cuenca del Santa Lucía, a todos los productores que están en la ribera, tanto para los que están aguas arriba como para los que están aguas abajo; llevará a la acumulación de fósforo y a que se incremente la presión sobre los tamberos", lamentó el nacionalista, que añadió que, según su análisis, "va a perjudicar hasta la joya de la corona del gobierno de Orsi, que es la estancia María Dolores, que también integra la cuenca".

Más tarde, en la sesión de este martes 8, el senador Martín Lema criticó a Ortuño por generar un "lío institucional" ya que, a su modo de ver, en lugar de proteger al ambiente, hace lo contrario.

"Hoy por hoy —puso de ejemplo—, cualquier vecino de cualquier parte del país que tenga una denuncia ambiental para hacer, obviamente que no va a confiar en el Ministerio de Ambiente. Si cada vez que el mayor portavoz, el mayor responsable, tiene una participación pública, ella está relacionada con la destrucción del ambiente, obviamente, no es fiable hacer una denuncia con aquel que está empecinado con la destrucción del ambiente. Esto genera una fractura institucional".

El nacionalista criticó en este sentido que Ortuño, actuando como director de OSE por la oposición en el anterior período, había sido crítico con las "100 hectáreas de monte nativo en Paysandú" que podían verse afectadas con la planta de hidrógeno verde de HIF Global, algo que "en ese momento para el ministro era inadmisible". "Sin embargo, 426 hectáreas de destrucción para construir su represa, ahí lo justifica. Entonces, otra contradicción", remarcó.

La intervención de Lema generó una réplica del oficialismo. La senadora Bettiana Díaz pidió la palabra para dejar una "constancia" en nombre de la bancada del Frente Amplio: "Nos llama mucho la atención —dijo— que acá haya gente a la que no se le cae la cara de vergüenza por venir a hablarnos de fuentes alternativas, cuando terminamos tomando agua salada en este país por falta de previsión", como ocurrió durante la sequía de 2023, en el anterior período.

El "ascensor" y la respuesta de Ortuño

Los cuestionamiento de la oposición continuaron a lo largo de la sesión, e incluso hubo apelaciones personales e indirectas, como la que formuló el senador Javier García. "Argumentar con soberbia no es buena cosa —le espetó el senador blanco—. Se ha reiterado en estos días". Y lanzó la indirecta, con la que aludió al ministro: "Una vez me hablaron de un jerarca que compartía el ministerio con unas familias, con un vecindario, y exigía ir en el ascensor solo, y dije: 'Ese jerarca es soberbio'. No pensaba que en el Uruguay se pudieran dar estas cosas. Esto que está sucediendo me hace acordar a esas cosas".

A la soberbia también volvió a referirse Lema — "esperábamos un poquito más de humildad por parte del ministro", fue lo que dijo—, que además criticó que haya pedidos de informe parlamentarios sobre detalles de este proyecto cuyos plazos están "vencidos".

Al momento de responder, Ortuño lamentó que hubiera "muchísimas intervenciones que en su contenido fueron valoraciones" que, en varios casos, interpretó como "una descalificación" hacia su persona.

"Realmente, después de años de pertenecer a esta casa y de escuchar, desde la oposición, ante la comparecencia de las autoridades de diverso tipo, de estar del otro lado del mostrador en la bancada, de estar en el Poder Ejecutivo y de ejercer esta responsabilidad, jamás tildé las decisiones que no compartía de capricho o de haber sido tomadas irracional o antojadizamente —les respondió—. Ni subestimé la capacidad de tomar determinaciones de una autoridad en base a fundamentos racionales compartidos o no".

Pidió entonces "elevar la discusión" y "traer argumentos", y dijo que existía el "derecho a tener distintas opiniones y fundamentos, pero no a calificar, descalificar y a ingresar políticamente en flagrantes contradicciones respecto de lo que se sostenía hace pocos años".

Sobre la propuesta de Casupá, sostuvo que "es una definición largamente fundamentada, largamente recomendada técnica y académicamente", pero que además era "resultado de una decisión de política pública tomada en el país hace tiempo, adoptada por los organismos competentes, con su composición plural en cuanto a técnicos, acompañando la medida desde hace tiempo". Reiteró asimismo que estaba fundamentada en "estudios técnicos, en estudios de expertos, en estudios de científicos largamente escritos que hay que tomarse el tiempo de leer", lo que incluye uno del BID que "compara" este proyecto con el que pretendía llevar adelante el gobierno de Luis Lacalle Pou en Arazatí, y esta administración renegoció y cambió de locación.

"Voy a tratar de no aludir a Arazatí, pero dice: Arazatí presenta limitaciones en su capacidad de producción y distribución, lo que podría generar déficit en años de extrema sequía. ¡Clarito! Esta gente es del BID, no es gente de mi partido, no es gente del Uruguay, sino que son expertos", ejemplificó.

Evaluación

La calificación de "alto" riesgo de la CAF está "lejos de ser algo excepcional", dijo Ortuño

En los últimos días se conoció el informe sobre riesgo ambiental que la CAF —financiador de este proyecto— hizo sobre Casupá, que concluyó que era "alto". Sobre esto también se refirió el titular de Ambiente.

"Lejos de ser algo excepcional esa categorización, es la que le han puesto por lo menos a uno de cada tres de los proyectos que ha financiado la CAF últimamente", apuntó Ortuño.

"Y nos daban ejemplos de cinco represas en Bolivia, en una primera tanda, y no sé si se agregan siete más con esa categorización, que se están haciendo normalmente. También nos hablaban de obras en Brasil, un país más cercano para nosotros, donde dos represas tenían también esa clasificación. Y después nos acercaron un documento con numerosos ejemplos de proyectos que han tenido esa clasificación y que han sido financiados por la CAF".

Y agregó: "Ellos consideraron esos proyectos robustos, serios y seguros, razón por la cual no solo ha resuelto el financiamiento ahora, sino que también lo resolvió en 2017 y en 2018".

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