Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) abordarán hoy lunes en Bruselas su preocupación por los obstáculos a la navegación por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del comercio mundial de petróleo, a causa de la guerra en Irán y el bloqueo que mantiene Hungría al préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania.
“Para ser sinceros, toda la situación de Irán, el conflicto allí, tiene repercusiones en todo el mundo. Por desgracia, uno de los países que parece estar saliendo de esto un poco mejor que otros es Rusia”, indicó un alto funcionario comunitario. Los ministros centrarán su reunión en el apoyo a Ucrania, para lo que contactarán con su homólogo de ese país, y la crisis abierta en Oriente Medio a causa de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.
Será la primera vez que los ministros comunitarios se reúnan en persona desde que estalló la guerra en Irán el pasado 28 de febrero, pese a que ya han mantenido videoconferencias extraordinarias para abordar la situación.
Se espera que vuelvan a condenar los ataques de Irán contra países de la región y que aprueben formalmente nuevas sanciones contra 19 personas y entidades a las que consideran responsables de la represión contra la población iraní.
Estrecho de Ormuz
La libertad de navegación será uno de los asuntos que aborden los ministros, dado que los enfrentamientos en el estratégico estrecho de Ormuz están haciendo incrementar los precios del petróleo a nivel mundial.
Para paliar esas subidas, Estados Unidos ha dicho que va a levantar temporalmente el veto a adquirir petróleo ruso, medida que preocupa a la UE puesto que cree que va a beneficiar a Moscú en su financiación de la guerra en Ucrania.
La UE tiene desplegada en la zona la operación EUNavfor ‘Aspides’, que tiene un mandato puramente defensivo para proteger a los buques que sean objeto de ataques por mar o por aire, sin poder llevar a cabo ataques en tierra. Pero fuentes diplomáticas insistieron el viernes en que a la misión -que cuenta con tres barcos- “le faltan capacidades” y esperan que los ministros hablen de aportar más recursos.
Sin embargo, Francia afirmó el sábado que su portaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle y sus fragatas se mantendrán en el Mediterráneo oriental y no irán al estrecho de Ormuz, como había solicitado el presidente estadounidense, Donald Trump. Además, Estados miembros como Países Bajos han sugerido que la UE impulse un nuevo régimen de sanciones específico para proteger la libertad de navegación.
La UE también está pendiente del Líbano, bajo los ataques de Israel contra el grupo terrorista libanés Hezbolá, y se ha mostrado a favor de negociaciones que acaben con el desarme de ese grupo.
Sobre la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL/UNIFIL), cuyo mandato va a concluir a finales de este año, fuentes comunitarias indicaron que la UE se plantea una misión en el marco de su Política Común de Seguridad y Defensa que “no la sustituya” sino que “contribuya” al desarme de Hamás y el fortalecimiento del ejército libanés.
Veto de Hungría
Los ministros intentarán, por otro lado, que Hungría levante su veto a un acuerdo ya alcanzado por los líderes comunitarios en su cumbre de diciembre pasado para otorgar a Kiev un préstamo de 90.000 millones de euros para este año y el próximo, de los cuales dos tercios irían a apoyo militar. También quieren sacar adelante el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia que igualmente bloquea Hungría además de Eslovaquia.
Dado el conflicto en Oriente Medio, la UE quiere asegurarse de que Ucrania “sigue teniendo lo que necesita para defenderse de la agresión rusa”, dijeron fuentes diplomáticas.
En cualquier caso, no se espera que puedan desbloquearse estos asuntos, sino que acaben en la agenda de los líderes comunitarios en su cumbre del jueves en Bruselas.
Migración por guerra
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llamó ayer domingo a los líderes europeos a utilizar “todas las herramientas de diplomacia migratoria” disponibles ante un futuro “incierto” a raíz de la guerra abierta en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.
“Aunque, por ahora, el conflicto no se ha traducido en flujos migratorios inmediatos hacia la UE, el futuro sigue siendo incierto y requiere la plena movilización de todas las herramientas de diplomacia migratoria de que disponemos”, dijo la mandataria europea en una carta dirigida a los líderes de los Veintisiete, que se reunirán este jueves en Bruselas.
Por ese motivo, señaló, es “imperativo” colaborar con países de la región, como Turquía -al que la Unión Europea (UE) ya ha desembolsado más de 1.100 millones de euros desde 2021 para reforzar sus fronteras- el Líbano y Pakistán.
En una carta, la política alemana advirtió que la actual situación geopolítica “conlleva un riesgo cada vez mayor de que se produzca un conflicto prolongado con repercusiones directas e indirectas para la Unión”. Y detalló las medidas de apoyo a países vecinos o afectados por el conflicto. Por un lado, Von der Leyen apuntó a los 4 millones de afganos que se encuentran en Irán “vulnerables a un nuevo desplazamiento”, y recordó que el “apoyo humanitario” europeo a ciudadanos afganos y comunidades en Irán sigue en marcha.
También dijo que las tensiones entre Afganistán y Pakistán “corren el riesgo de agravarse” y aseguró que la UE debe colaborar con Irak, Pakistán, Armenia y Azerbaiyán, “para combatir el tráfico ilícito de migrantes”. Asimismo, habló de los migrantes desde El Líbano, Siria y los Balcanes Occidentales. EFE, AFP