En Bolivia los bloqueos de rutas por opositores al gobierno de Rodrigo Paz no solo están afectando al abastecimiento de alimentos, también impacta el servicio de salud a la población. Los principales hospitales públicos de la capital La Paz racionan oxígeno medicinal, alimentos e insumos médicos y han comenzado a postergar cirugías por el impacto de los bloqueos de carreteras que llevan 16 días, una situación que pone en riesgo la atención de cientos de pacientes, alertaron directores de centros médicos.
En el Hospital de Clínicas, el complejo médico de referencia en la ciudad, autoridades de salud y los médicos lanzaron alertas ayer jueves por la emergencia que viven para pedir un “corredor humanitario” en los bloqueos que permita la normalización de las provisiones antes de que se presente una situación crítica.
La directora del Hospital de la Mujer, Janett Aliaga, dijo que el centro tiene oxígeno para siete días y se ha visto obligada a pedir “un uso racional” en la sección de neonatología, donde actualmente hay 29 bebés, ante las posibles urgencias que afronte la unidad de terapia intensiva, donde hay cinco mujeres atendidas.
El hospital también ha disminuido la cantidad de alimentos para las pacientes debido a que las protestas que impiden el paso de carne y huevos desde las zonas productoras, agregó.
“La salud no tiene color político. Por favor, abran este carril humanitario, permítannos el paso de los alimentos, del oxígeno. Están jugando con vidas humanas. Nosotros tenemos niños prematuros que requieren sí o sí para vivir el oxígeno”, clamó Aliaga.
La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari impulsan los bloqueos para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz por su supuesta falta de capacidad para atender sus demandas sindicales, entre ellas un aumento salarial del 20% que el mandatario considera inviable.
Ayer la Cruz Roja hizo posible el paso de apenas dos camiones con cilindros de oxígeno medicinal desde la ciudad de El Alto a La Paz, mientras que las autoridades también gestionaron que camiones cisternas con combustibles aprovisionen parte de la ciudad y en particular a las ambulancias de los hospitales.
En el Hospital del Tórax, que integra el mismo complejo médico, una decena de jefes de unidad formó ayer jueves un comité de emergencia, informó su director, Marco García.
Según el especialista, la preocupación central es la provisión de oxígeno medicinal porque su abastecimiento diario debe ser con 25 cilindros de 6 metros cúbicos y anoche recibieron una dotación para dos días más.
“No solamente de oxígeno viven nuestros pacientes, sino también el otro problema es la alimentación y estamos en una situación crítica”, dijo García y mencionó que esta semana no han recibido carne de res y los proveedores solo han abastecido de carne de pollo para dos días, modificando la dieta de los enfermos.
El jefe de la sección de Cardiología del Hospital del Tórax, Enrique Oropeza, advirtió que debido a los bloqueos la atención en consulta externa de los pacientes de La Paz y zonas rurales se ha reducido en un 80%.
Oropeza expresó su preocupación sobre la situación de pacientes considerados críticos “con enfermedades casi terminales” que requieren controles semanales e internaciones, pero que no se presentaron en el hospital.
“Estamos seguros que vamos a perder muchas vidas por este tipo de conflicto social”, lamentó.
Además, la Sociedad Boliviana de Cancerología expresó en un comunicado su preocupación por las dificultades que enfrentan los pacientes con cáncer para acceder a medicamentos de quimioterapia en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, los tres de la zona andina, afectados por los bloqueos.
Esta situación está provocando una interrupción o un retraso en los tratamientos que puede tener “consecuencias graves e irreversibles”, advirtió.
Pérdidas en industria
Por su parte, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) de Bolivia informó ayer que las pérdidas para ese sector superan los 600 millones de dólares por las protestas y bloqueos de carreteras.
“Lastimosamente las pérdidas económicas en este momento para nuestro país ya superan los 600 millones de dólares. Esta cifra, este daño económico nuestras industrias ya no lo van a recuperar”, lamentó el presidente de la CNI, Gonzalo Morales, en una rueda de prensa.
El empresario advirtió que “las industrias bolivianas están enfrentando una de las mayores crisis de los últimos años”, ya que “muchas fábricas han tenido que reducir sus operaciones, otras están al borde de detener completamente su producción y miles de trabajadores” están en la incertidumbre “sobre lo que puede ocurrir en los próximos días”.
Poco margen de maniobra
Paz, que puso fin a 20 años de gobiernos socialistas, acusa al expresidente Evo Morales de estar detrás de las protestas con el fin de volver al poder.
Evo Morales está actualmente prófugo de la Justicia boliviana por un caso de presunta trata de una menor y refugiado desde 2024 en la zona cocalera del Chapare.
Para la politóloga Ana Lucía Velasco “hay motivaciones políticas de aprovechar los errores y desaciertos del gobierno para ganar capital político hacia el movimiento de oposición y de rearticulación de la izquierda”.
¿Qué margen de acción tiene el gobierno?
“Muy poco. Una vez que las demandas se escalan para pedir la renuncia, no se puede ceder. Es más una guerra de desgaste, queda ver quién se agota primero: el gobierno, los ciudadanos o los manifestantes”, estimó Velasco.
Paz advirtió el miércoles que no negociará con “vándalos”.
Presidente Paz releva al ministro de Trabajo
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, tomó juramento ayer jueves a un nuevo ministro de Trabajo, en una jornada en que nuevamente se moviliza en la capital del país la Central Obrera Boliviana (COB), que junto a sindicatos de campesinos del altiplano bloquean carreteras para pedir la renuncia del mandatario. El abogado Williams Bascopé juró como nuevo ministro en reemplazo de Edgar Morales, quien horas antes renunció “para pacificar el país”. Paz agradeció a Morales “por su esfuerzo” e “intentos” para dialogar con algunos sectores movilizados. “Ahora empieza una nueva etapa, con energías renovadas, siempre pensando en la patria”, agregó. También reiteró que se creará un Consejo Económico y Social donde converjan las “organizaciones vivas” y regionales “para debatir diferentes temas, entre ellos empleo”.