El proyecto de la FIFA de abrir las puertas a inversores privados a través de la creación de una empresa, ha levando una ola de críticas en todo el mundo. La Federación Internacional de Fútbol Asociación pretende crear una empresa, FIFA Forward Enterprise (FFE), para gestionar sus actividades comerciales, prometiendo unos ingresos de 10.000 millones de dólares.
“La administración de la FIFA está explorando la idea de reunir todos los derechos comerciales -que abarcan la retransmisión, el patrocinio, la venta de entradas y la concesión de licencias- junto con la implementación operativa de sus torneos mediante la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE)”, precisa el comunicado del organismo que dirige el fútbol mundial. “La FIFA invitará a terceros a realizar inversiones minoritarias, sin poder de control”, dentro de esta sociedad, añade. Según varios medios, esa participación externa sería inicialmente de un 20%.
Asociación sin ánimo de lucro, la FIFA conserva una parte de sus ingresos, en particular para organizar sus competiciones y remunerar a sus empleados -entre ellos el presidente, el suizo Gianni Infantino, que percibe varios millones de dólares al año-, y destina el resto a programas de desarrollo, que según ella se verán potenciados gracias a la creación de esta FFE.
Según la FIFA, con sede en Zúrich, esta mantendrá “el control exclusivo de la FFE a través de una representación mayoritaria en el consejo de administración”, así como “la autoridad exclusiva” sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario o las decisiones sobre el reglamento.
La UEFA, que reúne a las federaciones europeas, tuvo una reunión de urgencia ayer miércoles. “La FIFA no puede seguir usando nuestro deporte para que ella y sus amigos se enriquezcan”, declaró en un comunicado, mencionando una “significativa y creciente oposición” a los planes de la FIFA.
“No toquen nuestro deporte”, reaccionó por su parte la Unión Europea (UE) también ayer a través del comisario de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef. “La comercialización desenfrenada del fútbol se ha vuelto nociva”, sostuvo en X, al afirmar que el proyecto “amenaza lo que hace del fútbol el deporte más popular en el mundo”.
“Estas propuestas plantean cuestiones importantes respecto al derecho de competencia”, añadió Micallef, precisando que “dentro de las competencias que le atribuyen los tratados, la Comisión Europea examinará estas propuestas con atención”.
El proyecto de la FIFA ha encontrado también una fuerte oposición en las federaciones nacionales europeas.
La Federación Inglesa (FA) se mostró “profundamente preocupada” mientras que la alemana (DFB) consideró que el proyecto representa “un absoluto ataque contra el fútbol”.
También llegaron reacciones desde América o Asia. La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y la Asiática (AFC) lamentaron que el proyecto de la FIFA se hiciera público antes incluso de avisar a los miembros del organismo.
La FFE “obtendría 4.200 millones de dólares” ya este año, y “todos sus beneficios netos se reinvertirán en el fútbol”, asegura la FIFA, que promete a sus miembros repercusiones económicas a través de un nuevo mecanismo de financiación a crearse, el FIFA Fast Forward Programme (FFFP).
Para realizar ese proyecto de sociedad comercial, que debe todavía ser validado por el Consejo de la FIFA, la institución trabaja con el banco J.P. Morgan y el fondo de inversión Thrive Eternal, creado por el hermano de Joshua Kushner, yerno de Donald Trump.
Según el diario británico The Times, Infantino, que ha mostrado regularmente su cercanía con el presidente estadounidense, podría convertirse en director general de la FFE, multiplicando sus ingresos personales.
El mismo medio señaló que Infantino ofreció 40 millones de dólares a las federaciones nacionales que se adhieran a esta propuesta antes del 19 de septiembre.
“Hoy hemos sabido que hay una fecha límite de la FIFA para que las asociaciones apoyen sus propuestas o, de lo contrario, vean retirada la oferta de pago único. Esto dice todo lo que hace falta saber sobre este plan”, respondió la UEFA ayer miércoles.
Infantino ha dado un plazo de 53 días para que acepten los 53 millones de dólares que ofrecen a cada una de las 211 naciones que componen la FIFA para que acepten la nueva propuesta, según el diario británico The Times.
El proyecto de sociedad comercial forma parte de la visión de Infantino por “liberar el potencial comercial” de la FIFA. En esta misma estrategia se enmarcan la idea de aumentar el número de equipos participantes del Mundial hasta los 64, algo que según la UEFA añadiría partidos “sin interés”.
La UEFA fue el primer organismo que cuestionó la idea de la FIFA. El organismo que preside el esloveno Alexander Ceferin, que es vicepresidente de la FIFA y miembro del Consejo que debe aprobar la medida, advirtió que se “toma muy en serio” la iniciativa comercial de la FIFA. “Lo mismo deberían hacer todas las federaciones nacionales de fútbol. Y lo mismo deberían hacer todas las partes interesadas: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos a quienes les preocupe el futuro de este deporte. El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar, especialmente con cero transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”, advirtió.
Por su parte, las Ligas Europeas también mostraron su firme rechazo al proyecto de la FIFA. “El Mundial no debería estar a la venta. No es un activo de capital privado del presidente de la FIFA. Su valor es creado día a día por ligas, clubes, jugadores y aficionados, a quienes se les está dejando sin voz ni voto en este asunto. Las Ligas Europeas rechazan firmemente esta propuesta”, afirmaron.
El presidente de las ligas, el suizo Claudius Schäfer, declaró que “la última propuesta de la FIFA de vender participaciones en el Mundial otorgaría a los inversores privados un derecho permanente sobre el fútbol del mañana” y “pondría en riesgo los cimientos sobre los que el fútbol se ha desarrollado y ha prosperado durante generaciones”.
“Los líderes responsables del fútbol tienen el deber de mantenerse unidos para oponerse a esta propuesta, no solo por el fútbol de hoy, sino también por las futuras generaciones de jugadores y aficionados, garantizando que leguemos un deporte que siga siendo sano, sostenible y fiel a los valores que lo han convertido en el deporte rey”, consideró. Con información de AFP y EFE
Blatter: “Causa grave perjuicio al fútbol”
Sepp Blatter, predecesor de Gianni Infantino en la FIFA (1998-2015), dijo en un mensaje en la red social X: “La estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha adquirido una dimensión financiera que causa un grave perjuicio al fútbol. Nadie tiene derecho a vender nuestro deporte”.
Burnham. “El Mundial no es un producto”
Andy Burnham, primer ministro británico, escribió en la red X: “El fútbol no pertenece a inversores” sino a aquellos “que llenan las tribunas y que están en los bordes del terreno semana tras semana, llueva o haga sol. El Mundial no es un producto (...) y nunca le ha pertenecido a nadie para ser vendido”.
Tebas: Infantino “no es solución, es el problema”
Javier Tebas, presidente de LaLiga española, en la red social X: “Las competiciones y los derechos comerciales de FIFA no son patrimonio personal de Infantino. Quien mezcla política, disciplina, dinero y poder sin transparencia no puede liderar nada. Infantino no es la solución a la gobernanza de FIFA. Es el problema”.