Una comisión de investigación de Naciones Unidas acusó ayer martes a las autoridades rusas de cometer crímenes contra la humanidad por la deportación y el traslado forzoso de miles de niños de Ucrania a Rusia. La deportación de niños ucranianos es precisamente el motivo esgrimido en 2023 por la Corte Penal Internacional (CPI) para emitir una orden de arresto contra el presidente ruso, Vladimir Putin.
“Las pruebas recopiladas llevan a la comisión a concluir que las autoridades rusas han cometido crímenes contra la humanidad por deportación y traslado forzoso, así como por desaparición forzada de niños”, afirmó en un informe la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania.
Ucrania acogió con satisfacción este informe y llamó a la comunidad internacional a “aumentar la presión sobre Rusia”. “Juntos, debemos redoblar los esfuerzos para que todos los responsables rindan cuentas”, escribió el Ministro de Exteriores, Andrii Sibiga, en X.
La comisión fue creada en 2022 -poco después del inicio de la ofensiva rusa en Ucrania- por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para investigar las presuntas violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidas durante la guerra en Ucrania.
En su informe, los investigadores concluyeron que las autoridades rusas habían “deportado y trasladado ilegalmente a niños” y que habían “retrasado indebidamente su repatriación”.
Además, las medidas adoptadas con respecto a los niños deportados o trasladados “violaron el derecho internacional humanitario” y vulneraron los intereses de los menores, subraya la comisión.
La comisión asegura que las autoridades rusas han “deportado o trasladado a miles de niños de las zonas que ocupaban en Ucrania”. Por el momento han confirmado 1.205 casos.
Según Ucrania, que ha incluido este tema en sus negociaciones de paz con Rusia, cerca de 20.000 niños ucranianos fueron trasladados por la fuerza a Rusia o a los territorios ocupados desde el inicio de la invasión en 2022.
Rusia asegura que trasladó a algunos niños ucranianos de sus hogares u orfanatos para protegerlos de las hostilidades.
Sin embargo, la comisión subraya que el derecho internacional humanitario exige que las evacuaciones sean “temporales y motivadas por razones imperiosas de salud, atención médica o seguridad”.
Responsabilidad de Putin
Según los investigadores, el 80% de los niños expulsados o trasladados en los casos examinados por la comisión no regresaron a sus hogares, ya que las autoridades rusas no establecieron un sistema que facilite su regreso.
Las pruebas recopiladas demuestran que las autoridades siguieron una política concebida y aplicada “al más alto nivel del aparato estatal de la Federación de Rusia” para impedir estos regresos, señala la comisión, que confirma la implicación “directa” del presidente Putin.
Los investigadores constataron, en particular, que se dio prioridad a las adopciones y a las custodias de larga duración, que los familiares de los niños no fueron informados de su paradero y que los retornos organizados fueron obstaculizados.
El pasado diciembre, la Asamblea General de la ONU hizo un llamado al regreso inmediato e incondicional de los niños “transferidos por la fuerza” a Rusia.
En 2023, la CPI, con sede en La Haya, emitió una orden de arresto contra Putin por el crimen de guerra de deportación ilegal de niños ucranianos.
“Los crímenes se cometieron presuntamente en territorio ucraniano ocupado al menos desde el 24 de febrero de 2022. Existen motivos razonables para creer que Putin tiene responsabilidad penal individual”, dijo la CPI.
Abusos a soldados
Ciudadanos de al menos 17 países, incluidos Brasil, Cuba, Bielorrusia, la India y Turquía, han sido reclutados de forma voluntaria o bajo engaños por las fuerzas rusas para sus tropas de ocupación en Ucrania, donde han sufrido numerosos abusos, denuncia también la ONU.
La Comisión Internacional Independiente de Investigación para Ucrania señala que la mayoría fueron destinados a operaciones “extremadamente peligrosas” en el frente ucraniano y decenas de ellos experimentaron, fueron testigos o sufrieron maltratos.
La comisión de tres expertos, presidida por el noruego Erik Mose, elaboró el informe con las entrevistas a soldados capturados por las fuerzas ucranianas, algunos de ellos tras desertar: la mayoría carecían de experiencia militar, no entendían el idioma ruso y recibieron una mínima formación castrense de entre una y cuatro semanas.
Algunos ya estaban en territorio ruso y accedieron a alistarse para regularizar su situación, otros cumplían sentencias y fueron obligados a luchar en Ucrania, y un tercer grupo se encontraban en el extranjero, donde fueron contactados mediante engaños de empleo y oportunidades de lucrarse.
Estos últimos, una vez llegados a Rusia, fueron recibidos en el aeropuerto por personal militar, “llevados a bases del ejército y presionados para firmar contratos en ruso que no comprendían”, señala el informe.
Premio de la UE a Zelenski, Merkel y Lech Walesa
El presidente de Ucrania, Volodimir
, la excanciller alemana Angela Merkel y el expresidente polaco Lech Walesa fueron distinguidos ayer martes con el máximo honor de la nueva Orden Europea al Mérito, el de “miembro distinguido de la Orden”, que reconoce una contribución significativa a la integración europea y sus valores.
Catorce hombres y seis mujeres completan la primera lista de reconocidos con la Orden Europea al Mérito, entre ellos dos españoles: el ex alto representante europeo para la Política Exterior, Javier Solana, y el fundador de World Central Kitchen (WCK), el chef José Andrés. Solana forma parte de la lista del segundo máximo honor, la de “miembro distinguido de la Orden”. José Andrés, por su parte, fue reconocido como “miembro de la Orden” junto a otros actores de la sociedad civil como el basquebolista Giannis Antetokounmpo, la abogada ucraniana especializada en derechos humanos Oleksandra Matviichuk y el grupo U2.
EE.UU. apronta otra ronda de diálogo
Estados Unidos propuso otra ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania la próxima semana para intentar poner fin a cuatro años de guerra, declaró ayer martes el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Dos rondas anteriores de conversaciones trilaterales no lograron ningún avance para poner fin al peor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, iniciado por Moscú en 2022.
Zelenski indicó en un mensaje de audio enviado a periodistas que las conversaciones -previstas inicialmente para la semana pasada en Emiratos Árabes Unidos- fueron pospuestas hasta la próxima semana por Estados Unidos.
“Es una propuesta estadounidense, pero para ser honesto, veremos qué sucede en Medio” Oriente, dijo Zelenski a los periodistas refiriéndose a la guerra desatada hace 11 días por ataques de Israel y Estados Unidos a Irán.
Zelenski añadió que el encuentro “podría ser en Suiza o Turquía”. El presidente ucraniano habló con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, quien se ofreció a acoger las conversaciones. Asimismo, Zelenski instó a Occidente a no levantar las sanciones contra Rusia, incluidas las relacionadas con el petróleo ruso, impuestas por los países occidentales tras la invasión de Ucrania.
Los precios de la energía han aumentado debido a la guerra en Medio Oriente.
“¿Cómo pueden levantarse las sanciones contra Rusia si es el agresor? Eso significaría que es aceptable, y no solo para ellos”, declaró Zelenski. “Sin duda sería un golpe serio. Para nosotros sería un golpe desde el punto de vista de las armas (que Rusia podría fabricar con los consiguientes ingresos) y para el mundo sería un golpe muy serio de imagen”, dijo Zelenski.
La Unión Europea se opone a eliminar las sanciones al petróleo ruso para calmar los precios de la energía.
El presidente ruso Vladimir Putin insiste en que tomará por la fuerza el resto del este de Ucrania si fracasan las conversaciones.