Alrededor de 140 militares estadounidenses han resultado heridos desde el inicio de la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, informó el Pentágono este martes.
"La gran mayoría de estas heridas han sido leves, y 108 militares ya han vuelto al servicio", dijo el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado. "Ocho militares siguen gravemente heridos y están recibiendo el más alto nivel de atención médica", añadió Parnell.
Siete militares estadounidenses murieron en ataques iraníes al inicio del conflicto: seis en Kuwait y uno en Arabia Saudita, según el ejército estadounidense.
Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, a los que Teherán respondió con bombardeos en varios países de la región en los que Washington tiene bases o tiene desplegado algún contingente militar.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, declaró el martes que los ataques estadounidenses contra Irán se estaban intensificando, mientras que el volumen de drones y misiles lanzados por Irán había disminuido drásticamente.
El estado de la guerra en Irán
"Hoy será, una vez más, nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: la mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombarderos, la mayor cantidad de ataques", dijo hoy temprano Hegseth en una rueda de prensa en el Pentágono junto al general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto.
Hegseth afirmó que, al llevar a cabo ataques contra Irán, el ejército estadounidense le está dando a Trump las máximas opciones para conducir la guerra.
"No me corresponde a mí determinar si es el principio, el medio o el final", dijo sobre el estado del conflicto, y añadió que la decisión recae en el presidente. Estas declaraciones se dan después de los mensajes contradictorios que envió Trump anoche, cuando dijo que la guerra estaba "prácticamente terminada", y luego, respaldo a Hegseth, que ayer mismo sostuvo que la ofensiva "recién" comenzaba. AFP