Nuevas explosiones sacudieron este jueves a Irán, en particular a Teherán, en medio de la escalada militar con Estados Unidos e Israel tras más de un mes de enfrentamientos que han dejado miles de muertos en la región. El recrudecimiento del conflicto ocurre luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con intensificar los bombardeos, mientras las autoridades iraníes prometieron represalias “devastadoras” contra sus adversarios "hasta su humillación, deshonra, arrepentimiento permanente y seguro, y rendición".
De esta manera reaccionó al discurso de Trump que prometió el miércoles que bombardeará dos o tres semanas más a la república islámica hasta que "vuelva a la Edad de Piedra".
Las explosiones de este jueves en la capital iraní dañaron gravemente instalaciones como el Instituto Pasteur y sacudieron varios barrios. En paralelo, el ejército israelí informó que interceptó misiles lanzados desde Irán y desde Líbano por el grupo Hezbolá, en plena celebración de la Pascua judía.
La población civil vive el impacto directo del conflicto. “Trump dice muchas cosas. Es muy difícil leerle la mente”, dijo a la agencia AFP un operador de bolsa de 30 años en Teherán. En Israel, la situación también alteró la vida cotidiana: muchos ciudadanos celebraron la Pascua en refugios. “Esta no era mi primera opción”, afirmó un residente en un búnker de Tel Aviv.
Tensión global por el estrecho de Ormuz y la suba del petróleo
El conflicto también golpea la economía internacional, en especial por el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Los Guardianes de la Revolución iraníes advirtieron que mantendrán cerrado el paso a sus “enemigos”.
El impacto ya se refleja en los mercados: el precio del crudo Brent volvió a subir y superó los US$ 108 por barril tras las declaraciones de Trump. Ante esta situación, Reino Unido lidera una cumbre con más de 40 países para analizar cómo restablecer la navegación. La canciller británica, Yvette Cooper, señaló la “urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación para el transporte marítimo internacional”.
En el plano diplomático, China calificó los ataques de Estados Unidos e Israel como una violación del derecho internacional. A su vez, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que la crisis podría derivar en una guerra más amplia y pidió un cese inmediato de las hostilidades.
Trump justificó la ofensiva al afirmar que busca impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Sin embargo, el embajador iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Reza Najafi, rechazó esas acusaciones y aseguró que Teherán no reanudó el enriquecimiento de uranio tras los ataques de 2025. Calificó las denuncias estadounidenses como una “gran mentira”.
Mientras tanto, el conflicto sigue alterando la vida en ambos países. En Teherán, algunos ciudadanos intentan mantener la normalidad durante las celebraciones del Año Nuevo persa, aunque con fuerte presencia de fuerzas de seguridad. “Están en las calles para mostrarle a la gente que siguen en el poder”, relató un residente.
Pese al desgaste y la incertidumbre, sectores del régimen iraní mantienen una postura firme. “Esta guerra lleva un mes. Tarde lo que tarde, seguiremos adelante”, afirmó Musa Nowruzi, un jubilado presente en el funeral de un comandante militar. “Resistiremos hasta el final”, agregó.
Qué dijo Trump sobre Irán en el discurso a la nación
El presidente Donald Trump dijo el miércoles que la campaña de Estados Unidos e Israel contra Irán estaba casi terminada, pero al mismo tiempo, advirtió que golpearían con dureza en las próximas dos a tres semanas mientras Washington completa su misión.
En su primer discurso a la nación desde que la guerra comenzó el 28 de febrero, Trump intentó tranquilizar a los estadounidenses exhaustos del conflicto y aseguró que la ofensiva valía el esfuerzo. "Me complace decir que estos objetivos estratégicos centrales están casi cumplidos", dijo el mandatario desde la Casa Blanca.
"Durante las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen", añadió.
Asimismo, consideró que podrían haber conversaciones con el nuevo liderazgo de Irán, al que describió como "menos radical y mucho más razonable" que el de su predecesor, en busca de un acuerdo para poner fin al conflicto. Sin embargo, advirtió que si no se alcanzaba un acuerdo, Estados Unidos "tenía la mira puesta en objetivos clave, incluidas las plantas de generación eléctrica del país".
Irán rechazó el jueves las propuestas de alto al fuego de Washington y calificó las exigencias estadounidenses para poner fin al conflicto de "maximalistas e irracionales".
"Se han recibido mensajes a través de intermediarios, incluido Pakistán, pero no hay negociaciones directas con Estados Unidos", declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, citado por la agencia de prensa Isna.
Trump había afirmado previamente que el presidente de Irán había buscado un alto el fuego, pero que la república islámica debía primero reabrir Ormuz.
En su discurso a la nación, aseguró que esto igualmente ocurriría "de forma natural" una vez terminara el conflicto, algo que economistas y analistas dudan.
Trump habló a los estadounidenses mientras enfrenta un desplome en su popularidad, temores económicos y un creciente costo diplomático por una guerra que comenzó cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una masiva campaña de ataques aéreos sorpresa contra Irán, en los que abatieron al líder supremo Ali Jamenei.
Con información de EFE y AFP
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