Después de una serie de mensajes contradictorios durante la última semana sobre la guerra en Irán, el presidente estadounidense Donald Trump se dirigió este miércoles a la nación con un discurso en el que aseguró que el ritmo de los bombardeos estadounidenses no disminuiría, al tiempo que insinuó que la guerra podría terminar pronto.
Por un lado, Trump comenzó su alocución celebrando el accionar de Estados Unidos en la ofensiva. El mandatario describió la operación militar como una “victoria decisiva, aplastante y abrumadora”, e hizo hincapié en el impacto que causó en el ejército iraní, al afirmar que “su capacidad para lanzar misiles y drones se ha visto drásticamente reducida”. Al mismo tiempo, adelantó que continuará golpeando al régimen durante “dos o tres semanas” más.
“Los vamos a hacer retroceder a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, aseveró. El mandatario afirmó que Estados Unidos —que inició la operación militar junto a Israel— está “muy cerca” de terminar el “trabajo”. Sin embargo, en las últimas semanas, ha prometido repetidamente que la guerra estaba “prácticamente terminada”.
Originalmente había sostenido que la operación duraría de cuatro a cinco semanas, tiempo que ya transcurrió.
Por otro lado, insistió en que el objetivo central de la operación Epic Fury era destruir la capacidad nuclear y de misiles de Irán, algo que, según afirmó, era una amenaza para Estados Unidos y que aseguró haber desmantelado.
En esa línea, aseguró que “el cambio de régimen no era (nuestro) objetivo”. Pero antes del discurso de anoche, la Casa Blanca buscó mostrar los objetivos de Trump en Irán como “definidos e inalterables”, reuniendo declaraciones suyas y de otros altos funcionarios desde el 2 de marzo. Sin embargo, los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzaron el 28 de febrero y, en esos primeros días, Trump promovió la caída del régimen iraní. Incluso el 6 de marzo reclamó su “rendición incondicional”.
En ocasiones, Trump ha instado al pueblo iraní a derrocar a su gobierno. Hace casi tres meses, prometió inicialmente que “la ayuda estaba en camino” para los manifestantes iraníes que habían salido a las calles contra su gobierno.
En definitiva, el discurso del presidente, que duró 19 minutos, no arrojó novedades, sino que reiteró en gran medida los mismos mensajes que en sus recientes apariciones públicas y a través de su red social Truth.
Por otro lado, volvió a amenazar con bombardear la infraestructura energética de Irán si sus líderes no llegan a un acuerdo. Hoy mismo había anunciado que Teherán había hecho una “oferta de alto al fuego”, algo que el vocero de la Cancillería, Esmail Baqai, desmintió horas más tarde.
Las capacidades militares de Irán han quedado devastadas por el conflicto, pero sus programas de misiles y drones también han demostrado resistencia. Por ejemplo, Irán ha logrado continuar lanzando ataques contra instalaciones militares estadounidenses y objetivos civiles en la región. El viernes, un ataque contra la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita destruyó al menos dos aeronaves militares estadounidenses e hirió a numerosos soldados estadounidenses.
El estrecho de Ormuz y la suba del petróleo tras el discurso de Trump
El presidente pidió a los países que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz mostrar “coraje” y “ocuparse” del pasaje fluvial estratégico. “Sólo tómenlo, protéjanlo, úsenlo para ustedes mismos”, aseveró Trump.
Aseguró, además, que no abandonaría a Israel ni a los países del Golfo, atacados por Irán en represalia por los bombardeos de Estados Unidos e Israel.
“Quiero agradecer a nuestros aliados en Oriente Medio: Israel, Arabia Saudita, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin. Han sido formidables y de ningún modo permitiremos que sufran el más mínimo daño o fracaso”, declaró el presidente.
Al cierre de esta edición, los precios del petróleo habían subido casi un 4%, ya que los operadores interpretaron el discurso del presidente como una señal de que la guerra no terminará pronto, consignó The Washington Post. El crudo Brent, la referencia mundial, superó los 105 dólares por barril en las operaciones asiáticas.
Algo que llamó la atención de analistas fue que, si bien no dio un plazo para terminar la guerra, Trump tampoco aprovechó el discurso para criticar duramente a la OTAN, como muchos temían. En la mañana de ayer, el presidente había declarado a un diario británico que podría abandonar la alianza militar debido a su frustración por la falta de apoyo de Europa a la guerra contra Irán, lo que provocó críticas incluso de algunos republicanos.
La decisión de dirigirse a la nación, más de un mes después del inicio de la guerra, se produce en un momento político delicado para el presidente y en un contexto económico agravado por el conflicto.
El martes, el precio promedio de la gasolina superó los 4 dólares por galón en Estados Unidos, y sondeos recientes muestran que la aprobación de Trump ha caído por debajo del 40%. Los votantes expresan su confusión sobre las causas de la guerra y sobre todo sobre su final.
Plan para reabrir Ormuz
La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidirá hoy jueves una reunión virtual con 35 países para analizar medidas que permitan reabrir el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, una vez termine la guerra.
En la lista de los 35 países no aparece España. Fuentes del Ministerio de Exteriores español indicaron que “la posición de España de no hacer nada que contribuya a la guerra actual se mantiene”.
“Y abogamos por la desescalada, el diálogo y el respeto al derecho internacional”.
Participarán en la cita los Gobiernos que el pasado 19 de marzo firmaron un comunicado donde condenaban el cierre parcial del paso estratégico -por donde circula un 20% del transporte marítimo de petróleo-, entre ellos Francia, Alemania, Chile y Emiratos Árabes Unidos.
El ministerio británico adelantó que debatirán un plan para garantizar la apertura del estrecho, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, “cuando las circunstancias lo permitan”, aunque admitió que “no será fácil”.
Además de los mencionados, suscribieron la declaración Italia, Países Bajos, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Dinamarca, Letonia, Eslovenia, Estonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Chequia, Rumanía, Baréin, Lituania, Australia, Portugal, Trinidad y Tobago, Croacia, Bulgaria, Kosovo, Panamá, Macedonia del Norte, Nigeria, Montenegro, Albania, Islas Marshall y Moldavia. EFE