Flávio Bolsonaro, precandidato de la derecha en las presidenciales de octubre en Brasil, pidió ayer martes al gobierno de Donald Trump que no imponga aranceles a su país porque benefician a su rival, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En una audiencia pública en la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) en Washington, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro se presentó como un defensor del sector exportador brasileño. “Cada arancel suplementario está fortaleciendo al mismo gobierno que se pretende presionar”, dijo Bolsonaro.
La USTR propuso a inicios de junio imponer un arancel general del 25% a varios productos brasileños exportados a Estados Unidos, tras una investigación sobre supuestas prácticas comerciales desleales. El gobierno se dio hasta el 15 de julio para tomar una decisión, y para escuchar los argumentos de las partes, organizó audiencias con unos 80 participantes durante dos días. Trump promulgó en abril del año pasado una serie de tarifas aduaneras generalizadas que cambiaron el panorama comercial mundial.
Esa política arancelaria, que el mandatario estadounidense presentaba como un arma negociadora, fue luego invalidada en gran parte por la Corte Suprema en febrero de este año.
“Los datos de 2025 muestran que estos aranceles no han producido los resultados que Estados Unidos pretendía; en cambio, han sido explotados políticamente por el actual gobierno de Brasil”, advirtió Flávio Bolsonaro.
El político estaba acompañado por su hermano Eduardo, que vive en Estados Unidos y fue condenado en Brasil hace tres semanas a cuatro años de cárcel por sus actividades de cabildeo en favor de su padre, quien cumple en su domicilio una pena de 27 años de prisión de golpismo.
“El propio gobierno al que estas medidas buscaban presionar ha ganado fuerza en las encuestas, mientras que el comercio de Brasil con China alcanzó un récord de 171.000 millones de dólares”, aseguró Flávio Bolsonaro. “China ha absorbido las exportaciones brasileñas que fueron desplazadas del mercado estadounidense por estos aranceles”, añadió.
Ante el impacto inflacionario de los aranceles, Estados Unidos eliminó las tasas aduaneras a los principales productos agropecuarios, como la carne de res, el café y los tomates de Brasil. “Le pido respetuosamente a este comité que no imponga aranceles a Brasil”, concluyó Bolsonaro.
Las exportaciones de bienes de Estados Unidos a Brasil en 2025 se elevaron a 54.400 millones de dólares, frente a casi 40.000 millones en importaciones, según datos del USTR.
La investigación del USTR sobre Brasil se centra en el comercio digital y los servicios bancarios, la lucha contra la corrupción, la protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado de etanol y la deforestación ilegal.
Lula criticó la semana pasada a Flávio Bolsonaro, que pidió intervenir ante el USTR justo el día en que se cerraba el periodo de solicitudes. “Pedir que el tarifazo contra nuestro país sea postergado hasta después de las elecciones es una actitud más de traidores a la Patria”, publicó Lula en X el jueves.
Flávio Bolsonaro fue recibido en mayo por Trump en la Casa Blanca, un gesto considerado un espaldarazo a su candidatura.
El gobierno brasileño “puede cambiar a partir de enero del próximo año. Todo puede cambiar. Lo que sí podemos decirles es que tenemos muchas posibilidades de tener un presidente que no sea tan antiestadounidense como el que tenemos hoy”, insistió Flávio Bolsonaro ayer en Washington. AFP
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