Flávio Bolsonaro confirma tendencia y vuelve a superar a Lula en nueva encuesta: qué dicen los sondeos

El hijo del expresidente obtiene una ventaja de dos puntos en una eventual segunda vuelta. Flávio Bolsonaro obtendría un 42% de los votos contra el 40% del actual mandatario de Brasil.

El senador brasileño Flavio Bolsonaro habla durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Grapevine, Texas.
El senador brasileño Flavio Bolsonaro durante la Conferencia de Acción Política Conservadora en Grapevine, Texas.
Foto: AFP

El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ganaría una eventual segunda vuelta de las elecciones en Brasil frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, según un sondeo divulgado ayer miércoles.

La encuesta, elaborada por la firma Quaest, indica que Flávio Bolsonaro obtendría un 42% de los votos contra el 40% de Lula, lo que en la práctica supone un empate técnico, ya que el margen de error es de dos puntos porcentuales. Sin embargo, esta es la primera vez que Quaest sitúa a Flávio Bolsonaro numéricamente por encima de Lula, que buscará su cuarto mandato no consecutivo.

El resultado va en línea con otra encuesta divulgada el sábado pasado por la empresa Datafolha, que ya ubicó al senador con un punto de ventaja sobre Lula en una eventual segunda vuelta de los comicios de octubre.

En el caso de Quaest, la diferencia entre los dos principales candidatos presidenciales se ha reducido drásticamente desde diciembre pasado, cuando Lula aventajaba en diez puntos a Flávio Bolsonaro (46% frente a 36%). En marzo, ambos ya aparecían empatados, con un 41% de las intenciones de voto en un posible balotaje.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante la ceremonia de firma del nuevo Estatuto Digital para Niños y Adolescentes, que tiene como objetivo restringir el acceso a las redes sociales, en el Palacio de Planalto en Brasili.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto en Brasil.
Foto: AFP

Aunque la campaña empieza oficialmente en agosto, tanto Flávio Bolsonaro como Lula ya están centrados en sus candidaturas.

En una reciente entrevista a una televisión local, Edinho Silva, presidente del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula, achacó la caída de popularidad del presidente a los casos de corrupción destapados en el Instituto de la Seguridad Social y en el extinto Banco Master, que han salpicado a altas autoridades del Gobierno.

Con respecto a la primera vuelta de elecciones, prevista para el 4 de octubre, la encuesta de Quaest anticipa un escenario de alta polarización, con Lula y Flávio muy por delante de los otros aspirantes.

Así, Lula y Flávio pasarían a la segunda vuelta, con un 37% y un 32% de los apoyos, respectivamente. Por detrás aparecen el exgobernador de Goiás, Ronaldo Caiado (6%); el exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema (3%), el escritor Augusto Cury (2%) y el agitador Renan Santos (2%).

Los resultados del sondeo son fruto de 2.004 entrevistas realizadas entre los días 9 y 13 de abril a personas de más de 16 años.

El senador brasileño Flavio Bolsonaro habla durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Grapevine, Texas.
El senador brasileño Flavio Bolsonaro habla durante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), en Texas.
Foto: AFP

Medidas mirando las urnas

Buscando revertir su caída en las preferencias electorales, Lula anunció ayer miércoles una batería de medidas económicas para estimular el sector de la vivienda.

Las medidas incluyen aumentar los recursos en 20.000 millones de reales (4.000 millones de dólares) destinados a los programas de vivienda del Gobierno con el fin de poder incrementar el público que puede beneficiarse de ellos.

“Hacer casas, para nosotros, es una obligación, es una cosa de derechos humanos, y está en la Constitución”, defendió Lula en un acto con el vicepresidente Geraldo Alckmin, varios de sus ministros y representantes del sector financiero y la construcción civil, en Brasilia. El principal programa de vivienda de Lula es “Minha Casa Minha Vida”.

Creado en 2009 durante su segundo mandato, facilita la compra de una casa propia para familias de bajos ingresos a través de líneas de crédito en condiciones ventajosas, descuentos y plazos largos de pago.

Otro lanzado durante su actual mandato, que empezó en enero de 2023, es “Reforma Casa Brasil”, el cual también pone a disposición líneas de crédito atractivas, pero para aquellos que quieran reformar su hogar.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, hace un gesto durante el lanzamiento del programa del plan de cosecha 2024/25 en una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto en Brasilia.
Foto: AFP

Con las nuevas medidas, el Gobierno amplía ambos programas para contemplar también a las familias de las clases medias y continuar así reduciendo el crónico déficit de vivienda en Brasil, que en 2024 era de cerca de 5,8 millones de unidades en falta o inadecuadas.

No obstante, el Gobierno resaltó que ese número es el menor desde que se tienen registros.

El anuncio de ayer miércoles se suma a otros recientes de la administración de Lula en diversos sectores, como la educación y la salud.

No obstante, ese esfuerzo por entregar lo prometido antes de los comicios no se está traduciendo, por el momento, en un aumento de su popularidad, según los sondes de opinión.

El índice de popularidad del Gobierno Lula ha caído paulatinamente desde que comenzó este año electoral y ahora se ubica en el 43%, según la encuesta divulgada ayer miércoles por Quaest.

Por el contrario, la tasa de desaprobación ha ido en sentido contrario y ahora llega al 52% el grupo de brasileños que rechaza la gestión del Gobierno de Lula.

Congreso de Brasil
Congreso de Brasil
Foto: archivo El País

Reducción jornada laboral

Otra medida anunciada por Lula esta semana fue un proyecto de ley que propone el fin de la escala laboral de seis días de trabajo por uno de descanso, lo que en la práctica supone reducir la jornada de trabajo.

Así lo confirmó en sus redes sociales Lula, quien afirmó el martes que la propuesta, enviada en régimen de urgencia para acelerar su tramitación, busca “un país más justo y con más calidad de vida para todos”.

La reducción de la jornada laboral a cinco días, una demanda histórica de los sindicatos, se ha convertido en una de las banderas del programa de Gobierno para este año electoral.

Uno de los pilares del proyecto es garantizar que la disminución de la jornada laboral no impacte en el salario de los trabajadores.

Actualmente, el Congreso ya tramita una propuesta de enmienda a la Constitución sobre el mismo tema. El presidente de la Cámara de los Diputados, Hugo Motta, aclaró que el proyecto de Lula no interrumpirá el curso de la iniciativa ya existente.

Sin embargo, el envío del proyecto bajo régimen de urgencia obliga al Congreso a votarlo en un plazo de hasta 45 días, mientras que el trámite de la enmienda constitucional es un proceso más lento que requiere la creación de una comisión especial y dos turnos de votación en el plenario de ambas cámaras legislativas.

La Confederación Nacional de la Industria manifestó su preocupación con estas propuestas y alegó que la reducción de la jornada laboral puede elevar los costos de los trabajadores formales hasta un 7% anual. (Con información de EFE)

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