Estados Unidos llegó ayer, 4 de julio, a su 250º aniversario con una profunda división nacional y bajo el protagonismo del presidente Donald Trump, que acusa a “radicales y extremistas” de atacar la identidad del país, en alusión fundamentalmente a los migrantes. También advirtió sobre el “riesgo del resurgimiento del comunismo”. Previamente había dado un discurso en el que presentó lo que considera sus logros, por lo que fue criticado ya que no se abocó a destacar el motivo de la conmomeración histórica del país.
Por lo pronto, las encuestas muestran que la nación está dividida y es pesimista acerca de dónde se encuentra y hacia dónde se dirige. Un sondeo de la Universidad Quinnipiac mostró que el 61% de los estadounidenses piensa que Estados Unidos no está a la altura de los ideales de la Declaración de Independencia. También es un momento complejo para Trump, a quien sus oponentes demócratas han fustigado por sus políticas migratorias, la riqueza de su familia y sus intentos de ampliar el poder presidencial. Sus niveles de aprobación rozan mínimos históricos por la guerra en Irán y el aumento del costo de la vida.
De su lado, el vicepresidente estadounidense JD Vance arremetió ayer contra quienes critican las “imperfecciones” de Estados Unidos, en un largo discurso pronunciado en Nueva York con motivo de dicha fiesta nacional.
Esta conmemoración de la independencia coincidió con una brutal ola de calor que puso a unos 160 millones de estadounidenses bajo alertas por temperaturas intensas o extremas. Una situación que complicó o causó estragos en decenas de comparsas y fiestas en pueblos y ciudades de gran parte del país, donde el feriado del 4 de julio es uno de los más esperados del año. Por ejemplo, el desfile anual del Día de la Independencia en Washington se canceló “debido al calor extremo”, informaron sus organizadores. Y entrada la tarde ayer el multitudinario evento del 4 de julio en el National Mall de Washington fue evacuado debido a una fuerte tormenta que se aproximaba, informaron periodistas de agencias de noticias.
Unas horas antes del discurso previsto del presidente Donald Trump, fuertes ráfagas de viento azotaron el lugar y relámpagos cruzaron el cielo, lo que llevó a las autoridades a ordenar a las personas presentes que buscaran refugio.
“Por su seguridad, se instruye a todos los asistentes a evacuar inmediatamente”, anunciaron oficiales. La multitud empezó a dirigirse hacia las salidas para buscar cobijo en museos cercanos y edificios gubernamentales. Pero pronto estalló el caos cuando parte del público creyó que el lugar había sido reabierto. Algunos se abalanzaron hacia los controles de seguridad, gritando “¡A la carga!” o “¡Trump! ¡Trump!”.
Trump igual preveía ofrecer su discurso central, a pesar de que el área ha sido evacuada por alertas de mal tiempo.
“Las tormentas traen suerte sea cual sea la ocasión. ¡También hacen los eventos un poco más emocionantes! Vamos a esperar a que pase, no me importa si es a las 2:00 de la madrugada o dentro de una hora (...) Yo estaré allí pase lo que pase”, escribió el republicano en su red Truth Social.
A última hora del viernes, el presidente visitó el monumento nacional del Monte Rushmore para pronunciar un discurso bajo la mirada de las gigantescas cabezas talladas en granito de cuatro de sus legendarios predecesores. Muchos sospechan que a Trump le gustaría ver su propio rostro tallado en la roca, al considerarse a sí mismo uno de los grandes mandatarios de EE.UU..
Aunque ensalzó el carácter excepcional de Estados Unidos y elogió a quienes antaño dirigieron el país, alertó que la identidad estadounidense se encuentra “bajo un ataque renovado”. Apuntando a “radicales y extremistas” domésticos, denunció que “ahora hay un resurgimiento” de “la amenaza del comunismo” en su territorio. Es un tema en el que Trump ha insistido en las últimas semanas, justo cuando el ala izquierdista del Partido Demócrata logró varias victorias en las elecciones primarias.
El presidente ha presentado el auge de la izquierda de cara a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre como muestra de que los “comunistas” están desatados y suponen una gran “amenaza” para el país. “En años recientes ha habido un intento innegable de cambiar este carácter excepcional, de arrancarnos el espíritu estadounidense, de alienarnos de nuestra historia”, añadió Trump. Aunque su lenguaje no llegó al nivel de la retórica más violenta contra los inmigrantes que ha utilizado con regularidad en discursos anteriores, el mensaje fue lo suficientemente claro.
“No tienen que haber nacido acá, pero tienen que amar lo que hemos construido”, dijo el mandatario.
Para los estadounidenses, las festividades del aniversario ofrecen un momento tanto de reflexión como de celebración. Tras dos siglos y medio de triunfos y tragedias, esclavitud y libertad, guerras civiles y mundiales, las encuestas muestran que la nación está dividida y es pesimista acerca de dónde se encuentra y hacia dónde se dirige.
Críticas a Europa
Trump reiteró ayer sus críticas a la política migratoria de los países europeos y advirtió sobre el peligro de recibir a “delincuentes” provenientes de “países del tercer mundo”.
“Europa está aprendiendo que, cuando acoges a delincuentes del tercer mundo, te conviertes en un país del tercer mundo”, escribió Trump en Truth Social, quien desde su regreso al poder en 2025 ha recrudecido su ya duro enfoque antimigratorio y expresado abiertamente sus diferencias con los aliados europeos.
El mandatario insistió en que este cambio “ocurre rápidamente, en un abrir y cerrar de ojos” al tiempo que agregó: “¡¡¡Fui elegido justo a tiempo!!!”, en referencia a sus repetidas afirmaciones de que con su vuelta a la Casa Blanca salvó al país de una “invasión migrante”. Trump y miembros de su Administración han criticado en varias ocasiones las políticas migratorias y ambientales de las naciones europeas y más recientemente las ha tildado de socios “terribles” por no haberle respaldado en la guerra con Irán. En los últimos meses, sus palabras más contundentes se han dirigido contra España, Italia, Alemania, Francia y Reino Unido, a los que reprocha haber negado apoyo logístico para reabrir el estrecho de Ormuz o el acceso a sus bases militares en momentos clave del conflicto con Teherán.
Vance
El vicepresidente estadounidense JD Vance arremetió contra quienes critican las “imperfecciones” de Estados Unidos, en un largo discurso pronunciado en Nueva York con motivo de la fiesta nacional del 4 de julio. Vance habló mientras decenas de veleros de más de 20 países navegaban hacia el puerto de Nueva York para conmemorar el 250º aniversario de la Declaración de Independencia de la Corona británica. “Hoy escucharán algunas voces, pocas pero muy estridentes, expresarse de manera obsesiva no sobre la grandeza de nuestra nación, sino sobre sus imperfecciones”, declaró JD Vance desde la cubierta del buque de guerra estadounidense USS Kearsarge.
“Hablarán de los pecados de Estados Unidos con la ira y el fervor de un predicador vehemente, pero sin rastro alguno de la gracia ni del perdón presentes en la fe cristiana”, añadió, al afirmar que eso críticos “no comprenden la esencia de Estados Unidos”.
Mientras una flotilla de grandes veleros se deslizaba a sus espaldas, instó a los estadounidenses a “rechazar la visión bidimensional de sus conciudadanos y la visión bidimensional de su país”.
En otro orden, el presidente ruso, Vladimir Putin, habló ayer por teléfono con Donald Trump, con motivo del aniversario 250 de Estados Unidos, y ambos líderes trataron sobre la situación en Ucrania antes de la cumbre de la OTAN en Ankara. “Los presidentes abordaron naturalmente la cuestión de una solución en Ucrania, teniendo en cuenta en particular la próxima participación de Trump en la cumbre de la OTAN en Turquía, los días 7 y 8 de julio”, señaló la asesoría diplomática del Kremlin.
“La firma de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos no solo marcó el inicio de su Estado, sino que también se convirtió en un hito importante en la historia mundial. Rusia apoyó entonces incondicionalmente a los colonos norteamericanos en su lucha por la libertad del dominio británico”, reza el mensaje de felicitación del presidente ruso publicado en la web del Kremlin.
Putin subrayó la historia común de las relaciones entre ambos países y aprovechó para posicionar su país como potencia mundial debido a que ambos son “potencias nucleares”. Zelenski también saludó a Trump por dicha ocasión. EFE, AFP
Joe Biden, Obama, Bush y Clinton se expresaron
Los expresidentes de Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, compartieron mensajes celebratorios ayer sábado por el Día de la Independencia del país norteamericano, resaltando los logros y los sacrificios de los últimos 250 años.
“Somos la única nación de la historia fundada no sobre la etnia, la sangre o la geografía, sino sobre una idea. Eso es lo que siempre nos ha hecho excepcionales”, escribió el demócrata Biden en un mensaje en X. Los demás expresidentes también destacaron algún aspecto histórico de la nación y su evolución.
Críticas a Europa y a la Alianza Atlántica
El presidente estadounidense, Donald Trump, acudirá a la cumbre de la OTAN en plena confrontación con sus aliados europeos -a los que tilda de “terribles” por no haberle respaldado en la guerra con Irán- y dejando claro que asiste “solo por respeto” al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
La cumbre, que se celebra el martes y miércoles próximos en Ankara, llega tras las amenazas de Trump de replegar tropas en Europa y sus desencuentros con varios líderes europeos, entre ellos el reciente cruce de reproches con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Pese a la importancia estratégica de la cumbre, Trump ha dejado claro que acudirá solo “por respeto” al anfitrión, el mandatario turco, a quien presenta como una rara excepción en un entorno de aliados “terribles”.
De España, Trump ha llegado a calificarla de “desastre” dentro de la OTAN y a amenazar con un embargo comercial al país por la negativa del Gobierno a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón, o por no aumentar el gasto en defensa tanto como él desea.
El republicano también cargó contra Meloni, hasta ahora considerada una de sus aliadas más cercanas, por no implicarse en la guerra en irán y aseguró que “su popularidad está por los suelos”.
Para la italiana, esa cercanía no le ha beneficiado en absoluto: aseguró que su relación con Trump “no la ha ayudado” y que su popularidad “no es asunto” del republicano. Pero el malestar de Trump con la respuesta europea no se limita al plano retórico. En mayo anunció la retirada de 5.000 soldados de sus bases en Alemania, el país que más efectivos estadounidenses alberga, como respuesta a unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, que cuestionaban la estrategia de Washington respecto a Irán.
Las reticencias de varios países europeos llevaron al presidente estadounidense a afirmar que ese era precisamente “el escenario que siempre había temido de la OTAN”: a su juicio, una alianza en la que Estados Unidos protege a Europa, pero cuyos miembros no están dispuestos a acudir en ayuda de Washington.
“¿Por qué estamos protegiendo a países que no nos protegen a nosotros?”, llegó a preguntarse. Trump ha aprovechado este contexto para volver a cuestionar la utilidad de la organización atlántica y el reparto de cargas entre sus miembros. EFE
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