La historia de “YMCA”: cómo el clásico de Village People pasó de himno gay a símbolo de Donald Trump

La muerte de Victor Willis reavivó la historia de "YMCA", el éxito de Village People que nació en la escena disco, fue adoptado por la comunidad LGBTQ+ y terminó como emblema de los actos de Donald Trump.

Village People en 2017.
Village People en 2017.
AFP.

El miércoles, horas después de que se conociera la muerte de Victor Willis, Donald Trump fue el primer líder político en despedirlo públicamente. El presidente estadounidense recordó al cantante de Village People en Truth Social y destacó el vínculo que habían construido durante los últimos años gracias a “YMCA”, la canción que convirtió en un clásico de sus actos de campaña y que, según escribió, volvió a ser “un éxito monstruoso” décadas después de su lanzamiento.

Que Trump fuera uno de los primeros en homenajear al hombre detrás del policía de Village People resulta llamativo. Durante décadas, “YMCA” fue uno de los grandes himnos de la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, con el paso de los años terminó asociada también a los actos multitudinarios del líder republicano, en una transformación cultural que pocos habrían imaginado cuando el grupo la publicó en 1978.

Willis, cantante y coautor de los mayores éxitos del grupo, murió el martes a los 74 años como consecuencia de una enfermedad “breve, pero agresiva”, según informó su esposa a través de las redes de Village People. Nacido en Texas, fue la voz de clásicos como “Macho Man”, “In the Navy” y, sobre todo, “YMCA”, una canción que vendió millones de copias, atravesó generaciones y cambió de significado varias veces a lo largo de casi cinco décadas.

“Era un gran hombre, alegre, que adoraba que usara la canción de su grupo en mis actos”, escribió Trump en su despedida. También aseguró que Village People estuvo “con nosotros desde el principio”, envió sus condolencias a la familia de Willis y afirmó que pensará en él cada vez que vuelva a sonar “YMCA”, especialmente este sábado, cuando Estados Unidos celebrará los 250 años de su independencia.

Pero la historia de esa canción comenzó mucho antes, en el Nueva York de fines de los años setenta.

Los productores franceses Jacques Morali y Henri Belolo buscaban crear un grupo inspirado en la estética y los personajes que encontraban en Greenwich Village, uno de los barrios emblema de Manhattan. Una noche de 1977 siguieron hasta el club nocturno The Anvil a un joven vestido con un taparrabos y un tocado indígena. Era Felipe Rose, quien terminaría interpretando al “indio” de Village People.

Poco después se sumó Willis, un cantante con experiencia en Broadway y en pequeños sellos discográficos. Fue él quien incorporó a Alex Briley, mientras que el resto de la formación surgió de una convocatoria publicada en la revista Village Voice en la que se buscaban hombres con bigote, aspecto masculino y capacidad para bailar.

Así nació el sexteto integrado por un policía, un obrero de la construcción, un soldado, un motociclista, un vaquero y un indígena. Cada uno representaba un estereotipo masculino y, al mismo tiempo, jugaba con códigos muy presentes dentro de la cultura gay de la época.

El primer éxito importante fue “Macho Man”. Sin embargo, el fenómeno mundial llegó unos meses después con “YMCA”, incluida en Cruisin (1978), su tercer álbum.

La canción hacía referencia a la Young Men’s Christian Association (Asociación Cristiana de Jóvenes), una institución fundada en el siglo XIX que ofrecía alojamiento y actividades recreativas para jóvenes. La letra relataba la historia de un muchacho recién llegado a la ciudad al que se le recomendaba hospedarse allí para encontrar compañía, divertirse y dejar atrás la tristeza.

Aunque el texto nunca hacía una referencia explícita a la homosexualidad, rápidamente adquirió una segunda lectura. La fama que algunas sedes de la YMCA tenían como espacios de encuentro entre hombres, sumada a la estética de Village People y al clima de liberación sexual que atravesaba Estados Unidos, hicieron que la comunidad LGBTQ+ la adoptara como uno de sus himnos.

El éxito fue inmediato. “YMCA” llegó al número uno en 15 países, vendió más de 12 millones de copias y se convirtió en una de las canciones más reconocibles de la era disco. La coreografía que forma las cuatro letras del título con los brazos terminó de convertirla en un fenómeno global. Hoy sigue sonando en cumpleaños de 15, casamientos y, en Uruguay, es uno de los clásicos infaltables de la Noche de la Nostalgia.

Victor Willis, de Village People.
Victor Willis, de Village People.
Foto: Tommaso Boddi/AFP.

Con el paso de los años, sin embargo, la canción dejó de pertenecer exclusivamente a ese universo. Los Yankees de Nueva York la incorporaron a la animación de sus partidos, Pepsi la utilizó en una de sus campañas publicitarias y hasta la NASA la eligió para despertar a la tripulación de un transbordador espacial.

Willis, que dejó Village People en 1980 mientras enfrentaba problemas de adicción, recuperó en 2013 los derechos de sus canciones. Luego, en 2017, obtuvo la licencia para explotar comercialmente el nombre y la imagen de Village People.

Fue en esa época en que empezó a cuestionar públicamente que “YMCA” hubiera sido escrita como un himno gay. Incluso llegó a advertir que demandaría a los medios que afirmaran lo contrario, aunque aclaró que no tenía inconvenientes con que la comunidad LGBTQ+ se identificara con el tema.

La canción volvió a instalarse cuando Trump la adoptó en sus actos de campaña en 2020. En un primer momento, el cantante tomó distancia. Pidió que dejara de utilizar la canción y manifestó públicamente su preferencia por Joe Biden. "Nunca he ni hemos apoyado a Trump. Le hemos pedido que deje de usar nuestra música en sus actos”, le dijo Willis a BBC.

Pero la historia volvió a cambiar. A medida que “YMCA” sonaba una y otra vez en los actos republicanos, también crecían sus reproducciones y sus ventas. Tras el triunfo de Trump, el tema volvió a ubicarse entre las canciones dance más vendidas de Estados Unidos. Justo entonces Willis cambió de postura.

“Me alegro de haber permitido que el presidente electo siguiera utilizando ‘YMCA’. Le agradezco que haya elegido usar mi canción”, escribió Willis. En 2025, cuando Trump empezó su segunda presidencia, la banda la cantó en un mitin previo a su asunción. Fue la postal de aquella noche en el estadio de los Washington Wizards de la NBA.

En diciembre, el grupo volvió a interpretarla durante el sorteo del Mundial, mientras Trump bailaba desde las gradas. Este sábado sonará en las celebraciones de la independencia de Estados Unidos. Será la primera vez sin Victor Willis.

Con información de La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar