El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, aseguró que le resta importancia a los dichos del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, quien señaló que si bien por el momento no está sobre la mesa la posibilidad de decretar la esencialidad por el conflicto en el puerto, no está descartada y que "si es el límite de Castillo, renunciará".
Sánchez habló del tema el lunes en Desayunos Informales (Canal 12) y lanzó la citada frase cuando le mencionaron que Castillo había dicho, meses atrás, que sería innegociable para él firmar un decreto de esencialidad, aunque no se refería específicamente a este tema.
En rueda de prensa este martes, el ministro de Trabajo dijo que Sánchez lo llamó al salir del programa de televisión y le "avisó lo que había ocurrido", mientras él estaba "en otra actividad precisamente negociando y discutiendo el conflicto en el puerto".
"O sea que mientras se habla sobre el conflicto en el puerto y qué va a pasar si no se encuentra una solución, nosotros lo que estamos procurando es encontrar la salida negociada", expresó, y agregó que Sánchez le aclaró la situación y él entendió "el contexto".
"Le resto total importancia, mi cabeza está puesta en solucionar los conflictos, no ando buscando chivos expiatorios ni peleándome con fantasmas", sentenció.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, estuvo este martes en entrevista con En Clave País y habló del ida y vuelta que se generó entre el secretario de presidencia y el ministro de Trabajo y Seguridad Social. Pereira destacó que ha hablado con los dos por el conflicto en el puerto, que "preocupa a todos".
Tras los dichos de Sánchez, el presidente del Frente Amplio intentó poner paños fríos pero reconoció que la frase usada por el secretario de Presidencia no fue la adecuada.
"Esa nota que dio Castillo la dio unos meses antes de asumir el gobierno", aclaró Pereira. Luego añadió que "los conflictos pueden derivar en distintas circunstancias" y la posibilidad de un decreto de esencialidad en el marco del conflicto laboral "hay que estudiarla en forma minuciosa". Asimismo, señaló sobre la frase de Sánchez: "Como tantas frases que uno dice y que puede no ser la más ajustada, yo no la hubiera utilizado".
"Pero luego las partes hablaron. No hubo una intención de Sánchez de ofender a Castillo o pretender que deje el gobierno ni hubo una intención de Castillo cuando mencionó lo de esencialidad; sé lo que es para un exdirigente sindical una esencialidad", indicó Pereira, y agregó que Sánchez "podría haberlo planteado de una manera más adecuada".
De todas formas, aseguró que "no hay" disputa entre el PCU (Partido Comunista) y el MPP en el gobierno del Frente Amplio.
Qué dijo Sánchez sobre el conflicto en el puerto y un eventual decreto de esencialidad
Sánchez dijo que el gobierno no descarta decretar la esencialidad en el puerto de Montevideo aunque, de momento, no es una opción que se vea viable porque están negociando una salida entre la empresa Terminal Cuenca del Plata —mayoritariamente en poder de Katoen Natie— y el sindicato. De todas formas, adelantó que si tiene que aplicarse y "si ese es el límite" de Castillo, "renunciará".
Sánchez reconoció estar "muy preocupado por lo que sucede en la terminal de contenedores del puerto de Montevideo". Alegó que el conflicto no es en todo el puerto sino únicamente en TCP, y que el puerto "tiene una terminal granelera que funciona correctamente".
Apuntó que los problemas son "en una empresa privada". "Parece ser que la llave la tiene el gobierno cuando no es así, es entre un sindicato de una empresa privada, con esa empresa privada, que además el gobierno anterior le otorgó la exclusividad de los contenedores", mencionó Sánchez.
El secretario de Presidencia recordó que el Frente Amplio, cuando era oposición, cuestionó y denunció el acuerdo. "Estuve en contra pero está firmado y Uruguay se rige por el Estado del derecho", dijo y agregó que actualmente hay "buena relación" tanto con la empresa como con el sindicato. De todas formas reconoció que se trata de un "conflicto complejo" porque "cuando vos tenés una única terminal especializada de contenedores hay un poder muy grande de quien la para, el sindicato".
Para Sánchez, "el sindicato ha puesto arriba de la cosa algunos temas" que no parecen viables, como "$ 50.000 pesos por cabeza para sentarse a negociar".
"Se estaba llegando a un principio de acuerdo con algunos puntos, el sindicato volvió a traer algunos otros y eso entorpeció las negociaciones. Ahora estamos trabajando para que haya un acuerdo finalmente", acotó y apuntó que las "diferencias" entre el sindicato y la empresa "están poniendo de rehenes al Uruguay del trabajo".
Además, este conflicto puede poner frenos a un deber que tiene TCP tras haber acordado con el gobierno su permanencia en la terminal especializada de contenedores. Sánchez dijo que es necesario que "TCP haga las inversiones que tienen que hacer, que vienen atrasadas con respecto a lo que acordó con el gobierno anterior, que se amplíe y se traiga más carga al puerto de Montevideo".
A todo esto, Sánchez señaló que "las exportaciones aumentaron" en Uruguay, aunque "podrían haber aumentado más, quizás", si no hubiera conflicto.
"El acuerdo que hizo el gobierno anterior genera que haya una sola terminal especializada de contenedores y eso genera un conflicto, y ese conflicto lo está pagando el Uruguay", sentenció.
Consultado acerca de antiguos dichos del ministro de Trabajo, Castillo, acerca de que para él sería innegociable firmar un decreto de esencialidad, Sánchez señaló que por ahora no está en carpeta una resolución de este tipo porque se está dialogando y se espera llegar a un acuerdo. No obstante, indicó: "Si se tiene que recurrir a la herramienta de la esencialidad, el Poder Ejecutivo va a recurrir a ello. Si es el límite de Juan, y hay que declararla, renunciará. Es un tema de Juan, no es un tema del gobierno. Todos somos fusibles y responsables de nuestras decisiones".
En este sentido, explicó que el motivo por el cual no se ha emitido un decreto de esencialidad no es "por ese comentario de Juan". Agregó que "el gobierno exige tomar las decisiones" que se consideren pertinentes y que "en el momento en que el Poder Ejecutivo toma una decisión que uno siente que va en contra de lo que siente, tiene que dar un paso al costado y no hay drama".