La administración Trump intensificará su lucha contra el llamado “turismo de nacimiento”, dijo el fiscal general interino de Estados Unidos ayer miércoles.
La Corte Suprema de Justicia, de mayoría conservadora, confirmó el martes el derecho a la ciudadanía por nacimiento. El alto tribunal revertió una orden ejecutiva del presidente Donald Trump en la que, en el primer día de su segundo mandato, decretó que los niños nacidos en Estados Unidos de padres “presentes ilegalmente o temporalmente” no se convertirían automáticamente en ciudadanos estadounidenses.
El fiscal general interino, Todd Blanche, dijo a periodistas ayer miércoles que, ante esa decisión, las autoridades seguirán teniendo como objetivo a mujeres extranjeras que busquen dar a luz en Estados Unidos.
“Desde el punto de vista del Departamento de Justicia, obviamente estamos concentrando a nuestros fiscales y a nuestros socios de las fuerzas del orden en el turismo de nacimiento, que es una industria en auge y va a seguir creciendo”, dijo Blanche en una conferencia de prensa.
“Hay otras cosas que (...) el gobierno federal puede hacer en el proceso de la visa y el proceso de aplicación para minimizar o limitar la oportunidad a personas de venir acá (...) solo para tener a su bebé y que pueda ser entonces un ciudadano estadounidense”, agregó.
La administración Trump ha utilizado el “turismo de nacimiento”, particularmente desde China, como argumento en contra de la ciudadanía por nacimiento.
El dictamen de la Corte Suprema reconoce que “los niños nacidos en los Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están 'sujetos a la jurisdicción’” por lo que “son ciudadanos desde el nacimiento en virtud de la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda”.
La decisión fue adoptada por cincos votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte y mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidense a casi cualquier persona -existen excepciones como los hijos de funcionarios diplomáticos- que nazca dentro de la nación.
El juez Brett Kavanaugh disintió en parte al no compartir la concepción maximalista de la cláusula de ciudadanía al tiempo que no respalda el decreto de Trump que eliminaría de facto la ciudadanía por nacimiento.
Trump ha asegurado que la Decimocuarta Enmienda, que se aprobó tras la Guerra Civil para corregir el fallo “Dred Scott contra Sanford” de 1857 y garantizar ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes, solo pretendía otorgar la ciudadanía “a hijos de esclavos”.