Estados Unidos afronta una “peligrosa ola de calor” con posibles temperaturas récord y sensación térmica de hasta 46 grados centígrados esta semana, lo que incluirá el festivo del 4 de julio por el Día de la Independencia, mientras estados como Utah y Colorado declaran emergencias por incendios derivados de las altas temperaturas y la sequía que ya han dejado tres bomberos muertos.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) alertó que “una peligrosa y prolongada ola de calor se intensificará a lo largo de la mayoría del centro y el este de Estados Unidos”, con un riesgo de “mayor” a “extremo” en regiones como Texas, Florida, Nueva York, Illinois y Washington D.C.
La mayoría del país afrontará temperaturas máximas que superarían los 37 grados, aunque habrá sitios en los que la sensación térmica alcance los 46 grados, lo que podría romper récords de mismas fechas de años anteriores, indicó el NWS en su advertencia.
El calor se combinará con “altos niveles de humedad”, lo que afectará primero a las ciudades en las Llanuras del Sur, el Valle Medio del Misisipi y después a la región del Atlántico Medio, detalló el organismo meteorológico.
El NWS advirtió de que la combinación del calentamiento durante el día con un enfriamiento “limitado” en las noches elevará el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
El pronóstico llega mientras el occidente de Estados Unidos lidia con incendios en estados como Nuevo México, Arizona y Nevada. Los gobernadores de Colorado y Utah han declarado el estado de emergencia por los incendios, propiciados por el calor y las condiciones secas.
Por ahora, hay 27 incendios mayores en Estados Unidos que afectan un conjunto de 10.435 hectáreas, lo que incluye a Alaska, Utah, Nuevo México, Arizona, Nevada, Carolina del Norte, Florida, Idaho y Wyoming, de acuerdo con el National Interagency Fire Center del Gobierno federal.
En lo que va de año, los incendios forestales en Estados Unidos ya han afectado un 70% más territorio que en el mismo lapso de 2025, con más de 35.000 siniestros que han dañado casi 1,9 millones de hectáreas, según la misma fuente.
La ola de calor en gran parte del centro y el este de Estados Unidos llega cuando el país se prepara para conmemorar este 4 de julio los 250 años de su independencia de la Corona británica, y Washington está lista para albergar lo que los organizadores afirman será el mayor espectáculo de fuegos artificiales de la historia.
Mientras tanto, el Mundial de fútbol 2026 ha entrado en sus fases eliminatorias, con varios partidos programados para disputarse en condiciones sofocantes.
Científicos señalan que las olas de calor más frecuentes, más duraderas y más intensas son uno de los indicios más claros del calentamiento global a escala mundial. La ola de calor que atraviesa Europa se desplaza hacia el este y deja varias ciudades centroeuropeas con temperaturas máximas que superan los 40ºC.
Hungría se enfrenta a los peores días de la ola de calor, con temperaturas que rozan el máximo histórico de 41,9ºC, restricciones de agua en varias localidades, incendios y problemas en hospitales por la caída del aire acondicionado.
Con 27,3ºC, Viena vivió ayer lunes su noche más calurosa desde que hay registros; la capital austríaca también alcanzó por primera vez los 40ºC el domingo, la temperatura más alta jamás contabilizada en el país desde 1851.
En Alemania, el fin de semana se batieron tres récords consecutivos de temperatura, alcanzando un máximo histórico de 41,7ºC. La ola de calor también dejó la noche del sábado al domingo el mayor valor nocturno de la historia en Alemania: 29,4ºC.
El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, escribió el domingo en X que, desde el 21 de junio, en Europa se han registrado más de 1.300 muertes relacionadas con las altas temperaturas. EFE, AFP
ONU: Mundial bajo riesgo de calor extremo
La llegada de una ola de calor a Estados Unidos el fin de semana provocará un ascenso de temperaturas que coloca el Mundial 2026 en riesgo de calor extremo, según un informe de la Secretaría para el Cambio Climático de la Organización de la ONU.
El cambio climático, señala el organismo, está provocando “fenómenos meteorológicos extremos y olas de calor en todo el mundo” cuyos efectos se han hecho patentes durante la fase de grupos del Mundial. La ONU expone que no es un calor “normal”, porque hay que tener en cuenta más factores.