El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las conversaciones con Irán avanzan a un “ritmo rápido”, pese a nuevas tensiones en Medio Oriente y señales de ruptura del diálogo por parte de Teherán. Las declaraciones llegan en un contexto de escalada militar en Líbano, ataques cruzados y presiones sobre el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de hidrocarburos.
El mandatario republicano escribió en Truth Social que el diálogo con la República Islámica continúa, luego de que medios iraníes informaran que Teherán se retiraba de las negociaciones indirectas con Washington. La decisión iraní se vinculó a la ofensiva israelí en Líbano, que elevó la tensión regional.
En paralelo, Donald Trump afirmó que Israel y Hezbolá habrían acordado frenar la escalada militar, una condición planteada por Irán para avanzar hacia un entendimiento con Estados Unidos.
President Trump on talks continuing with Iran: https://t.co/7Lq0aXjs97 pic.twitter.com/jvBfO5p0V0
— The White House (@WhiteHouse) June 1, 2026
Sin embargo, el escenario sigue siendo volátil. Las negociaciones, que se desarrollan desde hace semanas en medio de amenazas y ataques, no han logrado detener el conflicto ni reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circulaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial antes del inicio de la guerra el 28 de febrero.
Escalada entre Israel y Hezbolá complica negociaciones con Irán
La situación se agravó con una nueva ofensiva terrestre israelí en Líbano. El primer ministro Benjamín Netanyahu ordenó atacar “objetivos terroristas” en los suburbios del sur de Beirut, bastión de Hezbolá.
Las autoridades israelíes instaron a evacuar la zona de Dahiyeh, lo que generó caos y largas filas de vehículos de civiles que intentaban huir, según imágenes difundidas por AFP. La ofensiva se produce en un contexto de creciente tensión en el eje Israel-Hezbolá-Líbano.
Estados Unidos respaldó las operaciones israelíes, aunque también ha buscado persuadir a Netanyahu para detener los ataques. Washington considera que un cese de hostilidades en Líbano es clave para destrabar las negociaciones con Teherán.
Pese a sus declaraciones optimistas, Trump mostró ambivalencia sobre el futuro del diálogo. “No me importa” si las conversaciones fracasan, dijo a CNBC. “Si se acaban, se acaban”, agregó, y dijo que las negociaciones le resultaban “muy aburridas”.
Tensiones por programa nuclear y bombardeos estadounidenses
Otro punto central de conflicto es el programa nuclear iraní. Teherán afirmó que ese tema no forma parte de la actual fase de conversaciones, en contraste con la postura de Washington, que exige garantías de que Irán no desarrollará armas nucleares.
En el plano militar, Estados Unidos intensificó sus acciones con nuevos bombardeos estadounidenses calificados como “defensivos” en el sur de Irán. Los ataques apuntaron a sistemas de radar y control de drones en Goruk y en la isla de Qeshm, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz.
Como respuesta, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron un ataque contra una base utilizada por fuerzas estadounidenses, sin precisar su ubicación.
Irán también acusó a Washington de violar el alto el fuego alcanzado el 8 de abril. El jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que el bloqueo naval y la escalada en Líbano son “pruebas claras del incumplimiento del alto el fuego por parte de Estados Unidos”.
La cadena estatal iraní Tasnim informó que Teherán abandonó la mesa de diálogo debido a los “crímenes” de Israel en Líbano y a las violaciones de la tregua “en todos los frentes”.
Con información de AFP