El representante permanente de Ucrania ante la ONU, Andrii Melnyk, acusó ayer lunes, durante una sesión del Consejo de Seguridad, a Rusia de dar “apoyo militar sustancial” a Irán en la guerra con Estados Unidos e Israel.
“Moscú ha estado proporcionando un apoyo militar sustancial al régimen de Teherán. Rusia no es solo su principal aliado, sino también el principal cómplice y actor central de ataques ilegales contra infraestructuras civiles de los países del Golfo”, aseguró Melnyk en una sesión del Consejo de Seguridad sobre la guerra en Ucrania.
Según Melnyk, el Kremlin proporciona a Irán apoyo en inteligencia, incluyendo imágenes satelitales y otros datos “cruciales” que facilitan ataques contra activos militares estadounidenses en Oriente Medio.
Además, recalcó, hay “suficientes indicios” de que Rusia está transfiriendo drones modernizados a Irán, cuyo uso permitirá a Teherán “librar esta guerra durante un periodo muy prolongado”.
“Los mismos drones que enviaba Moscú desde el inicio de la guerra para asesinar a civiles ucranianos se producen ahora en Rusia y se usan tanto para destruir las infraestructuras de petróleo y gas como para matar a soldados estadounidenses”, apuntó el diplomático.
Esto, señaló, se trata de “una escalada sin precedentes en la región que puede costar innumerables vidas”, y calificó la cooperación entre Irán y Rusia como “alarmante”.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo ayer que su inteligencia militar (GUR) tiene “pruebas irrefutables de que los rusos continúan suministrando información de inteligencia al régimen iraní”.
Según informaciones publicadas por el diario estadounidense New York Times a principios de mes, Rusia ha puesto a disposición de Irán información de inteligencia para que Teherán pueda atacar a las fuerzas estadounidenses en la región.
Estados Unidos e Israel emprendieron el 28 de febrero su ofensiva contra Irán, cuya represalia se ha extendido a aliados de ambos en la región.
Melnyk también respondió al representante de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, que se refirió al “sufrimiento” de la población rusa: “Escuchando todas esas fantasías, uno podría llegar a pensar que fue Ucrania la que invadió a la pobre Rusia, y no al revés”.
“George Orwell se revolvería en su tumba”, agregó.
Por su parte, Nebenzia acusó a los países europeos de “perseguir a disidentes” y “hacer la vista gorda” ante los ataques ucranianos contra el territorio ruso mientras intentan silenciar toda narrativa opuesta a la de la UE.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, dijo en el Consejo de Seguridad que el presidente Trump está “decidido” a acabar con la guerra en Ucrania.
“Desde el día en que volvió a asumir el cargo, Trump ha dejado claro que está decidido a poner fin a la guerra en Ucrania. El conflicto nunca habría ocurrido si él hubiera sido presidente”, aseguró Landau en una sesión del Consejo sobre la situación en Ucrania.
Landau cargó contra la ONU y su “incapacidad para detener la guerra”.
“La razón principal por la que se creó la ONU tras la Segunda Guerra Mundial fue poner fin a las guerras futuras, pero la organización sigue empantanándose en cuestiones secundarias y fracasando en esa misión fundamental”, aseveró.
El subsecretario de Estado subrayó que el Gobierno Trump sigue trabajando para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra, y afirmó que la paz traería consigo “una prosperidad sin precedentes en la región”.
“Es lamentable que la ONU no haya desempeñado el papel constructivo en la búsqueda de la paz que ha ejercido el presidente Trump”, insistió.
Durante su intervención, indicó que espera “fervientemente” que la presidencia estadounidense en el Consejo, que acaba este mes, “marque un hito” y lleve a que la ONU “vaya más allá de las palabras” para trazar un camino hacia la paz.
Landau afirmó además que Estados Unidos mantiene su compromiso de trabajar con Rusia y Ucrania para acabar con la guerra. EFE