"Corporativismo", "conductas desprolijas" y "dudas": los argumentos por los que se revisará el caso Ghione

Un nuevo fiscal revisará los antecedentes del caso y definirá si reabre el caso contra la exfiscal del caso Penadés; en primera instancia fue archivado por falta de mérito por Gilberto Rodríguez

Juicio a Gustavo Penades
Fiscal Alicia Ghione.
Foto. Estefanía Leal/Archivo El País.

Alicia Ghione hace casi un año que no es parte del caso Penadés, pero la forma en la que dirigió el caso aún sigue siendo un tema para los abogados del caso, la Fiscalía y la propia Justicia. Este jueves, los defensores de Gustavo Penadés y la abogada de Sebastián Mauvezín pidieron —y consiguieron— que la jueza le encomiende a otro fiscal reanalizar la denuncia por irregularidades que hicieron y defina si debe reabrirse la investigación. Para Rossana Gavazzo, la abogada de Mauvezín, con este caso debe demostrarse que "el propio sistema puede ser investigado de la misma forma que los particulares". El abogado de Ghione, Gastón Chavés, le respondió usando como analogía la partida de ajedrez. "La figura de la dama es suficientemente importante y poderosa, pero también, por su propio poder, es perseguida por las otras 14 piezas de la parte contraria", contestó.

Los representantes de los imputados del caso Penadés debieron recurrir a la Justicia para pedir el reexamen de la causa porque el fiscal que investigó el asunto, Gilberto Rodríguez, definió archivarlo por entender que no existían ilicitudes en el proceder de Ghione. Sin embargo, tanto él como adscripto Agustín Majó, dieron por ciertos varios de los argumentos de los defensores de Penadés y Mauvezín, aunque concluyeron que no se trataba de delitos. El fiscal Rodríguez, incluso, hizo un comentario que —adelantó— sería a título personal.

Tras esa aclaración explicó que Ghione quedó exenta de todas las investigaciones administrativas respecto a este tema y que de eso se encarga, en última instancia, la fiscal de Corte, pero que él se pronunciaría sobre "ciertas conductas desprolijas". "Lo pronuncio porque traté de distinguir lo que puede ser una conducta irregular (...) que se haya exacerbado en su celo por perseguir una causa, tomando ciertas actitudes que, en definitiva, terminaron siendo justificadas. (...) Pero sí separar lo que creemos que puede haber sido conducta un excesivo celo funcional probablemente determinada relación íntima o muy cercana a víctimas que, si bien es bueno tenerlos presentes, a veces parece oportuno derivarlas a especialidades como las Unidad de Víctimas. Pero lo digo porque (...) a mí no me ata a ningún corporativismo, tengo más de 30 años en esto y en el acierto del error lo único que me ata son mis convicciones personales y la ley", acotó.

Por otra parte, indicó que las conductas desde un primer momento les "generaban dudas". "Estuvimos en el límite entre considerar" si eran delitos pasibles de juzgarse en un juicio oral, pero terminaron concluyendo que no.

La investigación contra Ghione abarcaba varias denuncias de irregularidades. La jueza suplente de Crimen Organizado Gabriela Azpiroz, al analizar el pedido del reexamen, dio por zanjadas todas salvo dos: las principales. Argumentó que en esos casos podría profundizarse más en la indagatoria antes de tomar una decisión final fue que decidió aceptar el pedido de la defensa. Su fallo implica que otro fiscal analizará el caso por 20 días y, al término de ese plazo debe definir si reabre la causa o la cierra definitivamente.

El primer punto que mencionó la jueza es la denuncia que refiere a que Ghione, conociendo que Jonathan Mastropierro tenía imágenes explícitas de pornografía infantil en su teléfono celular, omitió denunciarlo pese a que estaba obligada legalmente. Esto fue reportado por las defensas de Penadés y Mauvezín que lograron acceder al contenido de ese celular varios meses después que la Fiscalía. Este dispositivo había sido incautado por la Fiscalía en 2021 cuando Mastropierro fue denunciado por estafa. Una fiscal de Flagrancia que investigó ese caso, declaró ante el fiscal Rodríguez que en ese momento el policía a cargo del caso le mencionó ese contenido y ella dio una "orden verbal" de que se investigara por un colega de competencia en delitos sexuales. Años después, Ghione se comunica con ella porque le interesaba acceder al celular para ver si había algo de utilidad para su caso (un policía le había mencionado que podría llegar a haber). Allí, contó la fiscal de Flagrancia que ella le dijo a Ghione que estaba este material ilícito y que, cuando se enteró en 2021, había pedido investigarlo.

Esto, para la defensa de Penadés y Mauvezín, significa que Ghione sabía y no lo investigó. Como prueba contextual, suman la declaración de otra fiscal, que fue quien estuvo a cargo del expediente por el siniestro de tránsito de Mastropierro. Esta fiscal declaró que Ghione se contactó con ella cuando se enteró que tenía el caso. "A mí me sorprendió la llamada (...) me extraña que un colega se preocupara por él", dijo, según leyó Robatto. A su vez, cuando consultó a esa fiscal si Ghione le había dicho que no lo mandara a la cárcel, ella contestó —según Robatto—: "Ella me manifestó que pedía que no fuera a la cárcel". Esto, explicó, porque la "trama" ya imperaba y Mastropierro estaba siendo perseguido.

La Fiscalía, por su parte, entendió que no está demostrado que Ghione supiera. El policía que presuntamente le dijo a la fiscal de Flagrancia que estaba ese material allí declaró no recordar haberlo visto y, menos aún, habérselo reportado a la fiscal. Además, se fijó en las conversaciones entre ellos y en partes policiales y esa afirmación no constaba en ningún lugar. Además, fiscales adscriptos que trabajaron con Ghione y luego dejaron el equipo declararon que ella no sabía usar la tecnología necesaria para analizar el contenido del celular y que de eso se encargaban otras personas. A su vez, reconocieron que cuando ella se enteró que ese material estaba ahí se mostró genuinamente sorprendida y alterada.

El abogado de Ghione, Gastón Chaves, insistió en el hecho de que si la fiscal de Flagrancia que tuvo conocimiento de que existía el material pornográfico lo denunció en su debido momento —como ella declaró que lo hizo— no existe omisión por parte de Ghione porque "la omisión de denunciar desaparece cuando el hecho ya es conocido". ¿Por qué la fiscal del caso Penadés denunciaría algo que otra fiscal le dijo que ella ya denunció?, razonó. Azpiroz consideró que debe profundizarse en las declaraciones de la fiscal de Flagrancia y el policía en cuestión para determinar si Ghione realmente sabía o no sabía de la existencia del material.

El segundo punto que abarcó la jueza fue el reporte que hizo la actual fiscal del caso Penadés, Isabel Ithurralde. Ella informó que Federico Rodríguez, un policía condenado por la "trama" para "salvar a Penadés" que luego fue testigo en el caso le había "devuelto" dos "discos duros" que en su momento le había proporcionado Alicia Ghione. En esos discos, aseguró, estaba el contenido de varios celulares. En este caso el punto clave es si Ghione —que reconoce haberle dado el material— le ofreció elementos que él ya tenía o podría haber tenido en su poder por haber sido parte integrante de la causa (los imputados pueden acceder a esas carpetas y él tuvo esa calidad) o vulneró la reserva de material que no es de acceso público.

Laura Robatto destacó que se lo dio “sin dejar registro alguno” y que lo que hizo “sobrepasa la preparación de cualquier testigo para juicio”. El fiscal Majó, por su parte, indicó que hay informes que indican que "muy probablemente" Rodríguez ya había accedido a esa información cuando era imputado. A su vez, el fiscal Gilberto Rodríguez explicó que, legalmente, no se puede indicar que Ghione reveló un secreto cuando la información ya era conocida por la persona a la que presuntamente se lo habría revelado o si esa persona tenía derecho a acceder. A través de sus defensores, la fiscal investigada había manifestado que se los dio porque es su deber informar a los testigos sobre lo que declararán en juicio y que Federico Rodríguez había manifestado que no podía seguir yendo a la Fiscalía para esas sesiones porque no podía perder más días en el trabajo, por lo que le dio el material. Azpiroz consideró que debe profundizarse en este punto y determinar si Rodríguez tenía derecho o no a acceder a estos datos.

Las otras denuncias

La jueza Azpiroz centró su fallo por el que aceptó el reexamen en los dos puntos ya mencionados. La defensa había traído otros a colación, pero fueron descartados. Estos eran la supuesta negativa de Ghione a permitirles a dos personas citadas como imputados (luego pasaron a ser testigos) a designar a un abogado en particular por entender que había "conflicto de intereses", la reunión con víctimas en un bar —que se consideró fue legal— y los dichos de Romina Celeste Papasso respecto de que un abogado le dijo que Ghione le encomendó que le pidiera que rompiera su celular.

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