Choque institucional a días de votar en Brasil por una desinformación religiosa que salpica a Flávio Bolsonaro

Un mensaje de un humorista desató fallos contradictorios entre un juez del Tribunal Superior Electoral y otro de la Corte Suprema. El candidato opositor levantó una imagen sagrada para frenar rumores.

El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, sostiene una imagen de la Virgen de Aparecida durante un acto de campaña este martes en Fortaleza (Brasil).
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, sostiene una imagen de la Virgen de Aparecida durante un acto de campaña este martes en Fortaleza (Brasil).
Foto: EFE/Jarbas Oliveira.

Una noticia falsa sobre la Virgen de Aparecida, patrona de Brasil, vinculada al senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, ha provocado un nuevo choque judicial, con fallos contradictorios entre un juez del Tribunal Superior Electoral (TSE) y otro de la Corte Suprema, en vísperas de los comicios del domingo.

El juez Kassio Nunes Marques, presidente del TSE, órgano que supervisa el proceso electoral brasileño, envió este lunes una circular al jefe del Supremo, Luiz Edson Fachin, para denunciar una invasión de competencias por parte de la más alta corte del país y pedir medidas al respecto.

Fallos cruzados entre el TSE y la Corte Suprema por un mensaje en redes sociales

La polémica gira en torno a un fallo del magistrado André Mendonça dentro del TSE, en el que ordenó eliminar una publicación en redes sociales del humorista Antonio Tabet. En el mensaje atacaba de manera implícita a Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y principal adversario del actual presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva.

"La familia miliciana odia tanto a las mujeres negras que decidió atacar a Nuestra Señora Aparecida", dijo el humorista junto a una imagen religiosa. En los últimos días ha circulado como la pólvora una fake news que aseguraba que Bolsonaro despojaría del título de patrona del país a la Virgen de Aparecida si ganara en las urnas.

El expresidente brasileño (2003-2010) y candidato presidencial del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, sostiene y besa una estatuilla de Nuestra Señora de Aparecida durante un encuentro con monjas.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, besa una estatuilla de Nuestra Señora de Aparecida durante un encuentro con monjas.
Foto: AFP

El senador ha negado con vehemencia cualquier tipo de cambio en ese sentido y denunció lo sucedido ante el TSE, motivo por el que logró la decisión favorable del juez André Mendonça para retirar el contenido. Sin embargo el domingo el juez del Supremo Flávio Dino tumbó el fallo de Mendonça y ordenó reactivar la publicación del humorista, amparada en su opinión en la libertad de expresión y la libertad religiosa.

Esto provocó la reacción del presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, quien expresó su preocupación por "los reiterados episodios de indebida superposición de competencias y de violación del principio del juez natural en el ámbito del Supremo, que han venido impactando directamente en la conducción de las elecciones".

Nunes Marques afirmó que decisiones monocráticas, como la dictada por Flávio Dino, "fragilizan la unidad de mando necesaria para la conducción del proceso electoral".

Finalmente, en la noche del lunes otro ministro de la Corte Suprema, Luiz Fux, suspendió la decisión de Dino, lo que hizo que vuelva a tener vigencia la determinación de Mendonça. "La Constitución reserva la última palabra en materia electoral al Tribunal Superior Electoral", afirmó.

La respuesta de Flávio Bolsonaro y el respaldo de Lula da Silva a la Virgen de Aparecida

Frente a esto, y para despejar cualquier duda, Bolsonaro alzó este lunes una figura de Nuestra Señora Aparecida durante una marcha en el centro de São Paulo.

Pero el lío judicial continúa. Dino, quien fue ministro de Justicia de Lula, decidió llevar el caso al plenario del Supremo —compuesto hoy por diez magistrados, entre ellos Mendonça y Nunes Marques, y una vacante— con el fin de tomar una decisión final.

Este nuevo embate se produce en medio de la grave crisis abierta en el Supremo después de que varios de sus jueces se vieran salpicados por su proximidad con Daniel Vorcaro, un banquero encarcelado por un fraude millonario en el sistema financiero.

Esto ha provocado una guerra interna entre los magistrados de la más alta instancia judicial del país, que se han llegado a insultar públicamente por la forma de conducir la investigación.

El llamado escándalo del Banco Master, que controlaba Vorcaro, ha eclipsado el pleito electoral en Brasil, que se perfila como un pulso entre el presidente Lula y el senador Bolsonaro, quienes aparecen empatados técnicamente en los últimos sondeos.

En las últimas horas el presidente brasileño y candidato a la reelección, Lula da Silva, alimentó este martes en la recta final de la campaña la noticia falsa sobre un supuesto anticatolicismo de su rival Bolsonaro. A cinco días de la primera vuelta de los comicios, Lula se comprometió durante un acto en la ciudad de Fortaleza a mantener la Virgen de Aparecida como santa patrona de Brasil, frente a los rumores de que Bolsonaro quiere quitarle ese título, algo que él mismo ha desmentido.

El candidato presidencial brasileño de derecha Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), saluda a sus seguidores durante una caravana en Goiânia, Brasil.
El candidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), saluda a sus seguidores en Goiânia, Brasil.
Foto: AFP

"Mientras yo sea presidente, la Virgen de Aparecida será la patrona; quien no quiera, que se cambie de país", declaró, ante los aplausos de cientos de seguidores.

Asimismo, el presidente, quien es católico, aseguró que respeta "todas las religiones", desde las corrientes evangélicas hasta las de matriz africana.

El rumor sobre la Virgen de Aparecida ha sacudido la recta final de la campaña y ha puesto contra las cuerdas a Bolsonaro, quien acusó al Partido de los Trabajadores de Lula de difundirlo en redes sociales para ensuciar su imagen.

Una parte de las iglesias evangélicas se muestra crítica con el culto que promueve el catolicismo a los santos, incluido el de la Virgen de Aparecida, muy reverenciada en Brasil. Alrededor de la mitad de los brasileños se declara católico, pero el número de evangélicos ha crecido mucho en los últimos años hasta representar un tercio de la población. Las encuestas muestran que una mayoría de católicos prefiere a Lula, mientras que los evangélicos tienden a votar por Bolsonaro.

Con información de EFE y O Globo

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