Alexandre de Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil quedó este martes bajo presión tras la publicación de mensajes que le envió un banquero preso bajo sospecha de una vasta trama de corrupción, en los días previos a su detención en noviembre pasado. Las revelaciones ocurren a pocas semanas de las elecciones del 4 de octubre, en las que se enfrentarán el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022).
Daniel Vorcaro era el dueño del Banco Master, una entidad que colapsó dejando deudas por más de 7.000 millones de dólares a cientos de miles de inversores, en uno de los mayores escándalos financieros de la historia de Brasil.
El juez destinatario de los mensajes de Vorcaro es Moraes, una de las figuras más poderosas del Supremo Tribunal Federal. Condujo el histórico juicio por golpismo contra Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión.
Un informe de la Policía Federal al que tuvo acceso la AFP el martes reproduce mensajes de WhatsApp en los que el banquero le pide ayuda a Moraes con el aparente objetivo de frenar la investigación que terminó en su arresto.
Durante un periodo de 13 días, mensajes extraídos del teléfono celular del banquero muestran que solicitó la intervención del magistrado para evitar la liquidación del banco y el avance de las investigaciones. En las conversaciones, Vorcaro hace llamamientos para "sensibilizar" a las autoridades y pregunta cómo debe proceder para "desarmar" y "revertir" la situación.
Los mensajes muestran a Vorcaro preguntando a Moraes, días antes de su detención, si debía salir del país: "¿Crees que ya el lunes tengo que estar afuera?", le escribió el 15 de noviembre, dos días antes de que Vorcaro fuera detenido por primera vez bajo sospecha de fraude.
Vorcaro también le pidió ayuda a Moraes para que intercediera ante el Director General de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y el Fiscal General de la República, Paulo Gonet, en un intento por detener las investigaciones dirigidas contra Master.
Las respuestas de Moraes no se muestran en el informe de la policía.
Los diálogos forman parte de un informe elaborado por la Policía Federal a partir del análisis del dispositivo de Vorcaro. Según la investigación, el banquero escribió el texto en un bloc de notas, le hizo una captura de pantalla y luego se la envió a Moraes como una sola captura de pantalla. El documento fue remitido al magistrado del Tribunal Supremo André Mendonça en el marco de la Operación Compliance Zero, que investiga presuntos fraudes financieros relacionados con Master Bank.
La investigación revela además que el magistrado manipuló personalmente el borrador de un contrato entre el Banco Master y el estudio jurídico de su esposa, Viviane Barci de Moraes, por 130 millones de reales (unos 24 millones de dólares), que se firmó en febrero de 2024.
El juez de la corte suprema André Mendonça, a cargo del caso del Banco Master, solicitó a la Fiscalía General que se pronuncie sobre las nuevas revelaciones en un plazo de cinco días. Los mensajes fueron hechos públicos este martes por orden del ministro Mendonça.
También solicitó al presidente de la corte suprema que el contenido del informe policial sea examinado en sesión plenaria, "de manera pública y transparente".
"Son acusaciones graves", dijo Flávio Bolsonaro a periodistas en el Congreso, al instar al juez "a dar las explicaciones que correspondan a él y a su esposa".
"De confirmarse, el ministro Alexandre Moraes no está en condiciones de seguir en la Suprema Corte".
Otros mensajes obtenidos por la Policía Federal el 14 de noviembre, tres días antes de su arresto, muestran a Vorcaro escribiendo al ministro: "Siempre estamos juntos. Sabes que te estaré eternamente agradecido. Toda mi familia, empleados, socios y amigos que dependen de nosotros te deben a ti y a tu familia una enorme gratitud. Muchísimas gracias por todo. Ahora toca seguir adelante con fuerza para terminar, si Dios quiere".
La información fue publicada inicialmente por el periódico "O Estado de S. Paulo". Mendonça, relator del caso ante el STF, levantó posteriormente la confidencialidad del caso e indicó que el asunto será llevado ante el pleno del tribunal. Corresponde al presidente del STF, Edson Fachin, fijar la fecha de una sesión para deliberar sobre una posible investigación contra Moraes.
Como miembro del STF, Moraes solo puede ser investigado formalmente si así lo aprueba el pleno del tribunal.
Según Mendonça, corresponderá al "órgano soberano" analizar la situación en una deliberación "pública y transparente".
Implicaciones
De Moraes lideró en las elecciones de 2022 la batalla judicial contra las noticias falsas y solicitó la eliminación de decenas de perfiles en redes sociales, en su mayoría del campo de la derecha.
El escándalo del Master ha golpeado a dirigentes de los principales bandos políticos en Brasil. En junio, la policía comenzó a investigar al influyente senador oficialista Jaques Wagner por sospechas de beneficios económicos vinculados a la defensa de los intereses del banco en el Congreso. La investigación llevó a la renuncia de Wagner a la jefatura del bloque de gobierno en el Senado.
Lula reconoció haberse reunido con Vorcaro en 2024, cuando ya se conocían los problemas de liquidez de Master. El mandatario aseguró que la investigación iría “hasta las últimas consecuencias”.
La investigación destapó, además, los contactos y los supuestos negocios que Vorcaro tenía con altas autoridades de los tres poderes de Brasil, entre ellos jueces del Supremo y funcionarios del Banco Central. En este contexto, hay sospechas sobre dos jueces del Supremo: José Antonio Dias Toffoli y De Moraes, este último conocido internacionalmente por investigar al magnate Elon Musk y a Jair Bolsonaro, quien terminó condenado por intento de golpe de Estado.
Toffoli se declaró impedido de juzgar el proceso por los presuntos negocios inmobiliarios entre su familia y el círculo próximo del banquero.
Ayer martes, el portal Metrópoles publicó que, en otro de los mensajes hallados en su teléfono, Vorcaro insinuó que quería “la protección” del fiscal general, Paulo Gonet, y del director de la Policía Federal, Andrei Rodrigues. El destinatario de esos mensajes es desconocido, aunque las autoridades aseguran que se dirigían al propio Alexandre de Moraes.
“Los diálogos reproducidos permitirían identificar que Vorcaro no solo tuvo conocimiento previo de procedimientos de la investigación”, sino que también solicitó “la intervención ante autoridades públicas involucradas en los respectivos procesos”, indicó Mendonça.
La economía de Brasil se desacelera
La economía de Brasil se desaceleró en el segundo trimestre de 2026 con un crecimiento de 0,5% de su PIB respecto de los tres meses previos, según datos oficiales divulgados ayer martes. Tras una expansión de 1,1% en el primer trimestre, la actividad económica bajó su ritmo en rubros como el consumo familiar (-0,4%) y las exportaciones (-0,8%), cuando falta poco más de un mes para los comicios de octubre en los que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscará su reelección.
El crecimiento se vio impulsado sobre todo por el sector agrícola (2,8%) y las industrias extractivas (3,4%), según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE). El gobierno de Lula ha promovido en los últimos meses medidas de estímulo al consumo interno. Pero el Banco Central brasileño mantiene una de las tasas de interés de referencia más altas del mundo, en busca de contener la inflación, lo que limita el crédito a los consumidores y las inversiones productivas.
Brasil ostenta una tasa de empleo récord, aunque el endeudamiento de las familias también alcanza máximos históricos. Esto limita “la conversión de la renta en consumo incluso con el mercado de trabajo pujante”, advirtió la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), la mayor del país. Aun así, el crecimiento de 0,5% del PIB en el segundo trimestre estuvo por encima de las previsiones de la Fiesp (0,3%). La inflación cerró en julio dentro de la meta oficial.
Con información de AFP y OGlobo (GDA)