El presidente Javier Milei afirmó ayer viernes que su Gobierno irá “hasta las últimas consecuencias” en el caso de la campaña de desinformación en medios argentinos llevada a cabo por una red rusa en colaboración con actores locales.
La investigación, basada en 76 documentos filtrados a un consorcio de medios internacionales, entre los que se encuentra el argentino Filtraleaks, indica que entre junio y octubre de 2024 la red rusa La Compañía pagó 283.000 dólares para la publicación de al menos 250 artículos en más de 20 medios argentinos.
“Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias para identificar a todos los actores directos e indirectos que participaron de esta red de espionaje ilegal”, afirmó Milei en su cuenta de la red X.
El contenido de estos artículos consistía principalmente en críticas sobre la situación económica de Argentina, el costo social y humano de las medidas de austeridad fiscal y el aumento de las tensiones diplomáticas con gobiernos de la región, e incluían referencias favorables a Rusia y contrarias a Estados Unidos.
“Los ‘periodistas’ y ‘medios’ vinculados a esto son solo la punta del iceberg de algo mucho más grande”, afirmó Milei, quien valoró el hecho como “de una gravedad institucional pocas veces vista en la historia”.
Según lo revelado por la investigación, muchos artículos incluían distorsiones, exageraciones y noticias falsas, y algunos fueron publicados bajo identidades falsas.
Los documentos señalan que La Compañía se dedicó también a contratar encuestas, informes sobre cuestiones militares, energéticas, políticas y sindicales.
La existencia de esta red había sido comunicada en julio de 2025 por el entonces portavoz y actual jefe de Gabinete del Gobierno, Manuel Adorni, y fue confirmada ayer viernes por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que apuntó que el propósito era “difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros”.
Los hechos, denunciados por la exministra de Seguridad Nacional y actual senadora del bloque oficialista de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, sumaron ayer otra denuncia en la Justicia argentina por parte del abogado Jorge Monastersky.
El líder de La Compañía fue identificado por el Gobierno argentino como Lev Konstantinovich Andriashvili, un ciudadano ruso radicado en Argentina, acusado de ser el encargado de recibir el financiamiento y promover vínculos con los colaboradores locales. Además, fue detallada la identidad de su esposa, Irina Iakovenko, también radicada en Argentina.
Los documentos filtrados muestran vínculos entre La Compañía, el servicio de inteligencia exterior de Rusia (SVR) y el grupo de mercenarios Wagner. EFE