“Va a seguir. Inamovible”. La frase es repetida, en la mañana del miércoles, por los funcionarios más cercanos al presidente argentino Javier Milei, que desde las 10 se reunió en la quinta de Olivos con su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, complicado por las derivaciones judiciales y políticas de su viaje a Punta del Este en jet privado y la compra de distintas propiedades desde que desembarcó como funcionario en la Casa Rosada.
Luego de dos horas de reunión, de la que no se distribuyeron fotos, el Gobierno dejó en claro que Adorni seguirá en su puesto más allá del fin de semana largo por las Pascuas. “En una reunión de trabajo mantenida en la residencia de Olivos, el presidente Javier Milei y el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, repasaron la agenda legislativa y delinearon la recta final de la segunda etapa de gobierno”, dice el comunicado.
“Con el objetivo de optimizar la gestión, el jefe de gabinete iniciará una ronda de reuniones con los ministros y sus equipos técnicos para analizar la planificación y ejecución de sus respectivas carteras, proyectando además las metas operativas para el período 2026/2027″, expresa el comunicado oficial, pese a que Adorni ya había encabezado una seguidilla de reuniones con los ministros en los últimos días, cuando se profundizaron las revelaciones periodísticas que pusieron bajo la lupa a su patrimonio.
De modo inusual, el comunicado fijó día y hora para las primeras reuniones. El lunes, a las 14, con el Ministerio de Seguridad que encabeza Alejandra Monteoliva. Un día después, a la misma hora, con el ministro de Salud, Mario Lugones, y el miércoles a las 10, con el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La idea de sostener al ministro sigue siendo, según pudo saber La Nación, el plan A del Presidente y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. “Hay que sostenerlo, y en todo caso dejar que la Justicia hable”, afirmó un incondicional del presidente, sin cargo en la gestión libertaria. Otros consultados prefirieron el silencio, a la espera de los próximos pasos del jefe de Gabinete, que en principio está abocado a la gestión (ayer celebró la baja en el índice de pobreza en las redes sociales), y con el compromiso de dar explicaciones ante la Cámara de Diputados, el próximo miércoles 29.
Pero la posibilidad de que el escándalo sume nuevos capítulos –los datos publicados por La Nación sobre la compra de una propiedad en Caballito cayeron como una bomba en el Poder Ejecutivo− obliga a pensar en variantes. De hecho, funcionarios de confianza de los hermanos en el poder dan cuenta de algún sondeo preliminar, sin precisiones ni ofrecimientos concretos, para motorizar eventuales cambios en el gabinete que incluyan a Adorni.
Casi nadie, ni en el gabinete ni en el Congreso, quiere seguir los pasos de Nicolás Márquez, el biógrafo de Milei, o del diputado aliado Oscar Zago, quienes públicamente afirmaron que Adorni debería dar un paso al costado “porque está dañando al Presidente”. Para una de las espadas legislativas libertarias, “la decisión está en la cabeza de dos personas, el Presidente y Karina. Es difícil sugerirles algo”, advierte.
Otro referente libertario consultado hace notar que las defensas desde el gabinete se han venido espaciando, mientras desde la Casa Rosada insisten en calificar las acusaciones de “operaciones de prensa” que –esperan– podrían amainar durante el fin de semana largo de las Pascuas.
Por Jaime Rosemberg - La Nación/GDA