El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, trabaja junto a la Iglesia Católica en los últimos aprontes para la llegada a Uruguay del papa León XIV, cuya visita será entre el viernes y el domingo de esta semana.
En diálogo con En Clave País, Sturla contó cuál fue la primera mención del papa a un posible viaje a Uruguay, justo después de ser electo en el cónclave en mayo de 2025.
El detrás de escena en Roma: así se gestó la visita de León XIV a Uruguay
En el cónclave estaba Sturla, uno de los votantes, quien recordó: "Cuando fue el primer saludo que los cardenales hacemos al papa, en la Capilla Sixtina, todo muy protocolar y en fila, le dije: 'Santo padre, recuerde que Uruguay y Argentina quedaron sin la visita del papa Francisco, lo esperamos en Uruguay'. Y él me dijo que sí. Después, en la cena de esa noche, en la Casa de Santa Marta, el papa pasó por las mesas saludando y al lado mío estaba el cardenal Poli, argentino, y le dijo: 'Santo padre, Francisco no fue a la Argentina, lo esperamos'. Y él dijo 'sí, Argentina y Uruguay', y me señaló a mí".
"Desde el primer momento el papa León XIV sabía que en su viaje tenían que estar Argentina y Uruguay. Que empiece por Uruguay es una enorme alegría", añadió.
Sturla recordó que a la semana ser electo le pidió a León XIV una audiencia y allí le presentó "la realidad de la Iglesia del Uruguay". Según dijo, el papa ya sabía que Uruguay es "un país muy secularizado", pero el cardenal le mencionó a la Iglesia local con cuatro palabras clave: "Es pobre y libre, pequeña y hermosa". A su entender, es pobre porque no tiene "muchos recursos", pero también libre porque no tiene "compromisos" y "actúa con libertad", lo que representa "lo bueno de la laicidad uruguaya". A su vez es pequeña porque no representa a "la gran mayoría de la nación, las encuestas hablan de 35%, que en el contexto de Latinoamérica es poco". Pero a su vez "es hermosa" porque "hace innumerables obras de asistencia, de promoción, de educación, y cumple su función principal que es el anuncio del evangelio y de Jesucristo".
Un mensaje urgente: esperanza, amor a la vida y el abordaje del suicidio juvenil
La visita del papa, según Sturla, "para los católicos es una confirmación en la fe". Celebró que, en este contexto, se esté dando "hace tres o cuatro años un despertar católico" que implica que jóvenes y adultos se estén acercando a "las diferentes parroquias de Montevideo", la zona que él más conoce. "Escucho muchas conversiones de adultos que hace siete o diez años no las escuchaba. Hay un despertar de la fe en muchos", aseveró.
"Pero creo que para todos los uruguayos el papa puede ser un mensajero de esperanza y de alegría, de amor a la vida, que ese es un tema clave. Al papa le llamó la atención, cuando estuvimos los obispos en setiembre, una de las cosas que había leído. Es el tema del suicidio y el suicidio juvenil. El amor a la vida es un tema en que el papa nos va a dejar un mensaje que vale para todos los uruguayos", señaló.
Para el día después de la visita de León XIV, "ojalá en nuestro pueblo uruguayo crezca la esperanza y el amor a la vida, descubrir que la vida es bella y que vale la pena ser vivida", comentó el cardenal.
Sturla añadió, en esta línea: "El gran drama de Uruguay, más que las cuestiones políticas y económicas que nos las niego, es un vacío espiritual". "En parte el tema de las adicciones tiene que ver con un vacío que la gente siente y le parece que hay que escapar de una realidad muchas veces dura. Eso lleva al drama de la cantidad de presos. Es una barbaridad", sentenció.