CIENTÍFICOS URUGUAYOS

UdelaR y el Pasteur crean test local para hacer el diagnóstico del coronavirus

Los investigadores se basaron en la información y modelos que liberaron otras universidades en el mundo.

Virólogos uruguayos consiguen con éxito la creación de testeo local del coronavirus. Foto: El País
Virólogos uruguayos consiguen con éxito la creación de testeo local del coronavirus. Foto: El País

El martes en la noche, los científicos uruguayos dijeron “eureka”. Entre uno de los equipos de Virología de la Facultad de Ciencias (UdelaR) y el Instituto Pasteur de Montevideo produjeron un test local que aumenta la capacidad de diagnóstico del coronavirus en el país.

Los investigadores se basaron en la información y modelos que liberaron otras universidades en el mundo. Esta evidencia les permitió desarrollar su propio PCR en tiempo real. Se trata de una técnica de virología molecular con alta sensibilidad, que trabaja con el ADN del virus y en poco tiempo grafica si se trata de un caso positivo o no. Así las cosas, el Estado uruguayo podría tener sus propios kits de testeo para no depender de los ritmos, costos e intereses de los privados.

La literatura epidemiológica dice que cuando un virus está instalado en una comunidad, no tiene sentido el diagnóstico masivo. Fue lo que sucedió con la llegada de la influenza AH1N1 en 2009. En ese caso, se testean los pacientes más graves.

Pero la presencia del Covid-19 en Uruguay recién fue anunciada el viernes, y los primeros casos de infectados habían ingresado al país a comienzos de marzo. Eso hace suponer que el coronavirus tiene menos de un mes circulando, por más que ya alcanzó cinco departamentos y que puede estar en pacientes asintomáticos.

Entonces, dice el virólogo Rodney Colina, Uruguay “está a tiempo de seguir la estrategia de Corea del Sur”. Este país asiático anunció su primer infectado el mismo día que lo hizo Estados Unidos. Una semana después, Corea llevaba más de 100.000 pruebas realizadas y la Administración de Donald Trump solo 5.000.

Facultad de Ciencias de la Udelar. Foto: Archivo El País
Facultad de Ciencias de la Udelar. Foto: Archivo El País

“Los diagnósticos tempranos tienen dos ventajas: permiten focalizar mejor la irrupción (el aislamiento) social y, a los científicos les facilita los cálculos de la tasa de transmisión del virus”, explica el profesor Colina.

La Organización Mundial de la Salud estimaba, hace dos meses, que cada infectado por coronavirus contagiaba, en promedio, a 2,2 personas. Pero ese guarismo fue corregido al alza y se sitúa en 2,8 (casi tres personas).

Hasta ahora se desconoce cuál es esa tasa en Uruguay. De hecho, el país tuvo un escenario atípico, similar al que había pasado en Corea del Sur con el paciente 31 (que fue a una iglesia y contagió a 1.160 personas). Una señora fue a un casamiento y allí hubo un contagio masivo, haciendo que el crecimiento sea más exponencial.

Ocurre que cuando la tasa de transmisión es mayor a 1, los contagios se parecen a un árbol que se va ramificando y que de cada una de esas ramas salen otras nuevas. En este sentido, si Uruguay no hubiese tomado ninguna medida de mitigación y siguiendo el modelo matemático creado por la científica de Harvard Alison Hill, en dos meses el país tendría más de 12.000 infectados.

Un crecimiento de este tipo, muy similar al que tuvo Italia, haría colapsar el sistema sanitario uruguayo. El presidente de la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva, Luis Núñez, contabilizó 550 camas de terapia intensiva y con respiradores disponibles en el país.

Pero “por suerte el gobierno ha reaccionado a tiempo”, dice el virólogo Colina, y se “han tomado medidas drásticas y necesarias, como la suspensión de clases o el cierre de los shoppings”.

Una vez que pase “la locura” de los primeros diagnósticos, los científicos uruguayos necesitan secuenciar el genoma del coronavirus que circula en Uruguay, explica el virólogo. En España, han descubierto que el virus que allí circula ha sufrido algunas mutaciones respecto al “original” de la ciudad de Wuhan, en China. “Se ha visto que no ha cambiado su capacidad de transmisión y su severidad (la letalidad sigue siendo baja, inferior al 1% de los contagiados en jóvenes y cercano al 3% en adultos mayores), pero sí ha tenido alguna transformación genética”, aseguró Colina.

Para esa secuenciación falta. Por ahora, el foco está en lo diagnósticos y que “el test local se probó con éxito en ensayos de laboratorio con muestras previamente procesadas (que ya se sabía que eran positivas), pero aún falta probar con muestras de pacientes sin procesar. Más adelante habrá que transferirlo a diferentes instituciones de atención médica nacional y garantizar que puedan procesar muestras con esta nueva herramienta”, concluye el comunicado del Pasteur y la UdelaR.

La difícil idea de un antiviral de industria nacional

El laboratorio en el que los científicos uruguayos confirmaron el éxito de su test, tiene una seguridad “nivel II”. Para hallar un antiviral, ese compuesto químico que podría hacer frente a un virus, se necesita una seguridad de “nivel III”. Pero no existe en el país. El primero de este tipo se está construyendo en Salto, bajo el departamento de Virología que comanda el científico Rodney Colina. Sin llegar a esa “pretenciosa” idea de conseguir un fármaco, dice Colina, “hay cosas que Uruguay sí puede hacer”. Una de ellas, comenta, es la expansión de laboratorios de menor seguridad pero que, para la pandemia en curso, facilitarían los diagnósticos. El problema es económico. Un laboratorio de este tipo requiere US$ 150 mil en equipamiento, una misma cantidad en el edificio y luego el pago de los recursos humanos.

Uruguay destina a la investigación y desarrollo menos del 1% del Producto Interno Bruto. En China, donde se está testeando con humanos una vacuna para el coronavirus, la inversión en ciencia supera al 2% del PIB.

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