Sanguinetti: "Todas las catástrofes anunciadas sobre la LUC no se han producido"

Julio María Sanguinetti. Foto: Estefanía Leal.
ESTEFANIA_LEAL

ENTREVISTA

Advirtió que si gana el "SÍ", la Policía sentirá “desprotección” y quedará “desmoralizada”.

A dos semanas del referéndum contra 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración, el expresidente Julio María Sanguinetti participa activamente de la campaña colorada. “No hubo ni caída de Antel, ni gatillo fácil”, señaló convencido de la utilidad de la norma, que según él le otorga herramientas a Luis Lacalle Pou para gobernar.

-Con 86 años está en la calle haciendo campaña, ¿por qué?

-Lo estoy haciendo y es una gran alegría, porque cuando uno siente que hay una causa que lo motiva no hay edad que lo detenga. Lo hago con mucha convicción, porque derogar la ley sería un paso atrás, sería detener algo que está andando. Cualquiera que haya oído con un mínimo de serenidad y objetividad al presidente Luis Lacalle Pou el día que habló en la Asamblea General puede decir falta alguna cosa, pero no hay duda de que es un gobierno que enfrentó dos años de pandemia, y que está andando, y esto es de alguna manera detener ese ritmo, quitarle herramientas.

-¿Se sintió en la obligación de salir a recorrer el país?

-Por supuesto, como socio de la coalición y como ciudadano, porque siento que están en juego muchas cosas, el problema no es izquierda o derecha, sino modernos o antiguos. Por ejemplo, en la educación está en juego el cambio de la gobernanza.

-¿Dónde se juega más el gobierno: en educación o en seguridad?

-Se juega en el conjunto de la ley, en la medida de que se va planteando una especie de plebiscito contra el gobierno. Eso es lo político psicológico, pero lo concreto y específico es que hay dos fenómenos muy importantes que son la seguridad y la educación. En la seguridad se intentó dar una respuesta al debate principal de la elección. Estábamos en una crisis enorme de seguridad, ¡enorme!, habíamos ido de 7.000 a 30.000 rapiñas, y esto evidenciaba una clara crisis de la seguridad. Ni hablemos de lo que era el avance del narcotráfico.

Julio María Sanguinetti. Foto: Estefanía Leal
Julio María Sanguinetti. Foto: Estefanía Leal

-¿Le conforma la gestión del ministro Luis Alberto Heber en Interior?

-Por supuesto, la crítica que hay está vinculada a la LUC, todo lo que hoy haga Heber o no haga Heber desgraciadamente va arrastrar el peso de un debate de la LUC muy tergiversado, en el que no discutimos lo que dice la ley, sino los que se imaginan otros que diría la ley. Por suerte la ley está vigente hace un año y medio, quiere decir que la LUC no es un proyecto, no es una expectativa; es algo cierto que está allí y claramente nos está diciendo que la Policía está actuando con más eficacia. Aparecen más acciones represivas exitosas contra el narcotráfico, aparece una baja de delitos. S podrá decir: ¿cuánto es por la LUC y cuánto es por otras circunstancias?, y es un debate abierto, pero nadie puede discutir que durante 15 años íbamos agregando 5% o 6% de delitos anuales y que eso se empezó a interrumpir con la LUC.

-¿No hay desborde policial como dice el Frente Amplio?

-Los hechos están claros, hubo menos denuncias de abuso policial el año pasado que en 2019. Los propios defensores de oficio dicen que hay 100 casos de abuso de funciones, pero luego dicen que ningún juez les hizo caso, o sea que por alguna causa no prosperaron las denuncias. No estamos en un terreno sólido de acusación y me parece muy grave que se esté constantemente cuestionando a una Policía que está actuando con sacrificio y defendiendo la seguridad de la gente modesta. Acá se habla del gatillo fácil, ¿pero ha habido más muertes en estos últimos 18 meses que en los años del FA? No, y están los números que lo demuestran. Quiere decir que gatillo fácil no hubo, es una presunción desmontada por los hechos; no es opinable.

-¿Si se derogaran los artículos sería un golpe para el gobierno?

-Va a ser un golpe muy fuerte para la ciudadanía, en primer lugar, porque esta Policía va a sufrir una desmoralización, va sentir la desprotección que muchas veces sintieron con algunos ministros anteriores. Van a sentir el menor respaldo de la ley.

-¿La coalición también va a sufrir un golpe político?

-El Uruguay tiene una institucionalidad sólida y una gobernabilidad sólida, sería muy bueno que se mantuviera la ley para la sociedad, para la ciudadanía y para el gobierno. Sería indudablemente un tropezón. ¿Esto quiere decir caída o paralización del gobierno? No, pero el gobierno va a tener menos herramientas institucionales para su labor y para cumplir su programa.

Julio María Sanguinetti. Foto: Francisco Flores.
Julio María Sanguinetti. Foto: Francisco Flores.

-¿Se lo dejaría al presidente de manos atadas?

-Quedaría más limitado en herramientas e instrumentos. Y son varios los temas en cuestión, porque hubo más adopciones que nunca por la LUC y eso es bueno. Con la portabilidad numérica, que fue el primer gran debate y parecía que se venía el mundo abajo cuando aquel sindicalista nos hacía temblar por la televisión anunciando la catástrofe de Antel, resultó que no había ninguna intención siniestra con esto y que a Antel le ha venido bien. Y si a alguien le ha venido mal es a las dos multinacionales. Pero sobre todo quien ya ganó es el ciudadano, por la competencia de las empresas y por estos días vemos a las tres compañías cuidando a los clientes y ofreciendo programas maravillosos. Si volvemos para atrás, van a estar más felices las multinacionales que Antel.

-¿Le puede jugar en contra al gobierno este nuevo sistema para fijar el precio del combustible según el precio de paridad de importación del petróleo?

-Los combustibles son algo difícil en el mundo y hoy es algo crítico, es un hecho notorio que la guerra en Europa ha generado una guerra de petróleo, es un mar de protestas en todo el mundo. Uno apuesta a la racionalidad de la gente, que mire la tele, los titulares de Canadá o Alemania, y vea que en todos lados hay problemas con los precios.

-¿A qué le atribuye que exista un porcentaje alto de indecisos a pocas semanas del referéndum?

-Todo el mundo sabe que es un tópico mío mirar con mucha frialdad y distancia las encuestas, es decir que nunca las he sacralizado. Es algo que la vida me enseñó. Llegué dos veces a la presidencia sin ninguna encuesta que dijera que iba a llegar. A lo sumo una decía que empataba. ¿Eso invalida a las encuestas? No, no las invalida, son tendencias y reflejos. Cuando tenemos un 25% que dice ser indeciso, tenemos una encuesta muy frágil. Son números muy frágiles.

-¿Qué le diría al indeciso?

-Le diría que si hay un gobierno que -muy bien, bien, o menos bien- está andando con un programa con resultados, que está gobernando en situaciones excepcionales con solvencia. No tiene sentido anticipar un juzgamiento y generar la pérdida de herramientas fundamentales de trabajo cuando restan tres años de gestión. Todas las catástrofes anunciadas, desde el gatillo fácil hasta la caída de Antel, no se han producido.

-En su gobierno hubo una consulta popular en 1989 y no se hizo una cadena nacional. ¿Le parece adecuado que el presidente Luis Lacalle Pou la utilice?

-En aquel momento defendí el derecho y deber del presidente, como colegislador, a defender sus actos. El presidente no es un buda silencioso que mira a la distancia los acontecimientos cuando él es protagonista. Participa como titular de la iniciativa y como promulgador de la ley, así que imaginarse que no pueda participar es absurdo. Con los antecedentes constitucionales, además...

Julio María Sanguinetti y Guido Manini Rios en lanzamiento de campaña por el NO. Foto: Leonardo Mainé
Julio María Sanguinetti y Guido Manini Rios en lanzamiento de campaña por el NO. Foto: Leonardo Mainé

-¿Cuáles son esos antecedentes?

-En 1830 no había prohibición, en las posteriores hubo prohibición, pero la que se le impone al presidente es distinta que a los directores de entes autónomos que no pueden hacer nada salvo votar. El presidente no puede firmar manifiestos del partido, integrar gobiernos partidarios ni participar en la propaganda electoral. El doctor (Joaquín) Secco Illa explicó el sentido de la norma y refería a la política electoral, a patrocinar una lista, y no a discutir los grandes temas de gobierno en los que el presidente estaba involucrado. Constitucionalmente para mí no hay debate. La cadena no la planteó el gobierno, lo planteó la oposición, porque dijeron que ellos querían usarla. Puede haber dos o no haber ninguna, lo que sí me parece gracioso es que cuando el presidente insinuó que de pronto en lugar de cadena hacía una conferencia de prensa, poco menos que se lo agravió.

-¿Le gustaría debatir con el expresidente José Mujica sobre la LUC?

-Ni me gustaría ni me disgustaría. Con mi colega Mujica en los últimos tiempos hemos hecho una contribución republicana que ha sido la de demostrar que personas que pensamos distinto y tenemos estilos distintos, podemos convivir y por eso nos fuimos juntos del Senado. Por eso mismo hemos dado entrevistas conjuntas y creo que es una contribución desde ese punto de vista. Los debates en un momento de campaña son ganar o perder y he tenido 150 en mi vida. La gente mira eso: quién ganó y quién perdió. En el caso de dos viejos presidentes, o hacemos una charla amable y quedamos como dos parroquianos de café que se juntan a filosofar sobre el mundo, o nos enzarzamos en un debate fuerte y duro sobre el pasado de él y el mío. Y así no estamos contribuyendo a lo que creo que hemos estado construyendo. La democracia es el límite de los disensos, por eso mismo no me parece que sea lo mejor debatir con él. 

-¿Qué opinión le merece la gestión del canciller Francisco Bustillo, y el episodio con la OEA al no adherir a una condena a Rusia por la invasión a Ucrania?

-Creo que es un viejo diplomático que está realizando una Cancillería correcta. Yo lo critiqué cuando pasó algo similar, con un voto sobre Israel, y se reconoció que era un error y se hicieron las correcciones. Este último episodio fue parecido, pero diría menor, en cuanto que no había dudas de la posición del gobierno porque la dijo el presidente. Son errores que pueden ocurrir en toda administración.

-¿No es desprolijo que un presidente tenga que salir a enmendar lo que hace un canciller?

-Son errores y ninguno es insubsanable. No se pueden magnificar porque no han generado daños insalvables.

José Mujica y Julio María Sanguinetti dejaron juntos sus bancas en el Senado. Foto: Leonardo Mainé.
José Mujica y Julio María Sanguinetti dejaron juntos sus bancas en el Senado. Foto: Leonardo Mainé.

-¿El canciller Bustillo se debería mantener en el cargo?

-Eso lo tiene que definir el presidente, no es un tema de opinión. Hoy están todos opinando, los primeros son los colegas periodistas. Es el ruido natural de todas estas cosas.

-Cuando el presidente vetó la ley forestal, usted habló de “ruidos internos serios” dentro de la coalición. ¿Cuál es el balance que hace de estos dos años de gobierno?

-La gestión, tal cual la definió el presidente, muestra un gobierno andando y eso es la coalición. Que dentro de la coalición hubo diferencias: las hubo, las hay y las va a seguir habiendo en muchas cosas, porque somos partidos diversos y respondemos a tradiciones distintas. En lo que estamos coincidiendo es en los aspectos del compromiso de gobierno, en la institucionalidad democrática y en el republicanismo laico.

-¿El perfil que marca Cabildo Abierto dentro de la coalición dificulta el funcionamiento?

-Hemos tenido diferencias importantes con Cabildo en asuntos esenciales como la forestación, que es un cambio estructural que el país tuvo en los últimos años de nuestra primera presidencia, lo cual no quiere decir que no mantengamos un diálogo constructivo en las concordancias. Tratamos de procesar todo lo más posible dentro de la coalición, esa es nuestra posición, no solo de ser leales con el gobierno sino ser lo más cuidadosos desde el punto de vista del procesamiento de diferencias.

-¿Alguna vez habló con Ernesto Talvi después que decidió dejar la política?

-No.

-¿Le preocupa que el Partido Colorado hoy no tenga instalado a un candidato para el año 2024?

-Naturalmente que sí, porque uno preferiría que hubiera candidatos perfilados. En estos días tengo una enorme alegría y satisfacción, porque es un partido que perdió su cabeza y hoy, pasado ese accidente político, tiene el brío, brilla en este referéndum con publicidad en los canales, con publicidad callejera y acción constante de actos.

-¿Le gustaría que volviera al ruedo como candidato Pedro Bordaberry?

-Bordaberry es una gran figura nacional, lo demostró como ministro y legislador. Lamenté mucho cuando abandonó el Senado en un momento de prestigio muy bien ganado. Que volviera a la actividad sería deseable para el partido y el país.

-¿Ha hablado con él?

-Cada tanto hablo con mucho gusto, tenemos una buena amistad.

-Lo defraudó en su gestión el exministro de Turismo Germán Cardoso?

-No, creo que lo acusaron a partir de lo que nació de un diferendo interno. Los hechos que se señalaron los investiga una comisión investigadora que no encontró apariencia delictiva y ahora aparece una presunta ampliación de la denuncia que es una repetición exacta de lo que se investigó. Es un intento de presión a la Justicia por la vía mediática.

Conferencia de prensa de Germán Cardoso y Julio María Sanguinetti. Foto: Marcelo Bonjour
Conferencia de prensa de Germán Cardoso y Julio María Sanguinetti. Foto: Marcelo Bonjour

“Debatir por un tuit no es normal”

-¿Le preocupa el clima en el Parlamento entre el oficialismo y la oposición a pocos días del referéndum?

-Fui años parlamentario de modo que conozco lo qué es el debate y viví tiempos donde los debates eran tremendamente enconados porque estábamos en un país con un movimiento armado que pretendía destruir la institucionalidad democrática. Después de eso pocos debates me quitan el sueño. Son chisporroteos obvios, lo que no es normal es el nuevo debate por un tuit sintético sin matices, blanco o negro, y se responde instantáneamente como si fuera un juego de ruleta.

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