La Junta de Montevideo aprobó los pliegos para concesionar el exparador Kibón y el viejo Forte di Makalle

La IMM busca recuperar dos edificios emblemáticos que hoy tienen un uso limitado o permanecen abandonados. Las concesiones serán por 10 y 20 años, respectivamente.

Parador Kibon
Vista aérea del Parador Kibon sobre la rambla de Pocitos en la ciudad de Montevideo.
Foto: Leonardo Mainé/Archivo El País.

La Junta Departamental de Montevideo aprobó los pliegos de condiciones para que la Intendencia de Montevideo (IMM) licite la explotación comercial del exparador Kibón, en la rambla de Pocitos, y del antiguo Forte di Makalle, en el Parque Rodó. Los llamados apuntan a recuperar dos espacios que pertenecen a la comuna, pero que atraviesan realidades diferentes: mientras Kibón tiene un uso esporádico para eventos, el Forte di Makalle acumula años de abandono y requiere obras para su recuperación.

Las condiciones establecen concesiones por 10 años para el exparador Kibón y por 20 años para el Forte di Makalle. En ambos casos, los privados deberán abonar un canon fijo anual y otro variable, calculado como un porcentaje de los ingresos que genere la actividad comercial.

Kibón: una concesión por 10 años y un canon de casi $ 5 millones anuales

El pliego aprobado para el exparador Kibón, ubicado sobre la rambla Charles De Gaulle, en la zona de playa Pocitos, establece un canon fijo anual de al menos 750.000 unidades indexadas (UI), equivalente a unos $ 5 millones según la cotización utilizada por la Intendencia al elaborar las condiciones.

A ese monto se sumará un canon variable de al menos el 5% de los ingresos mensuales que genere el negocio. Durante el período comprendido entre la entrega del predio y el comienzo de la explotación comercial, la empresa adjudicataria deberá pagar la mitad del canon fijo; una vez que inicie la actividad, abonará el monto completo.

La comuna no establece un único destino comercial para el edificio, sino que habilita a los oferentes a presentar propuestas que deberán ser evaluadas por la Intendencia. El objetivo es que el lugar tenga un perfil multipropósito, aunque se excluyen los usos residenciales, hoteleros, de supermercado y las actividades vinculadas a juegos de azar.

Parador Kibon vacio
Parador Kibon ubicado en la rambla de Pocitos de Montevideo.
Foto: Leonardo Mainé/Archivo El País.

El edificio tiene una superficie de unos 1.900 metros cuadrados y conserva su característica estructura circular y su cúpula. La empresa que resulte adjudicataria deberá mantenerlo en buenas condiciones, pero no podrá ampliar el área cerrada y las modificaciones interiores estarán sujetas a restricciones.

La nueva concesión busca revertir una situación que se arrastra desde 2020, cuando se rescindió el contrato con la anterior adjudicataria. Desde entonces, el espacio se ha utilizado de forma puntual para eventos, mientras la Intendencia ha debido afrontar gastos de mantenimiento con ingresos limitados.

Según datos informados por El País a partir de una respuesta a un pedido de informes del edil nacionalista Gonzalo Gómez, en 2024 la comuna gastó más de $ 5,2 millones en el edificio y recaudó unos $ 130.000. Durante el primer semestre de 2025, los gastos superaron los $ 1,2 millones y los ingresos rondaron los $ 365.000.

Forte di Makalle: obras de recuperación y concesión por 20 años

El segundo llamado corresponde al antiguo restaurante Forte di Makalle, situado en el Parque Rodó, en la intersección de la avenida José G. Requena García y la rambla Wilson. El edificio, que supo ser un punto gastronómico emblemático de la zona, lleva décadas en estado de abandono.

A diferencia de Kibón, el predio requiere una intervención de mayor porte. La empresa que gane la licitación deberá presentar una propuesta arquitectónica y urbanística que contemple la recuperación del lugar, el acondicionamiento de las áreas libres y las obras necesarias para desarrollar el proyecto, que incluso podrán incluir demoliciones.

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

La concesión tendrá una duración de 20 años. Como contrapartida, el adjudicatario deberá pagar un canon fijo anual de al menos 593.000 UI, equivalente a unos $ 3,9 millones según los valores utilizados en la propuesta, además de un canon variable de al menos el 5% de los ingresos mensuales una vez que comience la explotación.

El destino comercial será abierto, pero deberá ser compatible con los fines recreativos y turísticos del parque. La Intendencia busca que el espacio tenga un carácter multipropósito, con la posibilidad de combinar propuestas gastronómicas, turísticas y comerciales con espectáculos musicales, artísticos y culturales.

El pliego también establece que, si las actividades propuestas son principalmente nocturnas, el proyecto deberá incluir una actividad abierta al público durante al menos ocho horas diarias y seis días a la semana. La intención es evitar que el predio permanezca cerrado durante el día pese a estar ubicado dentro de un parque público.

Foto de enero de 1924: Circo Sarrasani y restaurant Forte di Makalle a la derecha. Esquina de Rambla Wilson y calle José Requena y García.
Foto de enero de 1924: Circo Sarrasani y restaurant Forte di Makalle a la derecha. Esquina de Rambla Wilson y calle José Requena y García.
Intendencia de Montevideo / CdF

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