Recuperar el viejo Forte di Makalle: las condiciones de la IMM para explotar el local abandonado en Parque Rodó

El departamento de Desarrollo Económico preparó el pliego para una nueva licitación; en 2014 una empresa había ganado la concesión, pero nunca hizo obras.

Reproducción de copia fotográfica. Sin fecha. Se ve el antiguo Restaurante Forte Makalle en al esquina de la actual Avenida Sarmiento y calle José Requena García en el Parque Rodó
Reproducción de copia fotográfica. Sin fecha. Se ve el antiguo Restaurante Forte Makalle en al esquina de la actual Avenida Sarmiento y calle José Requena García en el Parque Rodó
Intendencia de Montevideo / CdF

La Intendencia de Montevideo (IMM) quiere transformar las ruinas de un viejo restaurante del Parque Rodó en un edificio “multipropósito” que le permita ingresar millones de pesos al año.

Se trata del local del viejo Forte di Makalle: un restaurante que abrió hace más de 100 años, que supo ser emblemático de la zona y que acumula décadas y décadas de abandono.

El departamento de Desarrollo Económico de la comuna, liderado por Camilo Benítez, envió a la Junta Departamental capitalina el pliego para una nueva licitación.

La empresa ganadora deberá reformar el local, que está derrumbado, y pagar a la intendencia un canon fijo de casi $ 4 millones anuales y uno variable dependiendo de sus ingresos. A cambio lo podrá explotar por 20 años, según las condiciones a las que accedió El País.

A la hora de elegir la empresa ganadora, la comuna atribuirá a cada oferta un puntaje de hasta 100 puntos. De ese total, 45 puntos corresponderán a la propuesta arquitectónica y urbanística, 40 al canon fijo y diez al variable (puntuarán más alto los privados que propongan pagar más dinero) y cinco puntos respecto a la experiencia que tenga la empresa en el rubro propuesto.

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

Las condiciones de la IMM

El pliego deja abierto el destino comercial que los privados le quieran dar al espacio de 2.295 metros cuadrados (m2) en la intersección de la Avenida José G. Requena García y Rambla Wilson. Sin embargo, marca algunos límites. 

No se acepta que se le dé uso residencial, de hotelería, de supermercado, de juegos de azar o simplemente lo que a juicio de la IMM “no armonice con los fines recreativos y turísticos del parque”.

La comuna también dice que es de su interés que el espacio tenga un “carácter multipropósito”. “Los espectáculos musicales (bailables o no) y otros espectáculos artísticos y culturales podrán coexistir, dada la generosidad del área propuesta, con otros usos (gastronómicos, turísticos, comerciales, etc.)”, dice el pliego.

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

También advierte que si las actividades propuestas son “principalmente nocturnas”, el local no podrá permanecer durante el día como ”un espacio cerrado e introvertido enclavado en un parque público”. Por lo tanto, cada oferente incluirá en su propuesta una actividad abierta al público un mínimo de ocho horas diarias, por lo menos seis días a la semana.

La empresa ganadora de la licitación podrá ceder la concesión o arrendar parcialmente a terceros el espacio, siempre con el aval de la comuna. Además, una vez transcurridos diez años de la concesión y con las obligaciones al día, podrá devolver el local.

Por su parte, la intendencia se reserva la posibilidad de usar el local, sin costo, hasta cinco días al año.

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

Reconstruir el local destruido

La intendencia entregará el predio en las condiciones actuales y el nuevo concesionario deberá “adaptarlo con obras a sus requerimientos”, incluso haciendo demoliciones.

“Los oferentes deberán contemplar en su propuesta el acondicionamiento de las áreas libres, así como la realización de obras de nueva planta, quedando a consideración de la IM, de acuerdo al proyecto presentado, su aceptación o rechazo”, dice el pliego.

La propuesta “arquitectónica y urbanística” será un aspecto clave que la intendencia tendrá en cuenta a la hora de elegir a la empresa ganadora.

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

También, los oferentes deberán incluir un plan de negocios que “sustente la viabilidad económica y operativa de la propuesta” y tendrán que demostrar su “capacidad financiera” para afrontar la inversión que planteen.

Además, deberán dejar garantías, tanto a la hora de presentarse al llamado, como una vez que ganen.

Por otro lado, la empresa deberá pagar un canon fijo “igual o mayor”, dependiendo de la oferta, de 593 mil unidades indexadas (UI) al año. Con el valor actual de la UI, eso se traduce en $ 3.9 millones. 

Además, una vez que comience la explotación se deberá pagar otro canon: un porcentaje igual o superior al 5% de los ingresos mensuales.

La intendencia creará una comisión de seguimiento que evaluará que se cumplan las contrapartidas y las obligaciones que marca el pliego, así como el resto de normativas vigentes. En el caso de constatarse incumplimientos, sugerirá sanciones. Dependiendo de la gravedad o de la reincidencia, se podrá revocar la adjudicación. 

Interior del antiguo Forte di Makalle en un predio que está abandonado hace muchos años y que pertenece a la Intendencia de Montevideo
Mateo Piaggio

Que no pase lo mismo

El edil nacionalista Gonzalo Gómez destacó la decisión de recuperar el edificio abandonado, pero advirtió sobre posibles problemas en el pliego.

“Esperemos que esto no sea nuevamente un plan frustrado como fue el del año 2014, que desde esa fecha estuvo parado todo el proceso de inversión futura”, dijo a El País.

En 2014, la intendencia dio por ganadora a la empresa Fresca Flor, que proponía una inversión de $ 58 millones para transformar el predio. Sin embargo, nunca comenzó las obras y la intendencia le rescindió el contrato en 2020.

“Esperemos que se hagan los ajustes necesarios para exigirle al que gane la licitación que comience las obras cuanto antes”, dijo Gómez.

Pero más allá de solicitar el control exhaustivo sobre el privado que gane la licitación, el edil señaló también que las condiciones del pliego pueden ser difíciles de afrontar.

El edil blanco Gonzalo Gómez en una sesión de la Junta Departamental de Montevideo
El edil blanco Gonzalo Gómez en una sesión de la Junta Departamental de Montevideo
Cuenta de X de Gonzalo Gómez

Gómez consideró que el canon fijo, de casi $ 4 millones anuales, es “bastante elevado” considerando que el edificio “está en total estado de abandono”.

En comparación, el pliego para explotar el Parador Kibón, local al que apenas se le deben hacer algunos ajustes, establece un canon fijo de casi $ 5 millones al año.

Es la misma línea, el edil blanco dijo que “habría que dar algún incentivo al privado” por lo menos en los primeros años, para que pueda hacer la inversión necesaria.

“Así no se comete el mismo error que en 2014, que la licitación se adjudicó y no tuvo ningún fin”, cerró.

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