Interna entre Perrone y Manini se agudiza mientras Cabildo Abierto prepara documento para negociar con el FA

Declaraciones del diputado sobre la nueva "agenda" que debería tener este partido generaron malestar y reclamos en la Asamblea General de la fuerza política; dirigentes no compartieron que el tema "exclusivo" de este partido fuera la defensa de las Fuerzas Armadas.

Guido Manini Ríos y Álvaro Perrone.
Guido Manini Ríos y Álvaro Perrone.
Foto: Leonardo Maine.

A medida que pasan los días, y la Coalición Republicana mantiene su postura ya definida el 9 de julio de no dar ningún voto para que la Rendición de Cuentas sea aprobada en general, al Frente Amplio se le hace cada vez más evidente que la posibilidad de éxito de esta ley reside en el apoyo que pueda darle Cabildo Abierto. Las señales de apertura en este sentido existieron —Guido Manini Ríos, líder de este partido, ya dijo que "en principio" el apoyo será dado— y los mensajes han apuntado a ya ir identificando qué aspectos del proyecto presupuestal son "mejorables" a los ojos de los cabildantes como para llevar a buen puerto las conversaciones.

Sin embargo, y como ya informó El País este lunes, el escenario parlamentario ya de por sí complejo para el oficialismo debido a la falta de mayorías propias en Diputados lo es también en función de la "fragmentación" partidaria y sectorial que se ve en las distintas bancadas —en varios casos con más de un vocero por fuerza política—, lo que hace más complicado el momento de definir interlocutores para las negociaciones por los diversos temas.

Esto, de hecho, suele obligar al gobierno a entablar diálogo, en simultáneo, con más de un referente por sector o fuerza política, situación que se da con particular nitidez en el caso de Cabildo Abierto. Porque este partido tiene a dos representantes de alto perfil que en los últimos días —según quedó claro en más de una declaración— mostraron opiniones contrapuestas sobre la dirección que deben asumir los cabildantes, y que llegaron a tratarse este fin de semana en su primera Asamblea Federal.

Perrone dejó establecido en los últimos días —concretamente el domingo 12— que si bien el líder era Manini, los que "votaban" eran los dos representantes parlamentarios —él y la diputada Silvana Pérez Bonavita—, y que la agenda de preocupaciones políticas debía renovarse: que no podía ser, por ejemplo, que los cabildantes estuvieran "peleando por temas para las Fuerzas Armadas" como característica esencial. Que el partido debía "cambiar un poco el chip" y "empezar a plantear otros temas".

Esto generó planteamientos por parte de dirigentes cabildantes en el encuentro partidario del sábado; surgieron voces que criticaron la actitud de Perrone y algunas de sus últimas opiniones, especialmente la vinculada a un necesario distanciamiento a futuro de los reclamos —que Cabildo, hasta ahora, ha hecho propio y usado como moneda de negociación— de las Fuerzas Armadas.

Hubo incluso solicitudes para que el diputado, que no es congresista, tomara la palabra y "clarificara" sus dichos, señalaron participantes de la reunión. Perrone se negó, entre otras razones, para no profundizar la tensión ya generada por las discrepancias con sus dichos, ya que su postura se mantiene firme.

El exsenador Guillermo Domenech —y también expresidente de esta fuerza política— dijo a El País que algunos reclamos —que en sus palabras fueron "pedidos de explicación"— apuntaron a marcar que "lo cierto es que Cabildo Abierto no se ocupó exclusivamente de los militares", y que su actuación política se ha caracterizado también por defender "a los deudores o denunciar el avance forestal, temas que no tienen nada que ver" con las Fuerzas Armadas.

"Quedó todo bien, yo hablé con Perrone, incluso", matizó Domenech, hoy defensor de que su partido "termine con las divisiones" internas, así se produzcan a nivel electoral, para fortalecer la unidad.

"Cabildo es un partido político, no un partido militar. Se ha ocupado de los temas militares y generales importantes; creo que tenemos que estar en todos los asuntos importantes, no somos la representación de un sector de la sociedad, sino que pretendemos serlo de todos los sectores y contemplar los intereses generales", razonó.

Manini Ríos fue consultado sobre este episodio en el programa de En Clave País de este lunes, y respondió que no llamaría "quejas" a lo expresado por algunos dirigentes molestos con Perrone. "Hubo mención de que había algunos mensajes que generaban alguna confusión en la gente, pero no pasó de esa mención", concedió el general retirado.

"El clima fue de unidad. Estuvieron presentes los dos diputados. No se puede magnificar", dijo el presidente de los cabildantes, que también aceptó que era "clarísimo" que su función era distinta a la del diputado, por no tener una bancada en el Parlamento. Sin embargo, y en línea con lo manifestado en la asamblea, apuntó que Perrone "no está viendo que la agenda de Cabildo Abierto es recontraamplísima", ya que "los grandes temas de Cabildo Abierto no son las Fuerzas Armadas".

"No descuidamos las Fuerzas Armadas porque están permanentemente dejadas de lado y necesitan que se les ponga el foco en muchas situaciones, pero no es el tema central de Cabildo Abierto", insistió.

Hacia la Rendición

Ahora bien, una pregunta que se ha instalado en los corredores del Parlamento tiene que ver, precisamente, con cómo impacta en las negociaciones con el gobierno el hecho de que Cabildo muestre que hoy tiene como referentes de primera línea a dos figuras que no se muestran necesariamente coincidentes.

El debate interno sobre las prioridades de este partido tiene particular relevancia para el oficialismo, atento a cómo estas se van a traducir en las exigencias sobre la Rendición de Cuentas.

Aunque no han adelantado detalles, sí comunicaron públicamente —siguiendo los planteos de Manini de este lunes— que se entiende que se está ante una oportunidad de "reducir el peso" del Estado, y que el incremento de las transferencias para la primera infancia es insuficiente. También avisó Manini que no comparte la eliminación de las contraprestaciones —solo se quitaría el 20% de las partidas—, que obligan a los beneficiarios a enviar a los menores a centros educativos y de salud.

Una cosa es cierta. Manini encabeza la redacción de un documento con planteos específicos para ser presentado en los próximos días al presidente Yamandú Orsi, y que, entre otros puntos, planteará el "achique" del Estado para así generar los recursos extra que puedan destinarse a dar un aumento superior al propuesto por el Ejecutivo para las transferencias.

Y una segunda cosa también es cierta: Perrone, dijeron fuentes de su entorno, hasta el momento no ha tenido ninguna participación en la construcción de este documento.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar