El presidente de la República, Yamandú Orsi, participó este miércoles del acto de colocación de la piedra fundamental de la nueva planta potabilizadora de Aguas Corrientes, en el departamento de Canelones.
A poco de iniciar su gobierno Orsi resolvió la renegociación del proyecto Neptuno, aprobado al final de la administración de Luis Lacalle Pou, que preveía la instalación de una planta potabilizadora en las costas de Arazatí (San José), tomando agua del Río de la Plata. El nuevo plan, en acuerdo con el consorcio Aguas de Montevideo (Berkes, Saceem, Ciemsa y FAST), al que se le adjudicó el proyecto Neptuno, supuso cambiar de lugar la planta y sumar otras obras para reforzar el abastecimiento en la zona metropolitana.
Tras recibir en agosto la autorización ambiental previa (AAP) del Ministerio de Ambiente, este miércoles, en un acto encabezado por el presidente de OSE, Pablo Ferreri, se colocó la piedra fundamental para la construcción que estará ubicada al costado de la histórica planta potabilizadora de esa localidad canaria.
"Un país chico que cuando se trata de lo esencial piensa en grande", dijo Orsi
Orsi, en su discurso, hizo un recorrido histórico de cómo el agua potable llegó a ser pública y señaló que tanto este servicio como el de saneamiento son un "derecho humano fundamental" según la Constitución de la República. Describió entonces a Uruguay como "un país chico que cuando se trata de lo esencial piensa en grande".
Pero "la tradición no alcanza si no se la sostiene con obras" y "eso lo aprendimos de la peor manera", lamentó. "Todos recordamos el 2023, Paso Severino casi seco, casi vacío. Recordamos el agua salada que empezó a salir de nuestras canillas. Fue la primera vez en generaciones que el área metropolitana sintió que el agua podía faltar", expresó el mandatario.
Aquella fue "una lección que no podemos olvidar" y, según dijo, la paradoja es que "el agua no se improvisa". "La seguridad hídrica se construye con años de anticipación, planificación, inversiones y decisiones que trasciendan a un gobierno", continuó.
US$ 215 millones de inversión en una obra que incluye la planta, cañerías y bombeo
Se trata de una obra para tener 200.000 metros cúbicos por día, "aproximadamente un tercio de lo que hoy consume toda el área metropolitana". Pero no se distribuirá únicamente en el área metropolitana ya que, por ejemplo, llegará a la ciudad de Canelones, que está por fuera de esa zona.
La inversión total es "del orden de los US$ 215 millones" pero no se hará solo la planta sino "una nueva toma, bombeo, tuberías, planta de tratamiento, bombeo de agua tratada y conexión con todo el sistema", además de "una nueva subestación eléctrica de 150 kilovoltios". También se buscará la "rehabilitación de instalaciones que ya tienen muchos años" y se instalará un "sistema de desinfección más moderno que mejora la calidad del agua que llega a cada casa". Orsi aseveró que se estiman 24 meses de construcción y "seis meses de puesta en marcha".
"Es bueno reconocer que este proyecto nace de una iniciativa del gobierno anterior. Si bien compartimos el objetivo, tuvimos diferencias sobre el camino. Lo que hicimos fue revisar, dialogar y renegociar", dijo Orsi, quien más adelante agregó: "Mantuvimos la meta de sumar esos 200.000 metros cúbicos diarios pero concentramos las obras donde el sistema tiene su corazón y a un costo menor para el país".
Finalmente Orsi aclaró que esta "es una pieza de algo más grande" porque "OSE está llevando el plan de inversiones más importante de su historia" no solo en agua potable sino en saneamiento.
"En 2023 tuvimos miedo", expresó, y luego destacó: "Un país que aprendió, un país que no espera a la próxima sequía para actuar, que construye obras que van a durar más que cualquiera de nosotros y cumple con ellas lo que escribió en su Constitución".