A poco de iniciar su gobierno el presidente Yamandú Orsi resolvió la renegociación del proyecto Neptuno, aprobado al final de la administración de Luis Lacalle Pou, que preveía la instalación de una planta potabilizadora en las costas de Arazatí (San José) —tomando agua del Río de la Plata. En filas del Frente Amplio la iniciativa del anterior gobierno había generado marcadas críticas.
El nuevo plan del gobierno, en acuerdo con el consorcio Aguas de Montevideo (Berkes, Saceem, Ciemsa y FAST), al que se le adjudicó el proyecto Neptuno, supuso cambiar de lugar la planta potabilizadora, y sumar otras obras, para reforzar el abastecimiento en la zona metropolitana.
Tras recibir en agosto la autorización ambiental previa (AAP) del Ministerio de Ambiente, este miércoles al mediodía, en un acto que encabezará el presidente de OSE, Pablo Ferreri, se colocará la piedra fundamental para la construcción de una nueva planta de tratamiento de agua potable (PTAP) de Aguas Corrientes, que estará ubicada al costado de la histórica planta potabilizadora de esa localidad canaria.
“Es un paso importante porque estas obras, junto a otras que estamos impulsando, configurarán un sistema que permitirá mejorar el suministro de agua potable en el área metropolitana”, dijo Ferreri a El País, en referencia a la reconfiguración de las obras previstas por el gobierno pasado.
"Estas obras son fruto de las negociaciones del proyecto Neptuno, que como dijimos siempre, tenía un espíritu que compartimos que es mejorar el abastecimiento, pero que también planteamos que había aspectos que había que modificar", agregó sobre la renegociación, que fue observada por el Tribunal de Cuentas (TCR).
Las obras de la nueva planta de potabilización, que aportará hasta 200.000 metros cúbicos (m3) al sistema metropolitano, un tercio del consumo actual, tomando agua bruta del río Santa Lucía, tendrán un plazo estimado de 30 meses —24 meses de ejecución y seis meses de puesta en marcha—, e involucrará hasta unos 400 puestos de trabajo.
La nueva planta en Aguas Corrientes será la obra central del Proyecto de Ampliación del Sistema Metropolitano (ASM), como bautizó el gobierno al anterior proyecto Neptuno. Supondrá una inversión prevista de unos US$ 212 millones. OSE realizará un pago por disponibilidad de la obra, de unos US$ 40 millones al año, por 17 años y medio, lo que sumará un total de US$ 700 millones en total.
La planta actual de Aguas Corrientes produce un promedio de 600.000 m3 por día, con una capacidad máxima de 700.000 m3. El consumo máximo estimado para 2045 será de 840.000 m3 por día para el área metropolitana (Montevideo, Canelones, Ciudad de la Costa, La Paz, Las Piedras, Progreso y zonas aledañas), que concentra 1.7 millones de habitantes.
Tras la colocación de la piedra fundamental, comenzarán las obras de la nueva planta, que incorporará un proceso moderno de desinfección mediante ozonización, que mejorará la calidad del agua tratada. Se ejecutarán en terrenos de OSE ubicados en una zona “elevada” y sin “riesgos de inundación”, según informó la estatal.
El proyecto además contará con una nueva toma de agua en el río Santa Lucía, así como una estación de bombeo y una tubería para conducir el agua bruta hasta la planta potabilizadora, una estación de bombeo de agua tratada.
También incluirá la tubería de conducción y las interconexiones con el Sistema Metropolitana, una planta para tratar y deshidratar los lodos generados y un sitio para su disposición final, una nueva subestación eléctrica de 150 kilovoltios en Aguas Corrientes, y obras de ampliación y rehabilitación en las instalaciones actuales.
Otra obra incluida en el proyecto ASM será la instalación, en paralelo a la nueva planta, de una séptima línea de bombeo, con la que se busca aliviar la quinta línea de bombeo. Tendrá unos 60 kilómetros de extensión, que comenzará en la nueva planta de Aguas Corrientes y llegará hasta la conexión con la red existente en la ruta 8, a la altura de Pando.
Con un caudal máximo de 4.800 m3 por hora, reforzará el suministro para Las Piedras, Mendoza, Progreso, Toledo, Suárez, Pando, Barros Blancos y otras localidades vinculadas a las rutas 6, 8, 74 y 84. Y también mejoras en Piedras Blancas y Ciudad de la Costa por liberar la quinta línea de bombeo. La construcción está previsto que comience a finales de este año y lleve entre 24 y 30 meses.
El Proyecto ASM también comprende otras obras como la rehabilitación civil y electromecánica del recalque de la cuarta línea de bombeo, y se instalarán nuevas troncales y tuberías de distribución vinculadas al recalque de Unión.
En articulación con el Proyecto ASM, OSE trabaja para adjudicar y comenzar las obras en 2027 de una nueva represa en Casupá (Florida), para ampliar las reservas de agua potable frente a sequías severas como la del 2023, con una inversión de US$ 130 millones. Casupá se complementará con las reservas de Paso Severino y Canelón Grande.
OSE además busca la construcción de una planta y una represa en Solís Chico, por una inversión de US$ 45 millones, para abastecer el este de la Costa de Oro y llevar, además, la red a balnearios como Jaureguiberry, que actualmente reciben agua potable en camiones.