"Esta planta es necesaria": OSE firmó contrato del Proyecto Neptuno, tras observación del TCR y críticas políticas

Está previsto que a mitad de año comiencen las obras de una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes, y una nueva línea de bombeo, las que se extenderán por unos 30 meses.

Alejandro Ruibal, al frente del consorcio privado, y Pablo Ferreri, presidente de OSE, este jueves en la firma del nuevo contrato del Proyecto Neptuno.
Alejandro Ruibal, al frente del consorcio privado, y Pablo Ferreri, presidente de OSE, este jueves en la firma del nuevo contrato del Proyecto Neptuno.
Foto: Leonardo Mainé.

Autoridades de OSE firmaron este jueves el contrato renegociado del Proyecto Neptuno, ahora rebautizado como Proyecto Infraestructura de Aguas Metropolitana, con el consorcio Aguas de Montevideo, integrado por las empresas Berkes, Saceem, Ciemsa y FAST.

Con este paso, se pondrá en marcha la construcción de una nueva planta potabilizadora, una nueva línea de bombeo, entre otras obras, que supondrán un pago estatal de US$ 40 millones anuales, por 17 años y medio, lo que sumará unos US$ 700 millones en total. Con la renegociación disminuyó un tercio la inversión, lo que implicó una baja de US$ 10 millones al año.

La planta potabilizadora, que iba a estar en Arazatí tomando agua del Río de la Plata, pasará a estar junto a Aguas Corrientes, con abastecimiento del Río Santa Lucía, y producirá hasta 200.000 metros cúbicos (m3) diarios, la tercera parte del consumo del área metropolitana, previendo un mayor consumo (850.000 m3) a 2045.

El proyecto incluye además la instalación de una estación de bombeo de agua tratada, que permitirá impulsar el suministro hacia el área metropolitana, y la construcción de una planta de tratamiento y disposición final de lodos generados en la potabilización.

También se construirá la séptima línea de bombeo, de 51,6 kilómetros, que reforzará directamente el abastecimiento en zonas como Ruta 8, Barros Blancos, Toledo, Suárez y Pando, y aliviará la carga operativa en la quinta línea de bombeo en meses de mayor demanda.

El representante del consorcio, Alejandro Ruibal, dijo a El País que se va a construir la “misma” planta prevista en las costas de San José, pero en Aguas Corrientes, “a pedido” del nuevo gobierno, y que se sumará una nueva cañería para trasladar el agua tratada.

“Era necesario hacer una planta de última generación que mejore la capacidad que tiene OSE de potabilizar agua y mejore su calidad”, dijo Ruibal. La nueva obra contará con tecnología de interozonización, que permitirá usar menos cloro, lo que ayudará a bajar el nivel de trihalometanos, que están por encima del límite nacional, tal como informó El País.

“Nosotros ahora vamos a asegurar la calidad del agua, la cantidad del agua quedó en cancha de OSE, que tendrá que ver qué combinación de alternativas usa”, indicó el empresario, tras ser consultado sobre si no se corre el riesgo de depender de una sola fuente de agua (Santa Lucía).

Ruibal dijo antes en rueda de prensa —en la que no participaron autoridades de OSE— que tras los permisos ambientales prevén “implantarse” en la zona en el mes de mayo, para comenzar las obras a mitad de año, que se extenderán por unos 30 meses. Se habilitarán 1.000 puestos en la construcción, y unos 50 trabajarán fijo. “Esta planta es necesaria”, insistió, y también marcó que no habrá afectación en Aguas Corrientes durante esta obra.

Representantes del consorcio Aguas de Montevideo y de jerarcas de OSE en la firma del nuevo contrato del Proyecto Neptuno.
Representantes del consorcio Aguas de Montevideo y de jerarcas de OSE en la firma del nuevo contrato del Proyecto Neptuno.
Foto: Leonardo Mainé.

El proyecto Neptuno quedó envuelto en la polémica tanto al inicio, como con la posterior firma del contrato al finalizar el gobierno de Luis Lacalle Pou, y persistió con la renegociación que impulsó la administración de Yamandú Orsi durante todo el año pasado.

La rúbrica por estas horas en la sede de OSE llegó dos semanas después de que el Tribunal de Cuentas (TCR) observara el contrato renegociado, por cuatro votos contra tres, por considerar que se cambió “sustancialmente” el objeto del contrato.

Mientras que Álvaro Delgado, Andrés Ojeda y Pablo Mieres, representantes de los partidos Nacional, Colorado e Independiente, enviaron este miércoles una carta a Orsi planteando que la obra “no incorpora una segunda fuente de agua”, que “va a llevar a un peligroso y grave fracaso”.

No obstante, OSE insiste que Neptuno forma parte de un “enfoque sistémico”, que junto a una represa en Casupá y una planta potabilizadora en Solís Chico, permitirá “fortalecer la resiliencia del sistema frente al crecimiento de la demanda, el cambio climático y los escenarios de déficit hídrico”.

"Obra clave"

El presidente de OSE, Pablo Ferreri, dijo en la red social X que la última versión del Proyecto Neptuno es una “obra clave” para el abastecimiento de agua potable para el área metropolitana. “Mejorarán la confiabilidad del sistema, reforzarán el abastecimiento en zonas de crecimiento de la demanda y permitirán avanzar de forma más robusta y preparada para los desafíos de las próximas décadas”, agregó el jerarca.

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