Los niveles de trihalometanos (THM) del agua de Montevideo se ubican por encima del valor máximo permitido a nivel nacional, de acuerdo a lo reportado tanto por OSE, como por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) en las últimas semanas.
Los THM son compuestos químicos asociados a la desinfección del agua con cloro para que esta sea apta para el consumo. Estos se forman cuando el desinfectante reacciona con otros compuestos que están en el agua, como pueden ser materia orgánica o bromuros, explicó OSE en un reciente informe de su impacto, al que accedió El País.
Este parámetro se expresa como un índice, que surge de la suma de cuatro componentes, que son el bromoformo, el bromodiclorometano (BDCM), el cloroformo y el dibromoclorometano (DBCM). El valor “aceptable” de THM debe ser menor o igual a uno, de acuerdo a la normativa nacional.
El límite o “valor máximo permitido” (VMP) del THM, como de otros parámetros, tales como cloruro y sodio, están definidos por la norma técnica UNIT 833/2008, de “requisitos” de agua potable, a partir del decreto 375/011 del Poder Ejecutivo.
Los niveles de THM, que se miden desde 2011 a nivel local, generaron una polémica en 2023, durante la histórica sequía, cuando se elevó el máximo permitido de uno a cinco. La entonces intendenta de Montevideo, hoy vicepresidenta Carolina Cosse consultó a la Facultad de Medicina el impacto para la salud por consumir agua por encima del límite.
La respuesta que elaboró el decano Arturo Briva con otros expertos marcó que la mayor parte de los riesgos para la salud, incluso un posible efecto cancerígeno de consumir esta agua tras valorar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a los THM como categoría 2B, eran “a largo plazo, luego de décadas de exposición”.
Cosse leyó una parte del informe, sollozando, donde se marcaba afectaciones en las embarazadas y el feto, lo que generó fuertes críticas del gobierno de entonces desmintiendo la “alarma”. Briva respondió que “en términos generales existe poca evidencia sobre efectos agudos a partir de la ingesta de agua con niveles elevados y en los casos reportados se refieren a cuadros obstructivos respiratorios”.
En ese contexto de emergencia hídrica, la Facultad de Química recomendó “hervir el agua entre 3 y 5 minutos antes de cocinar, puesto que los trihalometanos se eliminan en gran parte, durante la ebullición”, entre otros consejos.
El País informó en agosto pasado que 44 de las 59 muestras que se tomaron en diferentes puntos de Montevideo, entre el 25 de octubre de 2024 y el 8 de abril del año pasado, no cumplían con los valores límites, sobre todo en los meses de verano.
Datos de OSE y Ursea
El informe de OSE indica que entre el 11 de abril y el 22 de noviembre del año pasado se reportó una muestra con THM superior al límites (1,2), de 88 analizadas. Desde esa fecha, en tanto, hubo un aumento de los eventos por encima del límite permitido.
Ante la falta de lluvias y para “resguardar” las reservas de agua, OSE aumentó en enero el caudal de bombeo del trasvase desde agua abajo de la presa en Aguas Corrientes. Esto generó un “aumento” de la concentración de bromuros en el agua bruta, con niveles de THM desde 1,1 a 1,5 en cuatro muestras, de cinco analizadas, entre el 1 y el 9 de enero.
El 20 de enero, ante el evento de color aparente del agua “provocado por aumento de materia orgánica y manganeso en la cuenca”, y al elevar la dosis de cloro en la usina y en la red aumentaron los índices de THM, llegando en un punto de muestra, que no se detalló, a 2,2, más del doble del límite.
Los eventos de THM también se reportaron días después. El 3 de febrero, OSE analizó muestras de dos puntos analizados por Ursea, en Carlos A. López y Teodoro Fells (Manga) y el Hospital Vilardebó, que arrojaron 1,4 y 1,6 de THM, respectivamente, por encima del límite.
OSE aumentó este mes el trasvase de agua bruta desde aguas abajo de la presa en Aguas Corrientes para mantener las reservas de agua dulce en Paso Severino. Esto generó una suba de los bromuros en el agua bruta, “obteniendo actualmente valores del índice de THM por encima del valor máximo permitido”, agregó el informe.
“Es oportuno mencionar que, esta situación podrá mantenerse hasta tanto se registren precipitaciones significativas en la cuenca del río Santa Lucía”, añadió el informe, aludiendo al déficit hídrico que se arrastra desde hace siete meses en el sur del país. Los pronósticos oficiales no pueden estimar la frecuencia de lluvias para la zona, pero sí una mayor temperatura.
OSE también recordó que las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantean que frente a tener que elegir entre cumplir con las pautas para subproductos de desinfección –como THM- o las pautas microbiológicas deben “prevalecer” estas últimas.
El reporte de OSE plantea que la formación de THM se ve afectada por la temperatura del agua, la concentración de materia orgánica y bromuros en la fuente, así como el potencial de hidrógeno (pH), la dosis de cloro y el tiempo de contacto entre el agua y el cloro.
Cabe puntualizar que hasta la publicación del informe citado, OSE no compartió datos de THM en el área metropolitana en su página web, sino sobre otros parámetros, vinculado a los problemas de color en el agua reportados hace un mes, que generaron múltiples críticas de los usuarios.
Por otro lado, a nivel de Ursea, los recientes muestreos arrojaron un incremento de los niveles de THM en pocas semanas. En las muestras del 26 de enero, se reportó 1,8 THM en el Hospital Vilardebó, y 2 en el mismo punto de Manga citado. Mientras que al 11 de febrero, las muestras de THM "no conformes" pasaron de dos a 10, la totalidad de puntos evaluados.
Se reportaron niveles por encima de lo permitido en el Hospital Vilardebó (2), Carlos A. López 4200 (1,8), Avenida Lezica 5710 – Sanatorio Cudam (1,6), Tanque Cuchilla Pereira (1,1), Rubino y Camino Brunel (1,3), Camino Maldonado 7371 (1,1), “Caseta Recalque Cerro Cuba” (1,5), Bulevar Artigas y Rambla Gandhi (1,3), Washington frente al Hospital Maciel (1,4), y Luis Batlle Berres 132 (1,3) en Santiago Vázquez.
La Ursea informó el 19 de febrero en su página web que los estudios citados, que encomendó a la Facultad de Química, detectaron “concentraciones de trihalometanos (THM) superiores a los valores establecidos en la normativa”.
Ante los resultados, el organismo de contralor continúa el “seguimiento técnico”, coordinando “nuevos muestreos” para evaluar la evolución de los parámetros, y analizando la “eficacia” de las medidas correctivas que se implementen, en coordinación con OSE y otras autoridades.
Ferreri insiste con Casupá
El presidente de OSE, Pablo Ferreri, dijo consultado por El País, que “todos los veranos hay eventos vinculados a los trihalometanos”, en línea con los datos compartió la firma pública en el informe citado. El fenómeno ocurre “básicamente por la combinación de mayores niveles de cloración y por las altas temperaturas”, explicó.
Este verano, con el evento vinculado al color del agua llevó a “cambios en la pauta de tratamiento para poder tener todos los valores de los parámetros vinculados al mismo dentro de la norma, cosa que logramos”, dijo Ferreri.
“La mayor cloración, que fue necesaria junto con las altas temperaturas dieron en algún punto valores de trihalometanos más elevados”, agregó el jerarca. El titular de OSE sostuvo que se están siguiendo las guías de la OMS que “priorizan la desinfección y el tratamiento bacteriológico por sobre un parámetro crónico como es el de los trihalometanos”.
La situación actual está relacionada a “un mayor uso del trasvase de aguas abajo, lo que se está llevando a cabo para cuidar las reservas de Paso Severino, dado el déficit hídrico”, acotó. Ferreri enfatizó que este contexto “refuerza la urgente necesidad de contar con la represa de Casupá, que nos permitirá casi que triplicar las reservas de agua bruta dulce”, dijo.
El presidente de OSE y el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, acudieron este lunes a la Mesa Política del Frente Amplio para intercambiar sobre este proyecto. “No admitimos ni que se hable de caprichos, ni de irresponsabilidad”, dijo Ortuño a la salida sobre esta obra, en alusión a las críticas de la oposición, y de algunos vecinos y productores de la zona.