ENTREVISTA

Álvaro Delgado: "Con China no se canjearon vacunas contra el COVID-19 por otra cosa"

El secretario de Presidencia aseguró que Uruguay alcanzó un buen acuerdo, sin la necesidad de ofrecer nada a cambio, y estima que para el segundo semestre la mayoría de la población estará vacunada.

Álvaro Delgado, secretario de Presidencia. Foto: Estefanía Leal
"Mucha fuerza, mucho tesón e insistencia. Fuimos constantes en el pedido (de vacunas)”, dijo el jerarca a El País. Foto: Estefanía Leal.

Fue una de las figuras claves del gobierno para la obtención de las vacunas contra el coronavirus. El secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, dijo en entrevista con El País que las negociaciones fueron muy duras y le consumieron jornadas con pocas horas de sueño. El jerarca aseguró que Uruguay alcanzó un buen acuerdo, sin la necesidad de ofrecer nada a cambio, y estima que para el segundo semestre la mayoría de la población estará vacunada.

-Se anunció el arribo de dosis de Pfizer/Biontech y de Sinovac para principios de marzo, y en los últimos días se confirmó que por el mecanismo Covax recibiremos en el entorno de 200.000 dosis a fines de febrero. ¿Espera que lleguen las vacunas de los tres proveedores al mismo tiempo?

-Es probable que sí. Yo creo que empezamos a ver el comienzo del fin de este proceso. Con las vacunas cerca, es el comienzo del fin: lo que todos estamos esperando desde hace tiempo. Y con el doble desafío de empezar a pensar en una etapa posterior, de generar todo el potencial de desarrollo que tiene Uruguay por estar un escalón quizás más arriba que otros países, porque no hizo lockdown y terminó con la economía relativamente abierta. Una situación de oportunidad de despegue más intensa, con mayor nivel de desarrollo. En eso está pensando el gobierno hoy: en esa etapa paralela al proceso de inmunización. Tiene que ver con tratar de contener aquello que se fragilizó mucho, y a los que pasaron mal en la pandemia; y sobre todo la capacidad de desarrollo de una economía que el año pasado estuvo muy condicionada por todo esto.

-Mirando para atrás, ¿confiaron demasiado en Covax, y por eso se demoró el inicio de las negociaciones por vacunas?

-No, para nada. No olvidemos que las vacunas recién comenzaron a registrarse y habilitarse en diciembre.

-Pero hubo países que comenzaron muchísimo antes. Israel consiguió lo que consiguió porque empezó a negociar con los laboratorios en las fases iniciales de la elaboración.

-Uruguay empezó a hablar del tema vacunas en agosto. Se estaba en etapas muy preliminares; la mayoría no tenía siquiera la fase 3 terminada, pero empezamos los vínculos con ese proceso. Le dimos un upgrade, un escalón más arriba, en diciembre cuando vimos que había un tema que no era lo habitual en las negociaciones de vacunas: un tema de peso institucional. Los países que salieron por las vacunas empezaron a generar una sobredemanda con una oferta muy limitada; es más, no había oferta. Y ahí se involucró la Presidencia de la República en este proceso, y ahí empieza toda esta historia.

-¿Entienden que sin la participación de Presidencia la negociación no iba a ser exitosa?

-En esto jugamos en equipo: no es Presidencia por un lado y Salud Pública por otro. Entendimos que necesitábamos un escalón superior y Uruguay metió todo el peso institucional. Todo esto generó muchas noches de desvelo, muchos días de incertidumbre. Hubo mucha gente involucrada. Empezando por el presidente de la República.

-En los días previos al anuncio de Lacalle Pou se especuló que el gobierno había demorado el anuncio porque se había conseguido una cantidad muy menor de dosis. ¿Le llegó esa versión?

-Me llego por vías indirectas. Me resisto a pensar que haya gente en Uruguay -y ojalá que si la hay sea una minoría- que piense que cuanto peor, mejor. Acá no estamos jugando un clásico Nacional contra Peñarol. Estamos jugando un mundial y la camiseta es la Celeste. Nosotros tenemos el peso institucional de conseguir las vacunas. Las más seguras y cuanto antes. La verdad es que me resisto a que hubiese gente especulando con que no se conseguirían las vacunas, y se pudieran alegrar.

Álvaro Delgado, secretario de Presidencia. Foto: Estefanía Leal
"Encontramos una negociación dura y profesional; se respeta mucho al Uruguay”, afirmó Delgado. Foto: Estefanía Leal

-Sostiene que había gente del Frente esperando una mala negociación, ¿eso quiere decir?

-Yo no puedo...

-Pero si le llegó esa versión, ¿de dónde le llegó?

-Había rumores, prefiero guardarme las vías de información. La verdad, me costaría pensar que es así. Me parece que haber conseguido una cantidad de vacunas muy importante, y estar procesando otros acuerdos que implican casi la inmunización total, debiera ser una buena noticia par todos, independientemente de lo que hayan votado.

-Siendo las vacunas fuertemente demandadas por potencias mundiales, y aun hoy escasas, ¿qué tiene Uruguay para dar? ¿Qué le permitió obtener una cifra importante y de forma rápida?

-A raíz del manejo de la pandemia, el país fue referente en el mundo. Más de lo que uno cree. Eso, más la historia del país, con honrosos compromisos, jugó a favor a la hora de la presentación. Después hubo una fuerte actitud de tratar de jugar en las ligas grandes, por vías que a veces uno puede acceder y que llevan a esos niveles de decisión. Tratando de hacer presión positiva para que él Uruguay pudiera “colarse”, como dijo el presidente. Se logró desde el gobierno acceder a un nivel de vacunas importante y seguras, y en poco tiempo más empieza el trabajo de inmunización.

-En el caso de China, el gobierno de Xi Jinping ha demostrado especiales intereses de afianzar las relaciones con América Latina con foco en Uruguay. A la hora de negociar la vacuna, ¿estuvieron algunos de esos temas sobre la mesa?

-No se canjeó vacunas por otra cosa. Uruguay lo que hizo fue pedir vacunas, y comprar vacunas con laboratorios. Directamente. Lo que sí hubo fueron contactos desde antes de diciembre con la embajada china en Uruguay. Hubo cartas conocidas de parte del presidente Lacalle Pou a su par chino y contactos de cuando Uruguay tenía la presidencia protempore (del Mercosur), en setiembre.

-Cuesta creer que Uruguay haya logrado con el presidente chino algo que no lograron otros países simplemente a través de cartas. ¿Qué hay detrás de eso?

-La verdad que mucha actitud. Mucha fuerza, mucho tesón y mucha insistencia. Fuimos constantes en el pedido. Uruguay se caracterizó por ser muy profesional en el proceso de negociación y adquisición de las vacunas. Lo digo con certeza.

-Más allá de los contactos de los que informaron en setiembre y diciembre, ¿hubo insistencia por otros canales?

-Por varios lados.

-¿Trabajaron en conjunto con otros países? Lo que consiguieron Colombia y Chile es similar a lo de Uruguay.

-No, en este caso no. Hubo contactos entre los gobiernos pero no una negociación conjunta. Hubo una facilitación de información, de contactos, pero no una negociación conjunta.

-¿Tienen estudiadas las consecuencias que puede traer a nivel geopolítico el acercamiento a China?

-A ver, también Pfizer es una empresa americana.

-Estamos hablando de un laboratorio en ese caso.

-Y en el caso chino también es un laboratorio. Mañana, si avanzamos con la vacuna Sputnik… No, no estamos en este proceso de hacer trueques por el tema de las vacunas.

Vacuna contra el coronavirus. Foto: AFP
Vacuna contra el coronavirus. Foto: AFP

-En el mundo las negociaciones más rápidas tuvieron algún sesgo ideológico. Argentina con Rusia enseguida...

-Está claro que nosotros no. Lo que nosotros fuimos fue prácticos.

-¿Qué viene después de esa practicidad?

-Nada, no hay condicionamientos. Te lo digo y ponelo en mayúsculas: no hay condicionamientos. La verdad es que lo único que podemos decir es que encontramos una negociación dura y profesional, donde se respeta mucho al Uruguay y sin negociaciones de otro tipo.

-Es inevitable recordar que en el gobierno anterior, cuando Vázquez inició las negociaciones con UPM por la segunda planta, los blancos, siendo oposición, reclamaron transparencia. ¿No le parece que hay similitudes ahora?

-Me parece que son cosas bien diferentes. Unos son procesos de inversión, que en su momento se reclamó tener más información. Esto es un tema de emergencia en medio de una pandemia hablando de la salud humana. No tienen nada que ver. Nosotros acá priorizamos tener la mejor vacuna, la aprobada y lo más rápido posible. No tiene nada que ver una cosa con la otra.

-¿Se pusieron alguna fecha para tener a toda la población inmunizada?

-Ese es el desafío...

-¿Antes de fin de año estaremos todos vacunados?

-Espero que mucho antes. El proceso depende mucho de los uruguayos. El fin del proceso tiene mucho que ver con que la gente también tenga la voluntad de vacunarse y que además, no se deje de cuidar. Uno estima que sobre el segundo semestre del año habrá un nivel de inmunidad importante.

-Esta semana se supo que se exigirá la firma de un consentimiento informado a quienes vayan a vacunarse. ¿Cómo planean contrarrestar la baja de adhesiones que se teme venga aparejada de ello?

-En ningún caso se va a disminuir la adhesión de la gente porque va a haber voluntad de vacunarse. Los médicos están recomendando la vacuna.

-Pero se estima que cerca del 50% de la población no está dispuesta a vacunarse.

-Los porcentajes de resistencia a la vacunación van a ir bajando en la medida que empiece el proceso y la gente vea que es normal, que vean que mucha gente se va a vacunar y empiecen a bajar los casos.

-¿Cómo se preparan para la pospandemia?

-Paralelamente al proceso de inmunización el gobierno va a trabajar en un proceso importante de desarrollo. Tenemos la oportunidad de que si trabajamos bien, al no haber cerrado su economía Uruguay va a estar algún escalón más arriba que otros países.

-¿Habla de la llegada de inversiones?

-Para que venga inversión y para reactivar la misma economía, aquella que está más enlentecida.

Álvaro Delgado, secretario de Presidencia. Foto: Estefanía Leal
Álvaro Delgado, secretario de Presidencia. Foto: Estefanía Leal

-¿Desde lo público se piensa inyectar más dinero?

-Acá va a haber un trabajo público-privado muy notorio.

-¿Más de lo proyectado en la campaña?

-Va a haber una estrategia bien importante en lo que tiene que ver con el desarrollo. Este lunes va a haber un anuncio del equipo económico y se van a dar los datos consolidados del primer año. Todo lo proyectado, más allá de la pandemia, se terminó dando.

¿Cambios en el gabinete de Lacalle?
Lacalle Pou junto a Álvaro Delgado tras la conferencia en Torre Ejecutiva. Foto: Marcelo Bonjour

-Algunos jerarcas comentan que sienten que van como cuatro años del mandato. ¿Hablaron con el presidente de ajustes en el gabinete?

-Me consta que el presidente tiene una evaluación permanente del proceso. No hemos hablado puntualmente de este tema. Seguramente el presidente va a hacer un balance de su primer año de gestión…

-¿Pero no se visualizan cambios en el gabinete?

-Me parece que está bueno hacer el balance presencial en el Parlamento (el 1° de marzo) y después se evaluará.

-Bottinelli dijo en entrevista con El País que la buena imagen del gobierno se explica por el manejo de la pandemia, pero que si se pregunta por la educación y la seguridad la gente no tiene el mismo concepto. ¿Qué opina?

-Obviamente no coincido con eso. Mañana van a tener los números de la economía y van a sorprender. Tengo la percepción de que la gente percibe que el gobierno se deslomó para que el Uruguay llegue a la situación en la que está hoy.

-¿Cree que el discurso del Frente no cala en la gente?

-No sé. Nosotros estamos con la conciencia tranquila de que estamos haciendo todo lo posible y un poco más para que lleguen las vacunas, para controlar la pandemia, manejar las perillas de la economía, sabiendo que la salud es la principal variable que hay que cuidar, y cobijar a los sectores más frágiles.

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