La Universidad de la República (Udelar) retomó este lunes el dictado de clases para los cursos de grado y posgrado, luego de la suspensión dispuesta por el intento de femicidio en la Facultad de Medicina (FMED).
A dos semanas del ataque, el estudiante que apuñaló a su compañera de clase continúa internado en una clínica psiquiátrica y aún no ha declarado ante Fiscalía.
Tras las ocupaciones y críticas de gremios estudiantiles, que exigieron mayores medidas para prevenir la violencia de género en las aulas, el Consejo Directivo Central de la Universidad había resuelto -además de extender el cese de actividades curriculares- destinar el miércoles, jueves y viernes para realizar “actividades de reencuentro, intercambio y reflexión”.
También se encomendó a los servicios universitarios planificar “acciones inmediatas” contra este tipo de violencia mientras se elabora un plan institucional, y se resolvió profundizar la participación en la construcción del “Plan Nacional por una Vida Libre de Violencia Basada en Género 2026-2030" con otras instituciones.
"Detección temprana"
Después de la situación que “conmovió a todas y todos”, los docentes “cuentan con material para abordar el tema en su primer clase”, aseguró este lunes en rueda de prensa el rector de la Udelar, Héctor Cancela.
“La Universidad está tratando de dar cuenta de un tema que es estructural, porque el problema de fondo es una violencia basada en género (...) Como institución queremos trabajar todavía más fuerte de lo que venimos haciendo y lograr profundizar las acciones para evitar este tipo de situaciones”, sostuvo.
En términos de seguridad, añadió que se está trabajando con el Ministerio del Interior y con la Intendencia de Montevideo para mejorar, por ejemplo, la iluminación en los accesos a la Facultad de Medicina y la Facultad de Química.
“Son cosas que no es que ahora se tengan en cuenta, sino que son parte de una institución que es muy grande y donde los problemas de seguridad están presentes”, reconoció.
Cancela también dijo que no se piensa en la instalación de detectores de metales en los centros de estudio, y que para el control del ingreso y egreso de estudiantes ya existen servicios de vigilancia.
“El problema aquí no es tanto el control en sí mismo, sino la posibilidad de la detección temprana”, evaluó el rector.
En ese sentido, recordó que, a diferencia de otros casos donde sí se activaron protocolos de control para personas con prohibición de ingreso, en el caso de la FMED “no había ninguna marca” institucional sobre el agresor.
Policía elabora informe
Por su parte, el Ministerio del Interior informó este lunes que la Jefatura departamental está asesorando al Decanato y estudiantes de la FMED en temas de seguridad y perspectiva de género, al mismo tiempo que continúa investigando las circunstancias del intento de femicidio en coordinación con la Fiscalía.
Hay varias líneas de acción; por un lado, se elabora un informe junto a la Policía Comunitaria para realizar “recomendaciones específicas” pensadas para los espacios universitarios.
Por otro, la Dirección Especializada en Violencia Doméstica y de Género está colaborando en la revisión de los protocolos existentes y de la ordenanza de la Udelar para abordar situaciones de violencia basada en género.
También se elaboraron materiales audiovisuales para informar a los estudiantes sobre los mecanismos que existen para denunciar casos de violencia de género ante la Policía, que ya están disponibles en las plataformas de la Udelar.
A su vez, “próximamente” la Jefatura realizará talleres para estudiantes, docentes y funcionarios en general, para difundir las herramientas de acceso a la Justicia a través de la Policía y compartir formas de actuar en estos casos.