El Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar) resolvió en la noche del martes suspender las clases hasta el sábado, y retormar los cursos el lunes próximo, tras el inédito ataque, que es investigado por la Policía como intento de femicidio, en la Facultad de Medicina (FMED), que ocurrió el 1° de setiembre.
El agresor permanece internado en una clínica pisquiátrica desde que ocurrió el hecho, y aún no ha declarado ante Fiscalía. Mientras que la víctima permanece internada en su domicilio, luego de haber recibido varias cirugías por las lesiones que le dejó las puñaladas.
Ante este caso, Udelar encomendó a los servicios universitarios que planifiquen “acciones inmediatas” contra la violencia de género mientras se elabora un plan institucional, y resolvió destinar el miércoles, jueves y viernes para “organizar el regreso” a las facultades “realizando actividades de reencuentro, intercambio y reflexión, y garantizando la posibilidad de participación de estudiantes, docentes y funcionarios en esas actividades”, según indicó en una resolución.
La nueva prórroga para retomar las clases en Udelar, que genera respaldos y cuestionamientos por su impacto en la comunidad universitaria por estas horas, dejará a la universidad pública más grande del país, que suma unos 170.000 estudiantes, con unos diez días sin clases tras la brutal agresión.
En medio de críticas de los gremios contra las acciones de Udelar, el CDC resolvió el viernes pasado suspender las clases hasta este martes para “continuar con las acciones de reflexión, cuidados y reorganización institucional”. Luego, en una nueva reunión del órgano el pasado martes se resolvió extender la medida hasta el sábado, para que los cursos se retomen el lunes.
Sumado a esta situación que sacudió a la Udelar, previo a la definición del CDC del viernes, los gremios estudiantiles de varias facultades resolvieron la ocupación de los centros, varias que persisten, en reclamo de mayores medidas de FMED y Udelar para evitar casos similares.
El País recorrió este miércoles de tarde varias facultades, que permanecieron de puertas abiertas, las que no estaban ocupadas, aunque vacías, solo con la asistencia de algunos docentes y pocos estudiantes, ante la definición de suspender las clases hasta el sábado.
En las facultades de Medicina (FMED), Química (FQ) Humanidades (FHCE) y Ciencias Económicas (FCEA) hasta la tarde no se desarrollaron “actividades de reencuentro, intercambio y reflexión”, tal como encomendó el CDC. En tanto, en dichas instituciones se desplegaron talleres y actividades que abordaron la violencia de género.
Las facultades de Psicología (Fpsico), el anexo de Química (FQ), e Información y Comunicación (FIC) permanecían ocupadas por los gremios estudiantiles. En esos centros se organizaron también varios talleres y actividades.
El rector de Udelar, Héctor Cancela, dijo a El País que la resolución del CDC de este martes fue porque se entendió que “no estaban todas las condiciones dadas” para el retorno a clases a partir de este miércoles.
Cancela planteó que las actividades de “encuentro y reflexión” dependerán de cada servicio, ya que varios los han realizado días atrás. Y que en todos los centros se difundirán protocolos y procedimientos de denuncia.
No hubo una resolución “única” sobre la manera en que cada curso se retomará, por lo que la flexibilización será “a medida” de cada facultad. Además está previsto crear materiales para “acompañar a los docentes” en la primera clase, agregó.
Respecto a si están dadas las condiciones para retomar las clases el lunes, Cancela planteó que el CDC, “en forma unánime” valoró que sí. Consultado sobre si se tomará alguna medida de seguridad, el rector dijo que “el problema no es tanto de cámaras o del acceso, y mucho menos de detección de metales”, sino que “muchas veces hay un problema de condiciones y estudio, la dificultad de identificar los emergentes en la interna y las condiciones generales de la sociedad”, acotó.
Funcionarios reclaman vigilancia
El anexo de FMED, conocido como ex Alpargatas, reabrió sus puertas tras la ocupación que realizaron los estudiantes de Medicina (AEM) en rechazo a la agresión que ocurrió allí hace unos diez días.
Los carteles con reclamos de estudiar seguros, sin violencia de género y con críticas al decano de FMED, Arturo Briva, ante sus primeras declaraciones, persisten. El edificio, compartido con FQ, permanece prácticamente vacío.
Pablo Hernández, integrante del gremio de funcionarios (Affur) dijo a El País que desde “hace años” reclaman que faltan más guardias —hay dos por turno, cuando estimó que deberían haber cinco—, mientras que las únicas cámaras instaladas, en la primera planta, no funcionan porque hace un año se rompió la central, y no se repuso.
Otro reclamo, también previo al trágico episodio, es que faltan cámaras de videovigilancia en los tres pisos del anexo de FMED. “Es tierra de nadie”, dijo. El ataque ocurrió en el tercer piso, y el agresor que llevaba una cuchilla debió ser detenido por sus compañeros.
“Informalmente, dijeron que estaban con un presupuesto para la instalación de las cámaras, después del intento de femicidio”, agregó, aunque no está asegurado que se vayan a instalar, porque se adujo un problema presupuestal, que se extiende a otras áreas de Udelar.
“Con más o menos cámaras, no se hubiera podido resolver porque el ataque fue muy rápido, y por mucho que hubiera mirando esas cámaras, el tiempo de llegar al lugar de los hechos no hubiera podido detenerlo”, aseguró Cancela a El País.