El hilo dental suele asociarse exclusivamente con la prevención de caries y enfermedades de las encías. Sin embargo, en los últimos años comenzó a investigarse su posible vínculo con la salud cardiovascular, en particular con el riesgo de accidente cerebrovascular y alteraciones del ritmo cardíaco.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte, según la Asociación Americana del Corazón, por lo que identificar hábitos cotidianos que puedan contribuir a su prevención es un área de creciente interés.
Uno de los estudios más relevantes en este campo se basa en el seguimiento del proyecto Atherosclerosis Risk in Communities, iniciado en 1987. En este análisis participaron más de 6.000 personas, de las cuales el 65% declaró usar hilo dental de forma habitual.
Durante un período de seguimiento de 25 años, se registraron cientos de eventos cerebrovasculares. Los resultados mostraron que quienes utilizaban hilo dental presentaban un 22 % menos de riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, un 44 % menos de riesgo de eventos cardioembólicos y un 12 % menos de riesgo de desarrollar fibrilación auricular.
El neurólogo Souvik Sen, uno de los autores, señaló que la frecuencia de uso podría estar relacionada con una mayor reducción del riesgo.
Aunque el vínculo no está completamente establecido, los especialistas apuntan a la inflamación como un posible nexo entre la salud bucal y la cardiovascular. Enfermedades como la periodontitis generan procesos inflamatorios crónicos que podrían influir en el endurecimiento de las arterias. Además, algunas investigaciones han analizado el papel de bacterias orales —como Streptococcus anginosus— en relación con eventos cerebrovasculares.
El investigador Shuichi Tonomura planteó que estudiar la microbiota podría aportar información útil para evaluar riesgos y pronósticos en este tipo de patologías.
A pesar de los resultados, otros expertos advierten que estos hallazgos deben interpretarse con cautela. El cardiólogo Rod Passman subrayó que aún es necesario profundizar en los mecanismos que explican esta relación y considerar posibles factores no medidos.
Esto significa que el uso de hilo dental no reemplaza otras medidas clave de prevención, sino que podría ser un complemento dentro de un conjunto más amplio de hábitos saludables. En esa línea, la Asociación Americana del Corazón promueve una serie de recomendaciones, que incluyen:
- Alimentación equilibrada
- Actividad física regular
- Evitar el tabaco
- Dormir adecuadamente
- Controlar peso, colesterol, glucosa y presión arterial
Los datos disponibles sugieren que la salud bucal podría tener un impacto más amplio de lo que se pensaba, pero aún se requieren más investigaciones para confirmar esta relación. Mientras tanto, mantener una buena higiene oral —incluido el uso regular de hilo dental— sigue siendo una práctica recomendada, no solo por sus beneficios directos en la boca, sino también por su posible contribución al bienestar general.
Con base en El Tiempo/GDA