El método casero que hace que las papas fritas queden doraditas y crocantes se basa en un producto muy común que forma parte de todas las cocinas: el vinagre. Este ingrediente hace que las papas no se rompan durante su preparación, además de sellar la crocancia tan buscada.
Para que funcione este truco, se deben pasar las papas ya cortadas por vinagre antes de llevarlas a freír al sartén o la freidora. Esto genera que queden bien crujientes por fuera y suaves por dentro; el objetivo que todos buscan alcanzar. Además, la utilización del vinagre no altera el sabor de la papa, siempre y cuando se implemente en las proporciones adecuadas.
¿Para qué sirve el vinagre en las papas fritas?
Esta técnica tiene su fundamento en el comportamiento químico del ácido acétido: el componente principal del vinagre. Este ácido al interactuar con el agua disminuye su pH, actuando sobre la pectina de las células de la papa y fortaleciendo así su estructura interna.
Al obtener enlaces químicos más fuertes, las papas son más resistentes a las altas temperaturas y no se rompen durante la cocción. El vinagre también impacta sobre el almidón, que hace que migre hacia la superficie, generando una capa externa que mantiene la forma de la papa sin que se desarme, aún a temperaturas elevadas.
Otro beneficio del vinagre es que su acidez disminuye los azúcares de la superficie, promoviendo un dorado parejo para todas las papas de la sartén, y evitando que algunas se quemen.
Paso a paso: cómo utilizar de forma correcta el vinagre
- Cortar las papas en tiras finas (pero no tanto) de tamaño similar, para asegurar una cocción pareja. Ubicarlas en un bowl.
- Preparar una mezcla de agua con vinagre en una proporción de una cucharada de vinagre por litro de agua, y utilizando preferentemente vinagre blanco.
- Agregar la mezcla de agua con vinagre al bowl con las papas cortadas.
- Hervir o "blanquear" las papas: para hacer papas fritas, primero las papas se deben cocinar unos minutos hasta que queden tiernas, pero sin perder firmeza. Este paso es clave para que no se desarmen luego ni queden muy duras en el interior.
- Cocinar las papas hasta lograr el dorado esperado.
- Escurrir y secar por completo las papas ya que la humedad arruina la fritura y evita que se forme la capa crocante.
- Doble freído: este paso es para quienes buscan un resultado óptimo en la preparación. La primera cocción a baja temperatura busca cocinar el interior, y la segunda fritura se realiza a una mayor temperatura para lograr la textura crocante final. Con el doble freído se potencia el efecto del vinagre aún más.