Especialistas en cocina reconocen que las papas son un producto necesario en todas las cocinas, ya que se pueden transformar de manera simple en un acompañante ideal de una gran cantidad de recetas, particularmente con carnes.
Para obtener papas crujientes por fuera y suaves por dentro hechas en el horno, los especialistas explican que el secreto no radica en la cantidad de aceite, sino en la fécula de maíz.
Dos cucharadas de fécula de maíz durante la preparación de las papas permiten transformar la textura exterior durante la cocción sin obtener como resultado papas con exceso de aceite, cuya abundancia tampoco garantiza un producto crujiente.
La mejor elaboración de papas rústicas según los expertos
Para conseguir un horneado perfecto, los especialistas indican que el proceso se debe realizar de la siguiente manera:
- Secar previamente cada una de las papas y eliminar el agua excedente.
- Cortar las papas en gajos.
- Colocar los gajos en un bowl grande junto con las dos cucharadas de fécula de maíz, el pimentón, la sal y tres cucharadas de aceite para luego mezclar.
- Precalentar el horno a 220 °C antes de colocar la bandeja con papas.
- Evitar que las papas se toquen entre sí para lograr una mejor cocción.
- Hornear los gajos durante 35 a 45 minutos y darlos vuelta a mitad de la cocción.
La clave de esta técnica se centra en que la fécula de maíz absorba la humedad externa de la papa y favorezca la textura crocante que se busca para el acompañamiento, actuando como barrera protectora durante el horneado.
A eso se le suma la importancia de mantener una especial atención durante los 45 minutos de cocción para lograr una textura perfecta, especialmente al momento de rotar cada una de las papas preparadas.