El presidente de Paraguay, Santiago Peña, publicó este jueves un video en su cuenta de X, explicando su decisión de presentar una carta de renuncia a su cargo.
Peña quedó envuelto en una tormenta política después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara este martes la intervención y disolución de Ueno, un banco con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo requerido.
El mensaje llegó mientras el Congreso debatía iniciarle un juicio político: "He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República (...) quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado", dijo Peña.
Expresó que este es "uno de los momentos más difíciles" de su vida, pero que sobrepone a Paraguay por sobre su circunstancia personal. "La historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir", sostuvo.
Su renuncia es "pensando en la estabilidad" del país, "la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas", justificó.
Y añadió: "Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí (...) Hoy mi prioridad es la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero (...) Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos".
Finalmente, Peña agradeció a los paraguayos por darle "el honor de servir" a la nación. "Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay", cerró.
La renuncia deberá ser remitida oficialmente al Congreso Nacional para su tratamiento por el plenario legislativo, abriendo el camino para la sucesión constitucional en la que el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, asumirá la jefatura de Estado. Este mandato culminará en 2028, cuando están previstas las próximas elecciones.
Los opositores sostienen que aceptar la renuncia de Peña le permitiría obtener fueros como senador vitalicio que, según advierten, podrían protegerlo de eventuales investigaciones judiciales por las presuntas irregularidades vinculadas a Ueno Bank.
¿Qué está pasando en Paraguay?
La decisión del BCP de intervenir y disolver el banco Ueno -entidad digital que había experimentado un crecimiento acelerado desde su creación como banco a fines de 2023- responde a un severo deterioro en los indicadores de solvencia y a la detección de irregularidades en el otorgamiento de créditos.
El índice de solvencia del banco cayó al 5,56% y se situó muy por debajo del mínimo exigido del 12%. A su vez se detectó créditos concedidos a empresas vinculadas a su propio grupo económico (Grupo Vázquez) por encima de los límites permitidos, una situación que habría comprometido la estabilidad patrimonial del banco.
Peña fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025, cuando se desvinculó de la compañía. Además, poco después de asumir la Presidencia, en agosto de 2023, designó al entonces máximo responsable de Ueno, Carlos Carvallo, al frente del Banco Central, una decisión que ahora es cuestionada por la oposición como un posible conflicto de intereses. Carvallo renunció esta semana, en medio del escándalo.
La medida del BCP derivó en el cierre de sucursales y el cese de operaciones, mientras miles de ahorristas intentaban movilizar sus cuentas. Ueno Bank controla los recursos de más de 2,94 millones de clientes, según cifras de junio pasado de la institución. De ellos, unos 32.000 son pensionistas del estatal Instituto de Previsión Social (IPS), un ente que tiene fondos por 355 millones de dólares en el banco intervenido.
Con información de EFE, AFP y La Nación/GDA