En el año 2019, Wolf Cukier, de 19 años, cursaba su penúltimo año de la escuela secundaria en Nueva York. Sin embargo, una pasantía en la NASA durante el verano generó que terminara encontrando un planeta casi siete veces más grande que la Tierra.
Según explica un artículo noticioso publicado en la web oficial de la NASA, el joven se encontraba como pasante de verano en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, en Greenbelt. Su tarea consistía en determinar las variaciones en el brillo de las estrellas, captadas por el Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS).
En ese contexto, recuerda estar revisando los datos de lo que estaba marcado como un "sistema binario eclipsante", es decir, un sistema donde dos estrellas orbitan una alrededor de la otra y, desde la perspectiva terrícola, se terminan eclipsando mutuamente.
"Tres días después de comenzar mis prácticas vi una señal de un sistema llamado TOI 1338", comentó Cukier, quien recuerda pensar que se trataba de un eclipse estelar en un principio aunque "resultó ser un planeta".
Cuál es el planeta encontrado por el joven de la NASA
Actualmente, el planeta es conocido como TOI 1338 b y es el primer planeta circumbinario, es decir, que orbita alrededor de dos estrellas en lugar de una sola, descubierto por TESS.
Los estudios realizados alrededor del descubrimiento del joven establecen que este planeta es, aproximadamente, 6,9 veces más grande que la Tierra, similar al tamaño de Neptuno y Saturno. Además, se ubica a 1.300 años luz de distancia de la constelación de Pictor, y orbita casi exactamente en el mismo plano que las estrellas, por lo que posee una llamativa regularidad de eclipses estelares.
Las dos estrellas del sistema binario eclipsante orbitan una alrededor de la otra cada 15 días. Una es aproximadamente un 10 % más masiva que nuestro Sol, mientras que la otra es más fría, menos brillante y tiene solo un tercio de esa masa. Sin embargo, los tránsitos de TOI 1338 b son irregulares, con una frecuencia de entre 93 y 95 días, y varían en profundidad y duración debido al movimiento orbital de sus astros.
El desafío analítico y el uso de software especializado
Especialistas explican que los planetas que orbitan dos estrellas resultan más complejos de detectar que aquellos que orbitan una sola, ya que las señales suelen confundirse con los movimientos de las propias compañeras estelares. "Este es el tipo de señales con las que los algoritmos realmente tienen dificultades", explicó Veselin Kostov, científico investigador del Instituto SETI y del Centro Goddard.
"El ojo humano es extraordinariamente bueno para encontrar patrones en los datos, especialmente patrones no periódicos como los que observamos en los tránsitos de estos sistemas", agregó.
Para confirmar que los datos eran reales y descartar artefactos instrumentales, el equipo de investigación utilizó un paquete de software llamado Eleanor, en honor al personaje de la novela Contact de Carl Sagan. En ese contexto, los científicos iniciaron investigaciones alrededor de los datos históricos de mediciones de velocidad radial obtenidas desde la Tierra, lo que permitió confirmar la estabilidad de la órbita del planeta al menos los próximos 10 millones de años.
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