El equipo de investigadores que participó de la campaña oceanográfica Uruguay Sub200 para investigar la biodiversidad del fondo marino uruguayo envió este viernes un comunicado “en defensa de la soberanía científica y la transparencia” para declarar como “rotundamente falso” que “la información científica y técnica generada a bordo del Buque Falkor (too) esté, o pueda llegar a estar, bajo control privado o haya sido comprometida a empresas petroleras”.
Los expertos señalan que "toda la información derivada de la campaña oceanográfica Falkor (too) FKt250812 es de carácter libre y público", lo que incluye la totalidad de los datos oceanográficos, batimétricos y meteorológicos, así como los videos obtenidos durante la campaña. También los dos primeros inventarios de muestras procesados por el equipo científico.
"De acuerdo al cronograma de entregables, se irá disponibilizado más información a medida que avance el procesamiento del material, para completar el proceso a los 2 años de la finalización del crucero", agregaron.
"Transparencia absoluta" y repudio a acusaciones falsas
Los científicos enfatizaron en el comunicado que la investigación "se basó en la transparencia absoluta", con la meta de "democratizar la información para que la participación ciudadana sea informada y no basada en relatos". De ahí que durante la expedición se hicieran transmisiones en tiempo real por streaming, permitiendo que cientos de miles de personas observaran el fondo marino uruguayo al mismo tiempo que los científicos.
"Reconocemos y valoramos la preocupación de organizaciones sociales por el estado de nuestros océanos y compartimos profundamente esa inquietud. El grupo científico inter y multidisciplinario involucrado lleva más de tres décadas trabajando en la puesta en valor y conservación de la biodiversidad marina", asegura el texto firmado por Alvar Carranza, Leticia Burone, Beatriz Yannicelli, Claudia Piccilini, Fabrizio Scarabino, Javier Sellanes y Juan Pablo Losoya, integrantes de la expedición.
Según explicaron los investigadores, se ha buscado "activamente dotar al Estado uruguayo de las herramientas científicas para proteger sus ecosistemas"; los datos científicos públicos permiten que los gobiernos no tomen decisiones "a ciegas".
"Por último, repudiamos las acusaciones y los calificativos injuriosos vertidos hacia profesionales que han dedicado su vida a la protección del patrimonio natural de Uruguay. Estamos presenciando una campaña de desinformación que no solamente daña la reputación de los investigadores, sino que erosiona la confianza en las instituciones de investigación y en la ciencia nacional, pilares fundamentales de nuestra democracia", sentencia el documento.
La expedición de científicos de la Udelar que se sumergió en el mar uruguayo durante 29 días junto al Schmidt Ocean Institute finalizó el 19 de setiembre y documentó cientos de especies, algunas nunca antes vistas en aguas uruguayas. Además, logró llegar a los restos del ROU Uruguay, el buque que sirvió en la Segunda Guerra Mundial y fue hundido en 1995. La expedición se llevó a cabo a bordo del buque de investigación Falkor (too) y con el vehículo submarino operado a distancia ROV Subastian.
Académicos denuncian acoso a investigadora que lideró Uruguay Sub200
Un grupo de docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) elevó una carta días atrás al decano Juan Cristina para expresar su profunda preocupación por el "clima de tensión" y el trato "inaceptable" recibido por la Dra. Leticia Burone, quien lideró la expedición Uruguay Sub200.
Los firmantes, entre los que figuran Anabel Fernández, presidenta de la asociación de investigadores Investiga Uy, Leda Sánchez, Sergio Martínez y Gerardo Veroslavsky, denuncian que la académica ha sido blanco de una campaña de desprestigio personal y "acoso institucional" tras la firma del convenio con Ancap para relevar la zona del bloque OFF-6, donde se proyecta un pozo exploratorio de hidrocarburos.
El documento, al que tuvo acceso El País, enfatiza que la libertad de cátedra —amparada en la Ley Orgánica de la Universidad— "otorga a los docentes la potestad de investigar y difundir conocimiento sin interferencias externas".
Los académicos rechazan las versiones que tildan de "anomalía" las cláusulas de confidencialidad del acuerdo, argumentando que este tipo de convenios de cooperación técnica han sido una práctica histórica de la institución con organismos estatales, sin que ello implique un "secuestro de datos" o una pérdida de autonomía científica.