La espera terminó y este domingo por la noche se estrenó Gran Hermano Uruguay por la pantalla de Canal 10. La primera gala alcanzó picos de 29 puntos de rating y, apenas unas horas después de que los 21 participantes ingresaran a la casa, ya surgieron los primeros reclamos.
Sobre el cierre de la gala, Eduardo “Colo” Gianarelli hizo su primer ingreso a la casa más famosa del país. Entre los primeros comentarios que recibió de los jugadores hubo uno concreto: faltaba una cama.
El conductor les explicó que debían planteárselo a Gran Hermano, el dueño de casa, y enseguida el Big hizo su primera aparición con su característica voz. Les dio la bienvenida, celebró el comienzo de la primera edición uruguaya del reality y les comunicó que, a partir de ese momento, comenzaba oficialmente el aislamiento.
Pero los reclamos no terminaron ahí. Minutos después, Laura Dotto, de 67 años, una de las tres aspirantes que deberán competir por un lugar definitivo en la casa, rompió el hielo y estrenó el confesionario para plantearle a Gran Hermano algunas cuestiones que ya inquietaban a los participantes.
Uno de los momentos se viralizó en redes. En el video se escucha a Laura contar que varios habían notado que había una cama de menos y preguntarle cómo podían solucionarlo. Aunque en el recorte no se escucha la respuesta de Gran Hermano —y tampoco está disponible en la plataforma Antel TV— ella le contesta dando a entender que había recibido una solución: “Lo resolveremos, no va a haber ningún problema”.
Pero la segunda preocupación parecía todavía más urgente para los 21 participantes: en la casa hay un solo mate, una bombilla y un termo. “Casi todos tomamos mate”, planteó Laura con preocupación.
Ante la respuesta de Gran Hermano, que aparentemente le sugirió que lo compartieran, la participante respondió: “¿Te parece? Nos toca un mate cada hora y media”.
Entonces insistió con su pedido para los próximos días: “Hoy sí, pero si se puede para mañana. Aunque sea tres mates tendría que haber. No te olvides que somos muchos y los uruguayos somos mucho del mate”.
Al parecer, Gran Hermano le respondió que lo revisarían al día siguiente y Laura dio por solucionado el asunto por esa noche.
Antes de retirarse del confesionario, además, aprovechó para agradecerle al Big y hacer referencia a su particular situación dentro del reality: “Vos sabés cuál es mi situación, yo entré como aspirante, o sea que prácticamente entré en placa”.
Es que Dotto ingresó a la casa junto a Melanie Porta y Tatiana Cabrera como las tres aspirantes de esta edición. Solo una de ellas continuará en competencia: el público deberá decidir mediante voto negativo y, además, los propios participantes tendrán incidencia en el proceso.
Las tres están en placa, aunque el resto de los jugadores todavía no conoce esa situación. Hoy se enterarán y mañana deberán decidir a cuál de las aspirantes salvar. Finalmente, el miércoles, durante la gala, se conocerá a la elegida por el público, que votará a través de SMS al 7020 para decidir quién abandona la casa.
Mientras tanto, Laura ya dejó planteadas dos de las primeras necesidades de los 21 jugadores: una cama más y, al parecer, varios mates.
Laura estrena el CONFESIONARIO.
— emi (@eeemiliano) September 21, 2026
Fue a preguntar por la falta de una cama y PEDIR MÁS TERMOS Y MATES. #GranHermanoUY pic.twitter.com/x5E9G4ubGG